miércoles, 19 de enero de 2011

Un aspecto muy

interesante de la ciencia-ficción es que es capaz de generar narrativa a partir de elementos mínimos.

Por ejemplo:

Me llamo Javier Vidal y trabajo en las granjas de karma de Menéame.


Hala, ya tenemos un relato de ciencia-ficción que da para pensar un ratito.

martes, 18 de enero de 2011

Esos momentos

Esta mañana tenía consulta con el endocrino para ver el resultado de un análisis. Me hicieron pasar mientras el doctor había salido. Me dice una de las enfermeras, yo creo que por tenerme entretenido:

-Vamos a empezar por tallarle y pesarle. Quítese los zapatos y los calcetines.

Y yo, con un calcetín azul marino y el otro granate.

lunes, 17 de enero de 2011

Cuenta atrás

Tenía en una memoria USB mis ficheros de artículos y demás, y le ha dado por no funcionar. ¡Ja, ja! Ya me veo volviendo a teclear todo lo que tenía en marcha.

jueves, 13 de enero de 2011

Santos Apapurcios, ruega por nuestros periodistas y políticos

Se está contando aquí, aquí, aquí o aquí que las autoridades alemanas pretenden multar con (hasta) 50000 euros a quien use Google Analytics, por vulnerar la privacidad de los internautas.

Nos dicen:
Esta herramienta gratuita de Google ofrece información de cómo se comporta un internauta en la red, qué páginas visita, etc, rastreando su dirección de protocolo de Internet. (20minutos.es)

Sucede que la herramienta de Google rastrea la dirección IP de los usuarios, permitiendo conocer la navegación de los mismos. (infobae.com)

Google Analytics rastrea las direcciones IP de los usuarios y registra el comportamiento de estos (desarrolloweb.com)

Estos peazo de periodistas, ¿por qué método creen que los servidores saben a qué IP tienen que enviar las páginas que ellos piden? ¿Tarot, adivinación en los posos del café?

Ojo, otra cosa es el hecho del uso de servicios externos de estadísticas en tu web, lo que implica facilitar datos a terceros: según cada legislación, esos datos serán facilitables o no, y poco más se puede decir.

Sin embargo, no parece que la cosa vaya por ahí:
Pese a que el uso principal de esta utilidad web está destinado a obtener estadísticas anónimas y detalladas sobre el número, localización, vía de acceso y demás datos que identifiquen el comportamiento y perfil de los visitantes de un site, una mala praxis puede permitir la creación de bases de datos con los patrones de uso de los internautas que obtenidas sin el correspondiente consentimiento supongan un beneficio económico.

Es decir, que el problema no es que los datos de las peticiones que recibe el servidor, incluyendo las IPs, se proporcionen a terceros para que te den un análisis automatizado, y que nos preguntemos si Google cruzará esos conjuntos de datos para hacer análisis de la navegación de IPs individuales (o grupos de perfil parecido) y decidir en consecuencia la publicidad contextual que les coloca. No. Para nada.

El problema es que usando Google Analytics te podrías hacer una base de datos de las visitas que llegan a tu web.

Ni hace falta usar Google Analytics (ni ningún otro servicio online) para almacenar los datos de visitas, ni usar Google Analytics implica crear bases de datos prohibidas por la ley. Aun así, la solución de nuestros queridos políticos es multar a todo el que use Google Analytics, tan coherente con nuestro ordenamiento jurídico como multar a todo el que la policía vea saliendo de Carrefour, porque en Carrefour venden cuchillos, y un cuchillo se podría usar para apuñalar a alguien.

Hay quien dirá: pero también venden cuchillos en el Supercor, ¿por qué van a multar sólo a los que compran en Carrefour? Otros dirán: pero también venden cafeteras en el Carrefour, ¿por qué van a multar a todos sin mirar lo que compran? Otros más dirán: pero, sin cuchillo, ¿cómo voy yo a cortar el pan?*

Son gente subversiva, que no tiene claras las prioridades de la cosa democrática.


* "Sin estadísticas de visitas, ¿cómo voy a saber qué búsquedas en Google llevan a encontrar mi producto?"

¿Y qué tiene de bueno Primer? (III)

Advertencia amable: Esta entrada es un rollo infumable y encima, por evitar spoilers claros, no se entiende un carajo y en general ni se sabe de qué estoy hablando.

Pero sigue tocando algunos aspectos que no he visto tratados en otros sitios.

Una herramienta fascinante en Primer son las "no-llaves". Aquí llamo "llave" a una incongruencia entre la interpretación de los hechos que el espectador se ha construido de buena fe a partir de la narración, y un nuevo hecho que irrumpe en contradicción con ella y volviéndola inviable (seguro que tiene nombre). Por ejemplo, al final de Blade Runner (al menos en alguno de sus montajes) la aparición de un unicornio de papel dispara la seria sospecha de que el protagonista no es humano. Los finales sorpresa, para no ser un puro non sequitur, deben contener la llave de la nueva interpretación que se desea demos a los acontecimientos.

En Primer, que está diseñada para admitir tanto una aproximación de visionado único como de múltiples visionados (aunque la primera aproximación fracase), aparecen varias pseudo-llaves que en realidad nunca operan como tales. En el primer visionado son incongruencias llamativas pero se dan antes de que nos hayamos formado una interpretación; más adelante se explican con toda claridad, con lo que en el segundo visionado ya sabemos lo que significan y no hay tal incongruencia ni revelan nada. Es cierto que una inteligencia sobrehumana (o humana pero lejos de la mía) podría usarlas como llaves y ponerse por delante de la narración; pero la narración no está construida para que esto ocurra.

Las no-llaves cumplen una doble función. Primero, como pivotes sobre los que se construye la interpretación del segundo visionado como se nos ha explicado explícitamente en la parte final del primer visionado. En Origen, si nos quedamos con que Cobb está en realidad en un sueño, podemos hacer un segundo visionado de la película como sueño; hay diferencias entre ambas lecturas: la escena inicial, que nos muestra a Cobb ejerciendo el control, pasa a mostrarnos a Cobb bajo el mismo engaño al que él cree estar sometiendo al personaje de Ken Watanabe... el de Marion Cotillard deja de atacar a Ariadne porque el mundo la hizo así, para hacerlo (posiblemente, necesitaría ese segundo visionado) porque es un anticuerpo que la reconoce como arquitecta del sueño de Cobb. También podemos volver a ver Blade Runner desde la perspectiva de que Deckard es un replicante y no un humano como creíamos al principio; la mayor discrepancia está, creo, en la escena en que Deckard visita a su esposa en el hospital (pero no recuerdo si se elimina en los montajes "pro-replicante"): obviamente, si él no es humano esa mujer deja de ser su esposa, como también las fotografías en su piso dejan de ser lo que parecían. En ambos casos, las diferencias semánticas pueden ser grandes pero las diferencias fácticas son escasas. Pero en Primer las diferencias fácticas son abrumadoras: los propios hechos que están ocurriendo en la nueva interpretación son radicalmente distintos de los que habíamos visto, y esto afecta a un tramo de 20-30 minutos de la película. Las no-llaves sirven para construir y subrayar esta divergencia.

Contemplar cómo, apoyándose en una cuidadosa ingeniería de los diálogos, se despliega esta nueva realidad construida con exactamente los mismos materiales, cómo el tono de muchas escenas cambia por completo con las mismas imágenes y los mismos diálogos, cómo el verdadero tema de la película se expande invadiendo buena parte del metraje de donde había estado ausente en el primer visionado, es fantástico.

Lo fascinante es el tamaño de las no-llaves. No es como, por seguir con los ejemplos, cuando en American gods (de Neil Gaiman) uno tiene su interpretación de lo que ocurre, y algún personaje muestra pequeñas discordancias con ella y uno lo va achacando a una deficiente construcción de la historia, y al final se aclara que no, que parte de lo que creía el protagonista era falso. Los espectadores han visto y oído perfectamente las no-llaves y las han identificado perfectamente como anómalas, y, aún así, las descartan a la hora de interpretar lo que ocurre. El sentido de la narración parece tan claro, uno está tan seguro de que sabe qué le están contando, aunque se le ponga cuesta arriba el cómo, que su cerebro rechaza y olvida las anomalías. Hay varios mecanismos que Carruth utiliza, como la aguda sensación de extrañamiento propiciada por el largo segmento inicial (con sus constantes conversaciones no comprendidas), el uso intencionado de un montaje confuso en algunos momentos, la falta de referencias al lapso de tiempo entre escenas... Ante este "maltrato" y confusión, cuando Abe se pone a dar explicaciones a Aaron, el espectador tiene una reacción simpática que le hace ir hacia la luz que le están enseñando, aunque vaya viendo cosas que bajo esa luz sean anómalas.

Decía que un "superespectador" podría reconocer las no-llaves como llaves y reconstruir el objeto Primer más rápido de lo que Carruth va enseñándolo, pero que, aunque la narración es suficientemente honesta como para hacer esto posible (esto es, no se engaña al espectador, aunque lo digan en varias reseñas), no es lo que la narración pretende. Hay dos razones para esto.

La primera es la función de las no-llaves que quedaba por comentar. Es una función narrativa: cerrar el paso a la idea de que el personaje debería haberse dado cuenta de esas anomalías. Efectivamente, debería haberlo hecho. Pero como nosotros hemos notado esas anomalías y no nos hemos dado cuenta, estamos bastante dispuestos a aceptar que él tampoco. Para el superespectador, esto sería un error de construcción: si él se dio cuenta, con más razón debió hacerlo el personaje.

La segunda es que el segundo visionado de la película se construye sobre el primero. Ninguna de las dos lecturas de Primer (recordemos que la propia película descarta explícitamente la primera lectura, así que no es propiamente una lectura porque no sobrevive hasta el final del primer visionado) basta o es correcta por sí sola. Esto es porque el segundo visionado niega gran parte de los hechos "que habíamos creído ver" pero está construido sobre la lectura de los personajes que hicimos en el primero, mientras creíamos que los hechos eran otros. En el segundo visionado, no queda evidencia suficiente de la amistad entre los dos protagonistas como para catalogarla de "historia de la destrucción de una amistad"; en el momento en que ambas interpretaciones empiezan a diverger, una empieza a hablarnos de la amistad y la cooperación de los personajes, y en la otra esa amistad ya ha sido destruida. Esa amistad nunca aparece. Queda claro que se conocen hace tiempo y que trabajan bien juntos, pero no hay evidencia directa de una amistad "verdadera". Toda esa evidencia sale del primer visionado y somos nosotros quienes, en principio incorrectamente, la sobreimprimimos a los personajes en el segundo, creando una amistad contrafáctica (o debería decir "contratextual").

El mero hecho de que esto funcione es maravilloso. Cuando, en una novela policiaca, descubrimos con sorpresa la identidad del asesino, difícilmente no pensaremos que ese personaje no es quien creíamos que era. Revelar que los hechos asociados a un personaje eran otros suele venir acompañado de la comprensión de que el personaje en sí era otro y su relación con los demás personajes era otra. En este caso, la clave es que los hechos son otros, el personaje es otro y la relación es otra, nos lo han dicho a la cara y aun así a nuestros ojos son los mismos y tienen la misma relación (por lo que aceptamos que vuelvan a cooperar respecto a la fiesta). La historia que se nos está contando no está ni en una lectura ni en la otra, sino en el contraste de las dos, como el mensaje de un anuncio de adelgazamiento no está ni en el antes solo ni en el después solo.

Aquí, milagros de los viajes en el tiempo, resulta que lo que creímos entender en el primer visionado (lo que vimos, sustrayéndole las anomalías que después pensamos era un error eliminar) y que NO EXISTE EN EL TEXTO, coincide punto por punto con una parte de la historia que, elidida, TAMPOCO EXISTE EN EL TEXTO y para más inri NI SIQUIERA EXISTE EN EL UNIVERSO QUE HABITAN LOS PERSONAJES. Uno de ellos la recuerda y el otro no la ha vivido nunca. Es una parte cuya existencia queda clara por necesidad lógica.

Es decir. Primero vimos la historia de un principio contada desde el punto de vista de uno de los personajes. Descubrimos que no era así, que era una historia que se disfrazaba de principio desde el punto de vista de uno para contarnos en realidad un final desde el punto de vista del otro. Aquí las no-llaves o pivotes nos permiten descodificar tan a contrapelo. Finalmente comprendemos que ese final tuvo un principio que nunca hemos visto, pero que es idéntico no a lo que vimos sino a lo que creíamos haber visto la primera vez. En total, a partir de los dos visionados podemos reconstruir toda la trayectoria vital de un personaje y la del otro, y la historia tanto en términos intrínsecos como extrínsecos al universo de los personajes; por eso a esta lectura la llamo "larga".

miércoles, 12 de enero de 2011

El negocio familiar

Dos enlaces sobre el tema.

Hace muchas décadas, mi familia por parte de madre, que tenía un bar, tenía también el pozo de nieve. Por tanto, no sé si el monopolio pero sí que como mínimo participaba del oligopolio del hielo en la ciudad. Donde, por cierto, hace mucho calor en verano.

Después, cuando todo el mundo tuvo frigorífico en su casa o en la del vecino, el negocio del hielo dejó de existir. ¿Quién iba a pagar por él cuando tiene en su casa una máquina mágica en la que metes agua del grifo y sale hielo?

Con la mayor posibilidad de disfrutar de bebidas frescas en casa, ocurrió que los fabricantes de sifones comenzaron a embotellar y vender refrescos de sabores como los que había en el bar, sólo que mucho más baratos.

Ya hacía tiempo que la gente compraba en comercios, dedicados a la competencia desleal, su propio café para prepararlo en casa. Pronto pudieron tener sobrecitos para hacer todo tipo de infusiones.

El golpe definitivo fue la aparición del vino Don Simón en tetra-brik. Todos los bares cerraron y un sector clave de la economía española se fue al carajo. Hoy día, incluso hay jóvenes que les hablas de un bar y no saben lo que es, por increíble que parezca. No ha quedado ni rastro de ellos.

martes, 11 de enero de 2011

¿Y qué tiene de bueno Primer? (II)

(¡Su padre! Le he dado a publicar, y me ha dicho que sí, y me ha borrado la entrada.)


Habiendo quedado claro que las virtudes que yo le pueda ver a Primer serán más bien anticinematográficas, 'amos a ello.

Lo primero bueno es que es una obra seria. Según su director-guionista-actor-montador-compositor-etc. Shane Carruth, el tema abstracto es la degradación y muerte de una amistad. El interés concreto es dar una narración realista de un descubrimiento científico. Si juntamos las dos cosas, lo que ocurrirá será que dos amigos se pasan parte de la película tratando de inventar algo, lo consiguen, y a partir de ahí vemos cómo el descubrimiento va minando su amistad hasta acabar con ella. Siendo que inventan el viaje en el tiempo igual que podrían haber inventado la aspirina o el microchip, como mero vehículo narrativo para esos intereses del autor, la medida de la seriedad de la obra está en que no tira de las convenciones probadas y establecidas sobre viajes temporales sino que inventa unas "leyes del viaje en el tiempo" completamente originales y explora sus consecuencias lógicas, algo que no tendría por qué hacer. En lugar de apoyarse en unos clichés que el espectador ya ha absorbido viendo otras películas, y contar su historia dentro de ese territorio familiar, crea su propio territorio.

Parte de la alienación que sufren algunos espectadores de Primer procede del nivel de exigencia que marca Carruth. Al tratar de hacer una narración realista, vemos minutos, y minutos, y minutos, de ingenieros hablando en jerga sin ningún tipo de exposición sobre qué buscan, qué encuentran o para qué serviría. Los protagonistas necesitan paladio y se ve una escena en que extraen el catalizador del depósito de combustible de un coche, como si esto no fuera una ficción a cuyos espectadores se les supone no saber qué es el paladio, qué precio tiene y mucho menos si lo hay en los catalizadores o no. El espectador se encuentra en medio de conversaciones entre expertos en un tema del que no sabe nada, y sólo cuenta con lo que pueda deducir por sí mismo; el polo opuesto de CSI, donde se fomenta la fantasía de tecnicidad de unas escenas con luces y líquidos de colorines diseñadas para que uno las entienda perfectamente (en realidad no hay nada que entender) aunque no se tenga ni idea de técnicas científicas forenses. Aunque este realismo no deja de ser un objetivo estético con un coste muy alto para quizá una mayoría de espectadores, a nivel narrativo uno extrae la información que hay en esas escenas: por ejemplo, que si los protagonistas no van a una tienda y dicen: "Póngame cuarto y mitad de paladio", es porque carecen del dinero para hacerlo pero no de la determinación para encontrar los materiales que necesitan en el motor de un frigorífico o en el de un coche. Están formados para resolver eficientemente problemas técnicos, sin embargo los veremos luego fracasar repetidamente al tratar de resolver problemas éticos aplicando esa misma mentalidad.

Otro aspecto en el que no se hacen concesiones es, como decía antes, el "territorio" en el que se enfrentan los personajes. Aunque el espectador entiende perfectamente las reglas del viaje temporal ideado por Carruth, no comprenderá todas sus consecuencias hasta que haya acabado la película y le haya dado unas cuantas vueltas. Por eso experimentará algún ratillo de confusión cuando los personajes emprenden su lucha por ser "el primero" del que habla el título (una lucha no por la supervivencia sino por la propia existencia) sin que él entienda exactamente qué importancia tiene eso.

La trama de viaje temporal es muy compleja, aunque es muy lógica y por tanto me parece mejor reflexionar sobre ella que ver la película repetidas veces para entenderla. Una vez uno tiene claras las líneas maestras, es mucho más práctico apoyarse en la transcripción de la película que puede encontrarse por ejemplo aquí. "Muy compleja" no quiere decir inabarcable, pero, si a alguien le parece que Los cronocrímenes y Origen son complicadas, la complejidad de Primer está en otro orden de magnitud. Una trama similar a la de Los cronocrímenes ocurre dentro de Primer y ocupa aproximadamente un minuto.

La experiencia de visionado es más o menos así (por lo menos, la mía). Uno empieza a ver Primer sabiendo que es una de esas películas de las que se dice que no entiendes un carajo. Por lo tanto prestas mucha atención para que no se te escape nada. Al cabo de una hora te dices: qué bien, hasta ahora lo entendí todo, no era para tanto. Entonces la película hace clic y de repente no entiendes nada de lo que pasa, aunque te queda claro que la hora anterior en realidad no la habías entendido. Esto sigue durante un cuarto de hora, y luego los últimos tres minutos cierran la película. Fin, y te quedas con una cara de WTF del tamaño de un piano. Entonces te vas a la cama y dices: pues no me voy a dormir hasta que entienda lo que pasó.

Uno de los propósitos de esta reseña es no dar ninguna pista que pueda estropear el disfrute de pelearse con ese ejercicio criptográfico, que será del gusto de unos y de otros no. El quid de la criptografía es encontrar una operación sobre el texto muy fácil de hacer y que sea a la vez muy difícil de deshacer sin conocer sus detalles y muy fácil de deshacer conociéndolos. El hecho de que descodificar los acontecimientos de Primer sea mucho más costoso de lo que le fue a Shane Carruth identificar que esa sucesión de escenas era la que "correspondía" a su argumento es algo que, a juzgar por las reseñas que hay en Internet, muchos consideran completamente ilegítimo. Las claves para descodificar Primer están dentro del texto codificado; reconocerlas en él una vez se sabe cuáles son es evidente, el problema es que nos pide que aprendamos un texto cuando las reglas para entenderlo están escritas dentro del propio texto, y en muchas ocasiones la herramienta interpretadora se nos da tiempo después del fragmento a interpretar.

Por oposición, en Memento la estructura se hace obvia muy pronto: a poco atento que esté, el espectador se da cuenta en seguida de que está viendo una sucesión de escenas que van hacia atrás en el tiempo, intercaladas con otras que no van hacia atrás y que nos dan el contexto en el que enmarcar las primeras. En Primer, las líneas generales de la estructura se intuyen cuando quedan 7-10 minutos para que acabe la película, y sus detalles hay gente, que ha escrito artículos sobre Primer enlazados en la Wikipedia, que no los ha pillado nunca tras, se supone, varios visionados y con un interés genuino en no hacer el ridículo. El grado de ambición de Primer, en cuanto a la "arquitectura" de la película, simplemente no está en el mismo orden de magnitud que el de Memento. Sin embargo, una vez uno ha identificado las claves que están dentro del texto de la propia película (sobre todo en líneas de diálogo que parecen casuales), entender el 90-95% de lo que se ve y de lo que no se ve en Primer (pongamos que a lo que yo llego es el 17%) es sencillo.

Y esa es la recompensa al esfuerzo criptográfico. La película admite una lectura "corta" en la cual, aunque uno no entienda nada de la trama de viajes temporales, sí accede perfectamente a los temas centrales: la narración naturalista de un descubrimiento científico en la primera media hora, y la destrucción total de una amistad en la última. En esa lectura, los viajes en el tiempo, las referencias a la fiesta de Rachel, etc. funcionan como trasfondo. Pero comprender bien las reglas del viaje temporal y la lógica que rige la selección de escenas abre la puerta a una lectura "larga" en la cual el segundo visionado es una experiencia espectacular.

domingo, 2 de enero de 2011

Comunidades virtuales

Uno de los problemas de la Wikipedia, al menos en español, es la falta de criterios unificados, que, unida a un espíritu altamente burocratizador, da lugar a situaciones tan aperplejantes como la siguiente (pinchar para ver en grande):


Está sacada de aquí (son páginas de las que se van borrando los "casos" antiguos pero no sé dónde quedan archivados, así que pronto se romperá el enlace).

Nótese la profusión de jerga burocrática:
CDB. Consulta de borrado.
WP:NSW. Política "No sabotees Wikipedia".
WP:E. Política "Etiqueta".
WP:NAP. Política "No hagas ataques personales".
WP:TAB. Tablón de anuncios de bibliotecarios.

En el mundo real, jamás veríamos a una persona de nombre "Imperator-Kaiser" acudiendo a la máxima instancia disciplinaria de una comunidad porque un malvado se descojona de que una enciclopedia contenga el artículo Bocadillo de chorizo e intenta borrarlo.

Yo no sé qué pasa en el Internés que perdemos el sentido común más elemental.

jueves, 30 de diciembre de 2010

¿Y qué tiene de bueno Primer? (I)

Hay un punto en el que ya no se puede disociar más la valoración de una obra de las características de la persona que la hace. Supongamos, por decir algo, que el autor de una novela puede aburrir durante un cuarto de hora al lector sin que este proteste. Para un lector A que avanza a 150 páginas por hora, el autor puede irse por los cerros de Úbeda durante casi 40 páginas sin que se impaciente. Para un lector B que avanza a 30 páginas por hora, cada 7 páginas tiene que pasar algo. A puede disfrutar de una novela que a B le implicaría aburrirse durante segmentos de 75 minutos, cosa a la que probablemente no esté dispuesto; en una novela que sostiene el interés de B, A encuentra que pasa algo cada tres minutos de lectura: un correcalles lioso donde ninguna situación se desarrolla con la calma necesaria.

Cuando yo estuve en Francia comprendí esto con mucha claridad, porque el único francés que sabía era el de un cursillo de 60 horas. Me compré un taco de novelas de Philip K. Dick que en ese momento no se encontraban en España y empecé a leer por la que me pareció más fácil; era esa en la que el tiempo va hacia atrás, no sé cómo se llama aquí. Pues bien, la velocidad que llevaba al principio era de 8 páginas por hora (yo sabía que leía relatos de Dick a 140 páginas/hora en español), y después de 10-11 páginas me quedaba agotado. A esa velocidad y con esa potencia, les aseguro que una novela tiene un aspecto completamente distinto y que uno está tan liado tratando de esquivar los árboles que no se hace ni idea de la estructura global del bosque, ni de la evolución de los personajes, ni de los temas de fondo, ni de nada, y tres páginas seguidas donde uno no recibe nada por su esfuerzo son una pequeña tortura.

El caso es que, como recordaba ayer en un comentario, mi memoria visual es mínima, lo que hace mi relación con el cine bastante inhabitual. En la vida real, yo no reconozco las cosas por su aspecto sino por detalles de su estructura o por su relación con otras cosas. Supongo que Bliss tiene muchas anécdotas, yo me acuerdo de que a veces estoy preparando las bandejas para comer y me da la impresión de que falta algo y no sé lo que es, miro la bandeja tratando de analizarla pero no me doy cuenta porque, claro, no tengo ninguna imagen en la memoria de cómo debe quedar la bandeja con todas sus cosas puestas. A lo mejor es que había vasos fregados y a Bliss se le ha ocurrido meterlos en el armario sin decirme nada; al sacar los platos yo habría visto los vasos, pero al no verlos y no tener tampoco la imagen mental en la que sí están los vasos, no soy capaz de reconstruir qué es lo que ha fallado y por qué tengo la vaga impresión de que hay más espacio vacío en la bandeja del que debería. Se harán cargo de que descodificar una obra escrita en forma de códigos visuales me es, como poco, una fuente de quebraderos de cabeza.

En una película, gran parte de la caracterización e incluso de las motivaciones de los personajes nunca se cuenta. Está codificada en la forma de vestir, en el color del pelo, en el tipo de planos con que se describen sus acciones, en el maquillaje de los actores... Además, se acepta que todo debe resolverse mediante recursos visuales; para mí, todo eso es un idioma extranjero. En cambio, todos los detalles que me sirven de guía suelen estar horriblemente representados en el trabajo de los actores. Por ejemplo, suele ocurrir que aparecen en escena dos personajes que se conocen hace mucho tiempo. En el mundo real, al juntarse dos conocidos su lenguaje corporal cambia y se sincroniza; de hecho, mientras uno habla el lenguaje corporal del otro se modifica según cómo cree que la frase va a continuar, y el del uno se adapta anticipadamente a la reacción que cree que va a provocar. Hay toda una conversación silenciosa que transcurre unos momentos por delante de la verbal. (Esto no se trabaja mucho en las escuelas de arte dramático.)

Así que, en vez de ver en la pantalla una exitosa profesional liberal segura de sí misma tomando un café con un idealista compañero de la universidad al que ha dejado su pareja, yo veo una mujer y un hombre de los que no sé nada excepto que se han reunido para fingir que se conocen.

En suma: el cine no es para mí.

En este contexto es en el que hay que entender mi afirmación totalmente seria y sincera de que Primer es la única película que conozco que vale la pena ver.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

2010

Una de mis grandes ideas para el 2010 era escribir una pequeña reseña de cada libro que leyera. Lo hice con el primero y ahí se acabó la cosa. Bien por la perseverancia.

Lo cierto es que no he leído ningún libro bueno este año. Además, los libros no han salido aún de las cajas de la última mudanza, por lo que no puedo hacer una selección como yo querría. De todas formas, cinco libros que he leído este año son los siguientes:


Sobre la fotografía, de Susan Sontag. Una recopilación de textos para la New York Review of Books. Leer unas pocas páginas tomadas al azar es interesante.
Profundidad: **. Lucidez: **. Valor <18: ****.

Curso de literatura europea, de Vladimir Nabokov. En realidad está elaborado a partir de apuntes de alumnos de un curso de Nabokov en el que repasa varias novelas europeas.
Profundidad: ***. Lucidez: **. Valor <18: *.

La torre de cristal, de Robert Silverberg. Empieza muy bien y va decayendo sin parar hasta llegar a un final que se lee por educación.
Profundidad: **. Lucidez: *. Valor <18: ***.

La guerra interminable, de Joe Haldeman. Una de las muchas presuntas "obras maestras" de la ciencia-ficción que en realidad son perfectamente olvidables.
Profundidad: *. Lucidez: **. Valor <18: **.

Alba Cromm, de Vicente Luis Mora. Una buena lección: nunca creas al autor cuando promociona su obra.
Profundidad: 0. Lucidez: *. Valor <18: **.


También, ya puestos, me acuerdo de alguna película que he visto.


Primer, de Shane Carruth. Es la única película que recomiendo ver.
Profundidad: ***. Lucidez: *****. Valor <18: *****.

Origen, de Christopher Nolan. Un horror.
Profundidad: 0. Lucidez: *. Valor <18: ***.

Avatar, de James Cameron. Lo que cabía esperar.
Profundidad: 0. Lucidez: 0. Valor <18: *.


Pues eso, alguna valoración es un poco minoritaria. Los ejes también son un poco sui generis :)

domingo, 26 de diciembre de 2010

Viajes que hicimos solos

Una vez salió un nuevo disco de un grupo que me interesaba. El día que se puso a la venta fui a comprarlo por la tarde. Por la mañana traté de ver si era fácil encontrarlo en la red para su descarga. Yo nunca había intentado descargar un disco, simplemente tenía curiosidad sobre si era fácil. Encontré que Google cumple perfectamente su función y que el disco ya llevaba veinte días dando vueltas por el mundo virtual.

Compré el disco como había pensado, llegué a casa, lo metí en mi reproductor de CD y no sonó nada. Resultó que venía de fábrica saboteado para no funcionar en el reproductor de un ordenador.


Podría traer a colación varias moralejas distintas de esta historia, todas ellas bastante obvias para cualquiera excepto, aparentemente, para la industria de los contenidos. Pero lo importante es la fecha: 2003. Ahora estamos en 2010. Los recientes exabruptos de Alejandro Sanz o Javier Bardem nos suenan como salidos de tiempos aún anteriores.

En 2003, más bien antes, la industria musical debería haber tenido listo un modelo de negocio a través de Internet. Un modelo sin costes de fabricación de soportes físicos, con unos costes de distribución prácticamente nulos y con una reducción drástica del tiempo entre masterización y puesta a la venta. Pero, claro, ¿quién aceptaría voluntariamente vender el contenido de un CD por 4€ cuando tiene millones de clientes acostumbrados a pagar 20€ por ese contenido más un trozo de plástico? Un trozo de plástico que, por cierto, no cabe dentro de un reproductor de ficheros mp3.

En 2006, dejé de comprar discos, harto de llegar a casa y no poder oírlos. Las tiendas que se negaban a devolverme mi dinero tras venderme CDs que no se reproducían en un aparato perfectamente operativo cerraron hace años.

Pero, si yo compraba 25-30 discos al año, por 20€ c.u., y ahora no compro ninguno, la explicación de algunas luminarias no es que la industria musical ha sido increíblemente inepta, ha alienado a sus clientes y ha atraído el desastre sobre sí misma comportándose de forma suicida, sino que, obviamente, yo soy un ladrón que se refocila en "la orgía del crimen, la bacanal de violaciones a terceras personas" por el mero hecho de negarme a seguir aportando 600€ al año a una maquinaria empresarial obsoleta.

En 2003, a las voces de "ladrones" se podía haber contestado legítimamente: "Vamos a ver, señores, ¿ustedes han hecho su trabajo? ¿Se han adaptado a las nuevas tecnologías?" Seguir oyendo lo mismo años y años después es surrealista; pero peor aún es que tengan la noción de que aún hay alguien escuchándoles, y que por escribir un texto semianalfabeto en El País por fin se les va a hacer algún tipo de caso.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡Adiós, Pinín! ¡Adiós, Cordera! ¡Adiós, creadores!

Los lleva un tren que no se sabe a dónde va. Esperamos que ni al frente ni al matadero como los del cuento de Clarín, aunque no podemos asegurarlo.

Por un lado, Alejandro Sanz (para los que sean gente seria, Alejandro Sanz es un cantante) se desmelena en El País. Está claro que el nivel cultural del Sr.Sanz no ha crecido proporcionalmente al económico desde estos tiempos. Este hombre vive en su mansión y desde luego no piensa volver al mundo real.

Por otro, algunas de las noticias que han hecho referencia a la no aprobación (aún) de la "ley Sinde" hacían referencia a un manifiesto "por el copyright" al que se habrían adherido 150 escritores. Es alucinante que autores que gozan de una de las legislaciones de propiedad intelectual más garantistas del mundo firmen a favor de abandonarla por un sistema de copyright a la americana (sistema cuyo "garantismo" conocemos bien y sufrimos todos los científicos del mundo). Otros que perdieron de vista la puerta al mundo real.

Por último, hay algún despistado como el pobre Marcelino Iglesias, secretario de organización del PSOE, para el que la no aprobación de la "ley Sinde" implica la destrucción de "la mitad de la cultura", así, con comillas. No sabemos si se refiere a las páginas impares o a las pares. En cuanto sepa cuál es la mitad de las entradas de este blog que van a desaparecer, ya les aviso por si les quieren echar un ojo antes de su pérdida definitiva.

¿Es que no hay nadie en ese "bando" capaz de hacer análisis con un mínimo de sentido de la supervivencia? ¿Desde cuando se puede ganar una guerra abierta contra los ciudadanos que te dan de comer? ¿Cuándo la inmensa mayoría de autores va a plantarse y decir: oigan, que a mí Alejandro Sanz y otros empresarios millonarios no me representan, que esos adalides de la cultura que luego escriben "por su puesto" en un periódico no me defienden a mí sino a sus intereses económicos y los de una industria parásita? Porque, si no, van ir todos al mismo sitio y en el mismo vagón, y a no mucho tardar.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Herramientas

Desde siempre, una de las cosas más graciosas ha sido usar las herramientas para lo que no son. Por ejemplo, usar un prisma para descomponer la luz blanca, cuando todo el mundo sabe que un prisma es para... este... En fin, que hoy vamos a ver tres ejemplos.

1. Usar Google Books Ngram Viewer para hacer arte visual.

Yo he elegido los gráficos autorreferentes, es decir, cuya forma se parece a lo que representan. Valga como ejemplo la siguiente obra conceptual intitulada Batman self-graph (se puede pinchar para verlo más grande).



2. Usar Six Degrees of Wikipedia para escribir poesía.

a) Cogemos tres pares de términos que no tengan nada que ver:

Anakin Skywalker --- Pera
Moneda --- Carbón
Suelo --- Hell Patrol

b) Los metemos en la máquina, que busca formas de llegar de uno a otro a través de enlaces en la Wikipedia inglesa:

Anakin Skywalker - Cyborg - New York - Pear
Coal - Christmas stocking - Coin
Hell Patrol - Greece - Olive - Soil

c) Repetimos con alguna otra combinación:

Cyborg - Fiction - Santa Claus - Christmas stocking
Cyborg - Brain - Europe - Olive
Brain - Immortality - Fiction

d) Arrejuntamos todo con un poco de buena voluntad:

Christmas, and I feel
Like a piece of fiction.
A coal-powered cyborg flying over New York
Or a Greek hero descending into Hades.
I sip from my tea again
And fantasize with immortality.
To play, insert coin.
Insert coin.




3. Usar Google Sets para escribir reflexiones de gran alcance.

a) Robamos un poema cualquiera, da igual cuál porque nadie se va a dar cuenta:
A Lament

O World! O Life! O Time!
On whose last steps I climb,
Trembling at that where I had stood before;
When will return the glory of your prime?
No more -Oh, never more!

Out of the day and night
A joy has taken flight:
Fresh spring, and summer, and winter hoar
Move my faint heart with grief, but with delight
No more -Oh, never more!

Percy Bysshe Shelley
b) Extraemos unas cuantas palabras que parezcan evocadoras o algo: time, trembling, day, joy, heart. Desgraciadamente solo podemos usar cinco de cada vez.

c) Las metemos en Google Sets, lo que nos da un listado de palabras sugeridas como "miembros del mismo conjunto": time - heart - day - man - number - part - life - numbers - scene - set - voice - way - government - etc...

d) Las hilvanamos una detrás de otra como se nos ocurra. Yo he respetado el orden para que fuera más interesante:

Isn't time one of the main concerns at the heart of present day's man? The number of parts a life's tale can be divided into seems to have exploded. Airing Twitter announcements by the hour, we indulge in crediting ourselves with such big numbers of milestones that the scene is set for some crazy future perspectives. Would you like to voice your judgments on the way the government is handling things, say, once a week? You needn't wait four years anymore. The case is, it is now technologically possible -and, it seems, socially desirable- for a person to draw online scrutinizing eyes to her work and lifestyle. I don't think politicians should be a different thing. That group's disinterest in the new, Internet-based social trends has so far been hidden behind typical handwaving and child-like reasoning. Four years is too long a time in the Facebook era, and I'm making a point here.

Si sale algo que tenga sentido, ganamos un punto extra.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Sin comentarios

El equipo de Gobierno de la Universidad os desea unas Felices Fiestas y un excelente 2011.

Vicente Gotor
Rector




Rectorado
Universidad de Oviedo
San Francisco 3, 33003-Oviedo
--------------------------------------------------------------------------------

"Advertencia Legal. Este correo electrónico es confidencial y no se autoriza su uso, revelación, distribución, impresión o copia. Este mensaje de correo electrónico y sus documentos adjuntos están dirigidos exclusivamente a los destinatarios especificados. La información contenida puede ser confidencial y/o estar legalmente protegida. Si Usted recibe este mensaje por error, por favor comuníqueselo inmediatamente al remitente y elimínelo ya que usted no está autorizado al uso, revelación, distribución, impresión o copia de toda o alguna parte de la información contenida."

sábado, 11 de diciembre de 2010

Aparcamiento

Tengo que reiniciar el ordenador (no me arranca la hoja de cálculo del Open Office), así que voy a aparcar aquí un interesante artículo que estoy leyendo.


Madelena Gonzalez (2008). The Aesthetics of Post-Realism and the Obscenification of Everyday Life: The Novel in the Age of Technology. JNT: Journal of Narrative Theory 38, 111–133.


Volviendo a meter la bota en el charco, ojalá Prytania publicara artículos así con alguna frecuencia...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Sinceramente, no sé explicar en un título el hilo conductor de esta entrada; yo quería que lo hubiera, de verdad

Hace algunos días, aparecía esta entrada de Sergio Parra en Genciencia. El título y tema es "Cuando la autoridad científica no permite que la ciencia progrese".

A veces, uno no entiende muy bien algunas discusiones. Si los científicos son humanos y los humanos son como son, que lo son, entonces por supuesto que tendrá que haber casos de autoridades científicas que hayan tratado de bloquear el ascenso de mejores teorías para no perder su estatus. Más interesante es la pregunta de qué mecanismos existen para evitarlo, y si funcionan bien o no.

Leí una vez un texto del probabilista holandés Piet Groeneboom, en el que comparaba el mundillo de la música con el de las matemáticas. Si no recuerdo mal, Groeneboom había visto como un profesor criticaba como errónea la forma en que un estudiante ya avanzado interpretaba una partitura (no lo escrito en ella, sino lo no escrito, el cómo se suponía que la obra tenía que sonar). Él se preguntaba, ante el "silencio cómplice" de los otros concurrentes, qué hacía que la interpretación tradicional fuese "correcta" y la del estudiante "incorrecta", y reflexionaba que en las matemáticas la situación es opuesta: un estudiante brillante puede proponer un punto de vista original y nadie supone que "por defecto" es un error de su formación y lo que debe hacer es aprender bien la interpretación tradicional.

Al margen de las prevenciones con que uno quiera tomar esta historia en mi torpe versión, con las que probablemente esté de acuerdo, un rasgo fundamental de la ciencia es el desprecio por el principio de autoridad, que lleva asociada también la fantástica idea de que cualquiera puede cuestionar a cualquiera por cualquier cosa.

El problema es cuando la cosa opera al contrario, que no es que Fulanito nos intente convencer de algo y lo aceptemos porque él lo vale, sino que nosotros vamos a Fulanito a preguntarle: Fulanito, tú que eres muy listo, ¿qué opinas de...? A veces, "qué opinas de" significa "Por favor, ahórrame el esfuerzo de pensar por mí mismo en este tema al que no pienso dedicar ningún tiempo. Simplemente diré lo mismo que tú y haré ver que estoy en la onda, además si alguien me contradice le diré: Pues hace poco estuve hablando con Fulanito y me dijo que piensa lo mismo que yo, así que no debe de ser tan absurdo."

La opinión de los fulanitos del mundo a veces se extiende sin que el fulanito haga ningún esfuerzo al respecto, simplemente por descuido ajeno al olvidar ejercer los más elementales derechos/obligaciones/higiene mental.

De todas formas, a lo que yo iba es que muchas veces, en las obras de divulgación, se da una reescritura simplista de la historia basada en un sentimiento ingenuo de "necesidad histórica" de los progresos científicos. Es decir:
a) Menganito tuvo una idea.
b) Fulanito no puso nada de su parte para que Menganito desarrollara su idea.
c) Décadas después, pensamos que la idea de Menganito fue fantástica, y qué pena que tardara tanto en alcanzar su estatus actual.

Aquí llega el revisionismo:
d) Por lo tanto, Fulanito es un malvado que se quiso cargar a Menganito porque le caía mal, porque su idea amenazaba a la teoría de Fulanito, porque era un homófobo racista sexista, etc.

Cuando lo que probablemente haya ocurrido multitud de veces es nada más que Fulanito pensó que era una idea pésima, que contradecía teorías que él consideraba sólidas y bien establecidas, que no era prometedora en comparación con otros enfoques que se estaban siguiendo, que era similar a otras de las que Menganito nunca había oído hablar pero que habían fracasado en el pasado, o tenía un prejuicio sobre el talento de Menganito (como lo tenemos nosotros ahora porque Menganito sale en los libros de divulgación, pero de signo contrario).

Por acudir a un caso citado por Sergio Parra en su entrada, cuando Leopold Kronecker (no Felix Klein) frustró reiteradamente la ambición de Cantor de ocupar una cátedra en Berlín (entonces el centro neurálgico de la matemática alemana), ¿fue porque Kronecker consideraba que Cantor era demasiado listo para tenerlo cerca, como parece que hoy nos gusta pensar, o porque consideraba que era demasiado tonto?

En la correspondencia entre Cantor y Dedekind (creo recordar), el propio Cantor relata que, cuando acusó abiertamente a Kronecker, la reacción de este fue de sorpresa. Cantor le pedía una reconciliación y quizás Kronecker ni siquiera sabía que estaban desconciliados. Quizá había ofrecido los puestos simplemente a quienes le parecían más aptos (y habremos de creer que eso es lo mismo que Cantor hizo en Halle cuando ofreció una cátedra a Dedekind).

Dada la inmensa influencia de Cantor y los matemáticos a su vez influidos por él (como Hilbert, Hausdorff, Zermelo, Peano, Bernstein, por decir alguno), desde nuestra perspectiva podemos sentirnos tentados de pensar que Kronecker iba por el mundo diciendo que Cantor era un charlatán porque creía que era un genio; pero yo me inclino a pensar que simplemente creía que era un charlatán. Al fin y al cabo, gente como Poincaré tenía poco bueno que decir del trabajo de Cantor, e incluso alguno de sus partidarios, como Russell, considera (en The principles of mathematics) erróneo algún punto de vista suyo que hoy día es estándar.

La consideración que en un determinado momento se tiene de equis científicos, como la que puedan merecer literatos, artistas o pensadores, depende del contexto en que se inserta el acto de valorar. "Fulanito es una figura central..."; pero, ¿está en el centro de qué? Será central por ser central en algo que mucha gente considera central, y lo considera así por la combinación de un complejísimo cúmulo de circunstancias; en algún sentido, Bach y El Quijote son inventos de épocas posteriores, y no están libres de volver al olvido. (Cuando uno lee que la importancia del Quijote, dicho con las palabras que sean, es ser una especie de precursor del posmodernismo, en una lectura en la que lo único que se destaca es la "metaficcionalidad", la no fiabilidad del narrador o la distancia paródica, se pregunta... en fin, de nuevo es otra historia.) A lo mejor pasado mañana encontramos el centro en otra parte.

Un ejemplo que me gusta es el físico Gabriele Veneziano. Junto con otras personas, Veneziano propuso la primera versión de una teoría de cuerdas. Incluso en los relatos de sus posteriores reivindicadores (de nuevo de memoria, p.ej. El universo elegante de Greene) se explica, y no hay por qué no creérselo, que esa teoría no podía resolver los problemas para los que fue concebida, que tuvo un impacto mínimo, que se comprobó que no funcionaba y que el ascenso de la cromodinámica cuántica acabó con ella.

Pasó una larga temporada flotando en la nada, hasta que surgieron las teorías supersimétricas de cuerdas, unas teorías distintas para resolver problemas distintos, lo que no es óbice para que, hoy que los cuerdistas mandan en la física teórica, Veneziano haya sido incorporado al relato de esas teorías como gran precursor y, de hecho, se pase la vida viajando a recibir premios. Ha recibido hasta el premio James Joyce, que lo faculta como figura central de la talla de Will Ferrell, Hans Blix y Gary Lineker (ya no nos acordamos de quién era Blix, ¿eh?)

La pregunta es: si la teoría de cuerdas fracasa, a ver quién se va a acordar de Veneziano ("físico teórico italiano y fundador de la teoría de cuerdas", Wikipedia). A lo mejor, hasta se queda con la culpa de todo.

Y hasta aquí hemos llegado en este paseo decembrino.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Democracia, decisión en grupo, etc. (I)

El lunes vuelvo a Zaragoza, a ver si me pegan con una llave inglesa en la cabeza y rearrancamos la línea de investigación que quedó cortada cuando dejé esa universidad para tomarme un año sabático (que duró ocho días, pero esa es otra historia). A ver si cuento un poco de qué trata la cosa.

Decisión multicriterio. Supongamos que tenemos que comprar un coche, por decir algo. Podemos pensar en varios criterios que queremos que el coche satisfaga: que sea seguro, que sea fiable, que sea cómodo, que consuma poco, que sea barato... Çon una idea clara de lo que queremos, acabaremos con una lista de candidatos más o menos pequeña, en la que descubriremos que ningún coche es el mejor en todo lo que queremos. Por ejemplo, quizás los coches más fiables y más seguros sean menos baratos: hay conflictos entre las preferencias que nos indican los distintos criterios. El problema de decisión multicriterio sería: ¿qué coche tengo que elegir?

Puede ser un problema de elegir la mejor alternativa o también de ordenar de más a menos preferible las alternativas. Por ejemplo, si queremos fichar un jugador de fútbol para una determinada posición, los criterios podrían ser: velocidad, habilidad, juego sin balón, experiencia, precio, camisetas que se espera vender, comisiones extraoficiales que de alguna oscura manera van a revertir a nuestros bolsillos... Pero en este caso debemos ordenar los candidatos, ya que los coches no se pueden negar a ser comprados pero las personas (aún) sí.

Hay muchos métodos para resolver problemas multicriterio. Ninguno de ellos es bueno, porque pretenden responder preguntas que no tienen respuesta. No existe "la" solución "verdadera" del problema, y ante los mismos datos un método y otro pueden proponer conclusiones distintas. Por supuesto que hay casos en los que todos los métodos dan el mismo resultado, pero normalmente es porque la solución se ve tan a las claras que no haría falta matematizar el asunto. Es decir, no es que exista un problema bien formulado con solución única y se busquen métodos que garanticen identificar esa solución, sino que se tiene una pregunta que probablemente no tiene solución pero nosotros queremos una respuesta igualmente. (No sé de otras, pero esto es muy propio de nuestra civilización: ¿para qué dedicar tiempo a pensar cuáles son las preguntas correctas, cuando podemos avanzar hacia alguna parte elaborando respuestas cada vez más sofisticadas a la primera pregunta que se nos ocurra?)

Proceso analítico jerárquico. Es un método para resolver problemas multicriterio. Se basa en despedazar (analizar) el problema formando una jerarquía de la que surge una cantidad muy grande de problemas muy pequeños; se resuelven esos miniproblemas y se echa una cierta cantidad de cuentas para ir agrupando toda esa información a lo largo de la jerarquía.

Por coger el caso del coche, en la cima de la jerarquía tendríamos la meta de nuestro problema: elegir el coche que vamos a comprar. Dividimos el problema de acuerdo con los criterios que tenemos: por ejemplo, criterios económicos, criterios técnicos (de prestaciones o rendimiento), y criterios estéticos, o las categorías que nos parezcan. A su vez, dentro de los criterios económicos podríamos tener el precio, el consumo y el coste previsto de mantenimiento dada la marca. Dentro de los "estéticos" tendríamos el gusto visual que nos dé, la consideración que tenemos de la marca, el estatus social asociado a ese modelo,... Todos estos serían subcriterios. Y dentro de cada subcriterio, nosotros podemos comparar las alternativas con relativa comodidad. Es decir: ¿cuál es el mejor, fijándonose exclusivamente en el precio?, ¿cuál es el mejor fijándonos en el consumo?, etc. Como se ve, es un enfoque netamente reduccionista.

Ahora nos quedan varios problemas: ¿Qué criterios son los más importantes? ¿Qué subcriterios son los más importantes dentro de cada criterio? ¿Qué coches son los mejores dentro de cada subcriterio? El quid de la cuestión es que todos estos problemas son del mismo tipo: ponderar la importancia que deben tener los elementos de un nivel de la jerarquía en la consideración del nodo del que dependen. Los tres criterios dependen del nodo "meta del problema"; los subcriterios "precio", "consumo" y "mantenimiento" dependen del nodo "criterios económicos", etc.

Así que hemos descompuesto el problema original en un número grande de problemas iguales consistentes en valorar qué importancia tienen unos cuantos elementos "competidores" respecto a un único nodo claramente definido. La competición entre los criterios económicos, técnicos y estéticos respecto a cuál es más relevante para elegir el coche es, esencialmente, igual a la competición entre los coches candidatos respecto a cuál es preferible en cuanto al precio, o en cuanto al estatus social. Y además se garantiza que los factores en conflicto nunca intervengan a la vez: se comparan por un lado sólo en cuanto al precio, y por otro sólo en cuanto al estatus social.

Vale. Hasta aquí ya hemos hecho dos fases: establecer la jerarquía y usarla para partir el problema en trozos pequeños en los que los distintos aspectos del problema no pueden entrar en conflicto. También hemos dicho que todos esos problemas son del mismo tipo: tenemos un conjunto de alternativas y queremos compararlas teniendo en cuenta exclusivamente el aspecto indicado por el nodo superior de la jerarquía del problema.

Para resolver cada miniproblema, vamos a coger un 100% de "importancia" y repartirlo entre las alternativas que sean. Como la capacidad humana para hacer este reparto decrece rápidamente con el número de alternativas (¿la alternativa 5 debería tener un 16% de importancia, o sería mejor un 19%?), se vuelve a despedazar el problema. Lo que se hace es comparar las alternativas por pares. Empezaríamos por el principio: respecto a la meta del problema, ¿qué es más importante, los criterios económicos o los técnicos? Pues pongamos que los económicos. ¿Cuánto de más importante? Aquí es donde aparecen ya los números. ¿Dos veces más importante? ¿Tres veces? ¿Ocho veces? Hombre, pues yo diría que dos veces, por ejemplo. Ahora, ¿qué es más importante, los criterios económicos o los estéticos? Pues los económicos, yo diría que podrían ser 5 veces más importantes. Y, ¿qué es más importante, los criterios técnicos o los estéticos? Pues yo diría que los técnicos, 2 veces más importantes. No digo que lo dijera yo, es un personaje imaginario ;)

Se trata de repartir el 100% en tres partes, tratando de respetar esas proporciones. Ya vemos que esto no se puede hacer, porque no puede ser que x sea 2 veces y, y sea 2 veces z, y x sea 5 veces z. Lo que se hace es buscar una solución aproximada, tampoco importa cómo (aquí, Sección 5, aunque no es la única forma). Pongamos que nos ha salido: criterios económicos, 60%; criterios técnicos, 28%; criterios estéticos, 12%. De la misma forma, dentro de los criterios económicos, compararíamos el precio con el consumo, el precio con el mantenimiento, y el consumo con el mantenimiento. Supongamos que sale: el precio, el 50%; el consumo, el 30%; el mantenimiento, el 20%. Y dentro del precio tenemos el modelo A el 40%, el B el 30%, el C el 20% y el D el 10%.

Esto quiere decir que el precio vale el 50% de los criterios económicos, y estos el 60% del total, así que el precio es el 30% (el 50% del 60%) del total. Y ese 30% tenemos que repartirlo entre los cuatro modelos, con lo que, por así decirlo, tendríamos:

Modelo A -- 12 puntos (el 40% de 30)
Modelo B -- 9 puntos (el 30% de 30)
Modelo C -- 6 puntos (el 20% de 30)
Modelo D -- 3 puntos (el 10% de 30)

Vamos haciendo todas las comparaciones hasta que agotemos todos los subcriterios, y solo se trata de sumar los "puntos" que ha sacado cada modelo en todos los subcriterios. Esto permite tanto elegir una alternativa como ordenar todas las alternativas si queremos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Yo quiero tener un millón de amigos

Ante la negativa de una persona identificada como moderador de la página web literaturaprospectiva.com a permitirme ejercer el derecho de réplica a unos comentarios particularmente desafortunados sobre mí, realizados por Fernando Ángel Moreno, colaborador de dicha página y miembro de la asociación responsable de ella, y porque me apetece, transcribo aquí literalmente la susodicha réplica para que cada cual juzgue si es el tipo de respuesta que merece no pasar la moderación de un blog:

Fernando Ángel, mira, tú no eres familiar ni amigo mío, por lo que el que hagas las cosas mal ni me va ni me viene. Si tú crees que las haces bien, pues sigue así, ¿qué quieres que te diga?

Como ejemplo que has sacado a colación tú mismo, yo llevaba 380 páginas leídas de la tesis de Óscar Casado cuando tuve la nefasta idea de hacerle un par de consultas a través de los comentarios de este blog. El resultado de nuestro intercambio (mío y tuyo, no por parte de Óscar al que estoy muy agradecido) fue que comprendí que tenía cosas mejores que hacer que sacar tiempo de la nada para seguir leyéndola.

Te repito la pregunta: ¿Qué ganaste con ello?

Otra vez en este mismo blog te pregunté cómo conseguir tus artículos y pasaste de mí. También te pregunté si conocías dónde conseguir material docente de Teoría de la Literatura en Internet y pasaste igualmente de mí.

Si no comprendes que esa actitud está totalmente equivocada y es contraproducente, pues muy bien, sigue preguntándote el resto de tu vida por qué rayos será que algunos lectores no tienen una imagen exacta y amable de los académicos.

Un saludo cordial.


Desde aquí saludo a Nacho Illarregui, a quien felicito por su magnífica ecuanimidad.

Y cada palo, que aguante su vela.

El eterno retorno

Como sé que a alguno le pone que me peguen, la última ha sido en pastelesprincesadeasturias.com

En fin, en algún momento tendré que cumplir los 12 años...

viernes, 3 de diciembre de 2010

...en el amor, la guerra y el feminismo

Acabaremos teniendo que practicar la etnografía para entendernos con nuestros vecinos en el ascensor.

Resulta que en la Wikipedia en español hay un wikiproyecto sobre Ciencia, tecnología y género. Este wikiproyecto busca nuevos miembros, por lo que cualquiera de ustedes que no sepa qué hacer con su vida puede prestarles su colaboración.

Para que no prejuzguen lo que los responsables del wikiproyecto entienden por "ciencia, tecnología y género", les pongo algunas de las páginas a crear:

Capitalismo sobre bienes inmateriales
Feminismo en el medio rural
Feminismo en Japón
Diferencia salarial de género
Políticas de sexo y género
Mujer y trabajos del cuidado
Puntos de vista feministas sobre la pornografía
Mujeres, chicas y TIC
Técnica de recogida de datos
Experimentos basados en web

También hay un apartado de "feministas islámicas" a las que dar entrada en la Wikipedia. He pinchado en sus entradas en inglés o francés, y, por supuesto, su relación con la ciencia y la tecnología es inexistente (excepto quizás por utilizar el correo electrónico). Una fue la primera presidenta de la Unión Feminista Egipcia, otra es tertuliana en la tele francesa, y cosas así.


Este wikiproyecto está inserto en la categoría "Wikiproyectos: Ciencia". Tiene 16 miembros y sin embargo figura en un lugar prominente del tablón de la comunidad bajo el rótulo "Si tu wikiproyecto tiene menos de 10 usuarios y buscas nuevos voluntarios, agrégalo a esta lista". Eso sí, uno de los objetivos que proclama el proyecto es "Añadir en otros artículos aportaciones ... para garantizar el punto de vista neutral".

Hay gente a la que el respeto por lo ajeno le cae un poco lejos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Huelga decir

que no podíamos dejar pasar esta noticia.


Versión periódico.

Versión Emule Francis.


En Onda Cero, están debatiendo del resultado de las elecciones autonómicas en Cataluña. En Radio Nacional, de las competencias de las autonomías. En la SER, de Wikileaks. En la COPE, de la política exterior española.

Como dijo Labordeta: ¡Váyanse a la mierda!

Con su permiso, me voy a brindar con Bliss.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El WTF cotidiano

Voy oyendo la radio ayer en el autobús. Resulta que nos van a poner una incineradora en Gijón (de basura, no de políticos). Pero, ojo, al igual que un desguace es un Centro de Tratamiento Medioambiental de Vehículos al Final de su Vida Útil, y un cementerio nuclear un Almacén Temporal Centralizado (sin especificar de qué), nos enteramos ahora de que una incineradora no es una incineradora, sino un Centro de Revalorización Energética.

Supongo que Leire Pasquín también es una Ministra.

Pero, cuando todavía no me había recuperado del golpe, meten un anuncio de una caja que ofrece un plan de pensiones garantizadísimo. Te dan el 6% garantizado durante los tres primeros... ... ...meses.


Yo creo que se han dado cuenta de que a nosotros lo que de verdad nos importa es el Faceboo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Enlace

Me ha mandado Bliss un enlace a una galería de fotos muy curiosa. Hace un tiempo (al ritmo que se suceden las modas en Internet, no sé muy bien si hace seis meses o dos años) se puso de moda el coger una fotografía antigua, plantarse en el lugar donde se había sacado y hacerle una nueva foto situándola de forma que la continuidad entre la imagen antigua y el espacio actual diera la impresión de una ventana al pasado. Muy chulo.

En este caso es una variante de esa idea con dibujos en vez de fotos antiguas, lo que da bastante juego.

Mi favorita es esta. Tampoco está mal esta otra.

La galería completa está aquí. El artista es Ben Heine.

martes, 9 de noviembre de 2010

La irrazonable efectividad

Informe sobre el artículo "Pampanitos verdes sin hojas de limón" de Máximo Pendejo


El presente artículo se inscribe en el desarrollo de la teoría de pampanitos generalizados iniciada con el trabajo seminal de Bigshot (2003). El autor ha contribuido a esa teoría con varios trabajos (Pendejo, 2007, 2008a, 2008b) estudiando la clasificación y propiedades de las foliaciones holomorfas en hipersuperficies de pampanitos generalizados rojos y azules.

En (Masque-Pendejo, 2009) se deriva una extensión del teorema de estructura de Calvete según el que todo pampanito es homeomorfo a la unión de la frontera de un limón en un espacio de Hilbert y un conjunto infinito numerable de hojas las cuales (salvo quizá un número finito) son cerradas. Sin embargo, la técnica de prueba se basa en resultados anteriores de Pendejo y, así, sólo funciona para pampanitos rojos y azules.

En este artículo, Pendejo muestra la imposibilidad de una extensión completa del teorema de Calvete, exhibiendo una familia de pampanitos generalizados verdes cuya estructura tiene únicamente una cantidad finita de hojas de limón. Suponiendo cardinales suficientemente grandes, mediante un elaborado argumento se obtiene que la existencia de pampanitos (generalizados) verdes sin hojas de limón es compatible con ZFC. El revisor conjetura que dicha existencia puede ser indecidible en el sistema Zimbabwe-Fried-Chicken, teniendo en cuenta las implicaciones del axioma de Martin para la salchicha de Wiener.

El resultado es muy relevante y su demostración emplea técnicas nuevas. Por lo tanto, es apto para su publicación en la Revista de Horticultura Geométrica y Aplicaciones pero recomendamos que el artículo se someta a una REVISIÓN MENOR en las direcciones siguientes. Sería deseable identificar propiedades que caractericen a los pampanitos verdes sin hojas de limón, así como aclarar su decidibilidad en ZFC. Aunque no es razonable pedir resultados definitivos en estas líneas, sí parece necesario (dada la relativa brevedad del trabajo) algún examen preliminar de estas cuestiones para valorar el impacto sobre la teoría de pampanitos de los resultados presentados.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Reservado el derecho de admisión

Siempre hay quien gane, pero la capacidad de exclusión que tienen las revistas de Probabilidad y Estadística es difícil de igualar. O a lo mejor no, todo es igual en todas partes y es sólo que me imagino que lo que yo conozco es distinto (y peor).

Resulta que, siguiendo mi fea costumbre, se me ocurrió hacer un artículo. Esto siempre es una mala idea y recomiendo a todo el mundo que se centre en actividades que puedan procurarles mayor satisfacción, como vaciar el mar con un cubo o hacerse el harakiri (un harakiri bien hecho es un orgullo para toda la familia).

Envié el artículo a una revista de probabilidad que publica muchos trabajos sobre esos mismos objetos de los que trata el mío. Uno de los editores de la revista es experto en el tema del artículo. Dos y dos, cuatro, dije yo.

Pues bien, el artículo llegó a ese editor y me lo devolvió sin mandarlo a referees. Me sugería que podía mandarlo al Israel J. Math., que es un revista que tiene un nivel muchísimo más alto. Cualquier persona normal verá que hay algo ilógico en tener en las manos un trabajo de tu campo, que te parece que puede entrar en una revista mejor, en competencia además con los de otras ramas de las Matemáticas, y tomar la decisión de devolvérselo al autor con una nota de "Mire, no queremos su artículo, pero no porque sea bueno o malo: ni siquiera nos vamos a molestar en buscar a alguien que valore si es bueno o malo".

Pues nada, vamos a mandarlo a otro sitio. Y lo mando a una revista de matemáticas en general que no es el Israel, por supuesto, y ayer me llega el resultado.

Se supone que los referees son anónimos, pero cuando una persona ya te ha hecho de referee muchas veces (y hay además comentarios que se repiten en la carta de rechazo y en este informe), como que sabes quién es. Y es la misma persona. Y empieza su informe así:
The paper contains a new and important result, even more importantly, the author works out a new line of proof for the xxxxx theorem in the theory of xxxxx.
Así, con dos cojones.

Por lo menos, en el mundo literario se entiende que si a un editor le encanta tu novela y no la quiere publicar, es porque cree que perdería dinero. En el mundo científico, no sé cuál es la excusa.

Hacía más de veinte años que no se había hecho ningún progreso en este problema. Y, como de costumbre, me he visto abocado a salir a las revistas generales de matemática ante la imposibilidad de publicarlo en una revista del área a la que pertenece el problema.

Qué clase de área es esa en la que un libro de 1975 y uno de 2005 tienen exactamente la misma versión del teorema fundamental de una teoría, y viene uno de Lepe con la primera mejora sustancial en 35 años y tiene que marcharse a otro sitio a contarlo porque nadie le quiere escuchar*. Es que yo me moriría de vergüenza.



*El artículo ya tiene una historia previa antes de lo que cuento en esta entrada, que ha sido la guinda del pastel.

domingo, 31 de octubre de 2010

Pregunta

Hay una pregunta que me hago recurrentemente y que se me ha vuelto a plantear al leer esta entrada de Sergio Parra y sus comentarios. Y es: ¿en qué momento y por qué proceso se rompen definitivamente amarras entre "lo de letras" y "lo de ciencias"?

Las dos culturas de Snow es de 1949, y el último pensador "de letras" del que yo sepa que se puede decir que los científicos tomaron en consideración lo que tenía que decir, aunque no fuera a servirles de nada, fue Bergson.

¿?

jueves, 28 de octubre de 2010

Con lo rarunos que somos,

seguro que algunos preferimos esto al periódico de hoy:

Paul Hoyningen-Huene (2006). More letters by Paul Feyerabend to Thomas S. Kuhn on Proto-Structure. Studies on History and Philosophy of Science 37, 610-632.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Pasatiempo para desconocedores de Google

Anda que no llevamos tiempo los autores quejándonos de los referees...

Le Mémoire ci-joint est extrait d'un ouvrage que j'ai eu l'honneur de présenter à l'Académie il y a un an. Cet ouvrage n'ayant pas été compris, les propositions qu'il renferme ayant été révoquées en doute, j'ai dû me contenter de donner, sous forme synthétique, les principes généraux, et une seule application de ma théorie. Je supplie mes juges de lire au moins avec attention ce peu de pages.


Véase la "traducción" aquí.

Y la pregunta es: ¿Quién es el autor de este lamento tantas veces repetido? El idioma y la incomprensión son buenas pistas.

martes, 26 de octubre de 2010

Solipsismo y robots

La última entrada del blog de Malena me ha recordado una historia de mi infancia. Male habla del solipsismo (si queda algún lector normal en el blog, la doctrina filosófica de que sólo uno mismo existe) y un conjunto de preocupaciones netamente filosóficas como distinguir entre los sueños y la realidad, etc.

Yo, que soy de pueblo, me conformo con creer que si me atropella un camión me voy a morir; el que el camión sea un fragmento de mi imaginación o no, me parece de menor importancia.

La historia es la siguiente. Tenía yo cinco años e iba dando un paseo con mi hermano y mi madre. Siempre subíamos por una larga cuesta que terminaba en una fuente, pero ese día nos salimos del camino habitual y entramos por una senda que pasaba al lado de una chatarrería. Un poco más arriba, se me ocurrió la idea de que quizá mi madre era en realidad un robot; ¿a dónde nos estaría llevando por esa senda? ¿Cómo saber si era mi madre o un infiltrado robótico? Pensé que, si fuera un robot, mi padre se habría dado cuenta. Esto, claro, no resolvió nada: ahora el problema era determinar si mis padres eran mis padres o ambos habían sido reemplazados por robots.

Examiné de reojo a mi hermano y me pareció que él sí era él. Pero, por más vueltas que le daba, no era capaz de saber si mi madre era mi madre o un robot indistinguible de mi madre. Entonces me di cuenta de que si ella era o bien mi madre, o bien indistinguible de mi madre, no tenía sentido hacerse la pregunta. Tras pasar junto a una acequia, giramos a la izquierda y, para mi sorpresa, desembocamos en el camino de siempre.

Y por eso me hice científico en vez de filósofo.

viernes, 22 de octubre de 2010

Los zombis no se peinan

y por tanto no necesitan colonia. Cuando le conté la teoría siguiente a Bliss, la verdad es que me miró como si estuviera un poco p'allá, pero creo que ahora está casi convencida.

Habrán notado la moda zombi que nos invade. Los números de películas y novelas de tal temática aumentan más rápido que las cifras del paro, y hasta hay editoriales que están sacando colecciones de novelas de zombis. Habrán oído hablar quizás de las versiones zombi de Orgullo y prejuicio, El lazarillo de Tormes, La casa de Bernarda Alba,...

Se han dado varias explicaciones de lo que representan los zombis contemporáneos: para uno, los zombis son una metáfora de la masa consumista indiferenciada; para otros, son los parados, o los inmigrantes. La zombificación se extiende por la sociedad como un virus; nuestros vecinos de al lado, esos que nos caían tan mal, llaman a la puerta para hacernos como ellos, sólo que ahora pegarles un tiro cuenta con todos los parabienes éticos. ¡Cómo mola la literatura! En cualquier caso los zombis son los otros, sean unos otros u otros, y estamos dispuestos a todo para no caer en sus manos.

Yo soy de la escuela de la masa indiferenciada, en parte porque leí en su momento el manifiesto del Unabomber y me quedé con la idea de que los centros de decisión que conforman a nuestras vidas cada vez están más lejos, y nosotros cada vez más desposeídos de la capacidad de crear las condiciones en las que queremos que se desarrolle nuestra existencia. Eso, y que he constatado que, en un momento cualquiera, la moda a 3000 kilómetros de distancia es exactamente la misma que aquí.

Pero mi pregunta al respecto era: ¿valen algo esas explicaciones post hoc que racionalizan lo que quizá no es más que una moda coyuntural? De ser así, la moda zombi tendría un correlato en el trabajo de los profesionales más interesados en las pulsiones inconscientes del hombre moderno: los publicistas.

Y, ¿en qué producto concreto se apreciaría más claramente? En las colonias, me dije: porque los seres asquerosos llamados zombis no se peinan, y por lo tanto no usan colonia.

Así que este año estoy examinando los anuncios de nuevas colonias (que ya llevan algunas semanas dando la matraca para que en diciembre estemos familiarizados con sus marcas).

Mi impresión es que, en los últimos años de bonanza económica, el mensaje era que la colonia es una inversión: a través de la compra de colonia conseguirás cosas. Ahí tenemos imágenes como la chica atravesando una piscina de oro (J'Adore de Dior) o la que escala una montaña de manzanas para alcanzar el verdadero amor que cuelga, como una joya, de un árbol (Nina de Nina Ricci; toma subtexto).

Pero sí que me parece que el mensaje ha cambiado en los nuevos productos de este año, como Bleu de Chanel y 212 VIP de Carolina Herrera: con esta colonia no serás igual que los demás. Ambos anuncios coinciden en oponer el protagonista a una multitud (por oposición a productos que anteriormente jugaban la carta del diferente, como Solo y Hugo Boss). Esto creo que viene para quedarse y se debe al ascenso de las redes sociales; quizá debamos acostumbrarnos a los anuncios de colonias con tanta gente como una página de Facebook.

Es interesante que, también, ambos asocian directamente (no a través de un símbolo focal como el oro, la joya) su producto al consumo de experiencias: la colonia es explícitamente la llave a un mundo reordenado donde gozamos del control vital y nosotros focalizamos la atención; los demás ponen sus ojos sobre nosotros y saboreamos su constatación de nuestra diferencia.

Un entorno ficticio, pero que mola más que el mundo real, y eso es algo que no anhelaríamos si nuestra verdad no fuera tan anodina e indistinta como la de esos malditos otros a los que querríamos no parecernos.


En fin, denle alguna vuelta a la hipótesis zombi cuando les aburran los anuncios. Es divertido.

martes, 19 de octubre de 2010

Las matemáticas con un A4


Un A4 es un A3 partido por la mitad.

(a) Ambos tienen la misma proporción entre largo y ancho.

(b) Si uno hace dos arcos de compás en un A4 como en la figura, acaba exactamente en la esquina opuesta.

Las matemáticas consisten en crear un lenguaje en el que quede claro que (a) y (b) dicen lo mismo.

En el siglo XX hemos (han) llevado al extremo ese enfoque "abstraccionista". Cada vez sospecho más que esa fase se irá acabando poco a poco, si es que no lleva ya algún tiempo decayendo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Nada es imposible para Supersokal

"Ya sé de qué tratará mi próximo libro Imposturas plagiarias", debió de pensar el amigo Supersokal cuando su poder de superlectura de correos electrónicos le reveló un mensaje similar al siguiente.
Amigo Supersokal:

Busco desfacedor de entuertos; es que yo mandé un artículo a una revista criticando a Fulanito, y Fulanito era editor de la revista y se cruzó por medio e hizo que se rechazara el artículo, y luego descubrí que unos párrafos de Fulanito en realidad los había copiado de un libro de Menganito.

Firmado,
Un indefenso doctorando croata

Acto seguido, su poder de superbúsqueda en Google le reveló que Fulanito era bien conocido en los estudios de políticas no sé de qué. De ahí a tener bosquejado el índice de tres o cuatro capítulos, sólo fue un instante.

Supersokal declara haberse pasado 50-100 horas este verano aplicando algún software de reconocimiento de plagios al grueso de la obra de Fulanito. Los detalles pueden encontrarlos aquí.

Es pesado pero muy instructivo leer los comentarios, que incluyen también la intervención tanto de Fulanito como de Supersokal.

(Algunos de los comentarios meten miedo.)

domingo, 10 de octubre de 2010

Más varios

A veces, uno se siente como un DJ:

1
2
3
4


Más enlaces que aparco aquí:

1
2
3

sábado, 9 de octubre de 2010

Enlaces y música

Se me está ralentizando el Windows; antes de que se me rompa el Firefox, aprovecho a poner algunos enlaces que a lo mejor interesan a alguien.

Gotas de agua y nanotubos de carbono, historia visual de un desencuentro en el blog de Emule Francis.

Cómo cantar death metal, en Wikihow, algo que ningún ocioso debería ignorar.


Por otro lado, ya puestos, vamos a poner algunos enlaces a Spotify con música que no es mi tipo habitual, por aquello de recompensar a quienes pinchan y luego me hacen sentir culpable. En esta ocasión, van dos de jazz y dos de clásica.


Jan Johansson fue un pianista sueco al que reconocerá una minoría si digo que es el padre de Jens y Anders Johansson, y una mayoría si digo que compuso la cabecera de Pippi Calzaslargas. Esto es de un disco muy entretenido inspirado en melodías tradicionales suecas.

Siempre digo que me tengo que poner con John Zorn pero nunca lo hago.

El Vals Triste de Kuolema, de Sibelius, en versión de la Filarmónica de Oslo con Mariss Jansons a la batuta. A mí no me gustan los vals, como demuestra el que mis favoritos sean este y el carnavalesco de Khatchaturian. Esta versión se aproxima relativamente a como yo creo que debería sonar: triste y subrayando las oleadas de tensión y liberación, no relajante, ni liviano, ni como algo que podría salir en nuestros televisores el día de Año Nuevo. Al fin y al cabo, se supone que al concluir el vals la Muerte (Kuolema) llamará a la puerta para llevarse a un niño.

Y, finalmente, el Capricho nº24 de Paganini, por Ryu Goto. Sin intentar parecer más pedante de lo habitual, es difícil encontrar al azar grabaciones meramente aceptables; por aceptables quiero decir que no tengan defectos tan evidentes que yo los note, y que también suenen remotamente como yo creo que deben. Como todos estos violinistas pertenecen a una cultura musical radicalmente distinta de la mía, pues eso. De la minoría de violinistas capaces de tocar los Caprichos (este, en concreto) sin parecer terriblemente incómodos, parece que casi todos tienen ese enfoque de respeto por la obra y de que la música tiene que sonar "elegante"... lo que a mí me parece contraproducente en casos como el de esta pieza, con un marcado componente enérgico y transgresor que se suele omitir por completo. Ese es el caso de Goto, que, si bien crea la fantástica ilusión de que está tocando cómodo y hasta despacio, dan ganas de gritarle: ¡Pero desmelénate! ¡Dónde está la violencia?


PD: Y, por contra, a quien no le guste el vals de Sibelius, siempre puede ponerse el Unquestionable presence de Atheist. ¡Qué pedazo de disco!

miércoles, 6 de octubre de 2010

DDoS y enchufes

La última moda en la disfuncional relación entre las sociedades de gestión de derechos de autor y los ciudadanos consiste en comunicarse mediante ataques de denegación de servicio.

En estos mismos momentos, según elpais.com, los impacientes llevan toda la tarde tumbando las webs de la SGAE y el Ministerio de Cultura. El acto de comunicación estaba previsto para esta medianoche, pero ¿alguna vez alguien ha querido esperar a la mañana de Reyes para usar sus juguetes nuevos? Al decir de El País, a las siete de la tarde la web de SGAE ya había caído más de veinte veces.

Estos últimos días, una de las preguntas que rondaban era el estatus penal de la cosa. Como siempre, no se sabe. Unos dicen que el ataque DoS está penado con cárcel y penuria económica; otros, que es inviable actuar penalmente contra un DoS distribuido realizado por miles de personas, ninguna de las cuales tiene la capacidad de provocar por sí sola la caída del servidor.

Desgraciadamente, y al margen de la anécdota de hoy, ¿quién son esas sociedades? Pues unos señores a los que dice la ley que tengo que pagar x dinero cuando me compro una tarjeta de memoria para la cámara de fotos, en concepto de compensación al autor de las obras (o sea, yo) porque puede ocurrírseme guardar en ella varias copias de la misma foto, sin pedirme permiso a mí mismo y por tanto en detrimento de mi derecho a hacer dinero con las copias de mis fotos. Lo curioso es que a mí nadie me liquida a fin de año el dinero recaudado por soportes destinados a guardar mis obras, o sea que el sistema funciona sólo a medias.

Por así decirlo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Esto parece un serio candidato al igNobel

Me llega spam de una revista científica y uno de los artículos de su último número es muy gracioso:

Do male and female beetles (Tenebrio molitor) respond differently to rat feces containing eggs from the tapeworm, Hymenolepis diminuta?
John F. Shea
Natural Science Vol.2 No.8,2010


O sea: ¿Responden los escarabajos machos y hembras de forma diferente a las heces de rata que contienen huevos de tenia?

Que no dudo de que tendrá mucha lógica esa investigación, pero cuando menos llama la atención.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Milagros de la técnica

En este momento estoy hablando en un congreso.

Aquí les dejo la imagen pocoyizada que me ha hecho Bliss:

Hasta tengo un jersey igual...

martes, 28 de septiembre de 2010

Propagación en Internet

Me manda Bliss este enlace a un vídeo.

Lo que me llama la atención es que, según me aparece en la página, en Dailymotion hay dos copias más del vídeo. Uno podría pensar que las puntuaciones que los usuarios han dado a las tres copias serán muy parecidas... pero no, es todo lo contrario.

Copia 1: 14000 visitas, puntuación: 5 estrellas.
Copia 2: 1400 visitas, puntuación: 4 estrellas.
Copia 3: 400 visitas, puntuación: 2'5 estrellas.

Bajo la suposición de que la mayor parte de la gente llega al vídeo de forma viral, aquí hay un par de lecciones que sacar para todo aquel que quiera vender a través de Internet.

lunes, 16 de agosto de 2010

Numerología

Una noticia de estos días es que se ha publicado uno de los múltiples rankings internacionales de universidades y no hay ninguna española entre las 200 primeras.

Es el llamado ranking de Shanghai, elaborado por las instituciones chinas para comparar sus universidades con las de los otros países. Aquí dejo caer una pregunta: qué carajo nos importa a nosotros (España) en qué posición estemos en un ranking elaborado según los criterios con los que China quiera compararse a EE.UU. Dos potencias económicas con cientos de millones de habitantes y programa espacial propio, y ahí estamos los listos de los españoles rasgándonos las vestiduras porque no estamos en la pomada, cuando un 30% de la puntuación están en los premios Nobel que tengan los profesores y ex alumnos. Listos, que somos unos listos.

En la época en que di clase a los futuros Instan, Sr.R y Marcial del mundo, estaba en el Café Terán (en serio) un viernes por la mañana cuando salió en la tele un reportaje sobre las Olimpiadas de Matemáticas (no recuerdo si las internacionales o las iberoamericanas; en cualquier caso son para alumnos de unos 17-19 años) que había organizado la UNED. Estuvo en pantalla uno o una de los organizadores explicando que España tenía el objetivo de ponerse en cualquier momento a ganar medallas en las olimpiadas internacionales. Yo me puse de bastante mala leche: ¿qué clase de objetivo es ganar medallas en las olimpiadas internacionales? ¿Le tiene que importar a alguien si España gana medallas o no?

El coste de esa estrategia, o de esa ambición de algunos, es el siguiente. En la primera fase de la Olimpiada (realizada en cada distrito universitario; los mejores va a la olimpiada nacional, y los mejor clasificados representan a España en las competiciones internacionales), la dificultad de los problemas ha aumentado espectacularmente. La consecuencia es que en las calificaciones de los problemas aparecen ceros por doquier. En la última edición, sobre seis problemas y un máximo de 42 puntos, si no recuerdo mal en mi universidad más de la mitad de los participantes obtuvieron exactamente 0 puntos. No fueron capaces de rascar ni un punto de ninguno de los seis problemas. Y, en un problema concreto, ninguno de los participantes obtuvo ningún punto.

Mi pregunta es: toda esa gente y sus amigos, ¿estarán más convencidos de que es buena idea estudiar Matemáticas, como lo estuve yo cuando participé, o estarán seguros de que van a fracasar si lo hacen?

¿Cuál es el propósito de la Olimpiada? ¿Atraer buenos alumnos a la carrera de Matemáticas, o que España deje de no ganar medallas en competiciones de adolescentes?

Análogamente, ¿es que de repente el propósito de la universidad en España es remotamente similar a lo que se mide en esos rankings? ¿Nos iba a arreglar algo el que a nuestros alumnos venidos de la ESO les dieran clase premios Nobel?

En fin, como no tenemos problemas reales, entretengámonos resolviendo pseudoproblemas.

jueves, 15 de julio de 2010

Hipérboles genuinas

"Tu piel se merece un nuevo sistema solar."
(Anuncio de bronceador en una farmacia)

"Da que pensar sobre el peligro que tienen los científicos, hoy en día están al borde de la magia porque la gente les atribuye esas funciones. Es gente peligrosísima porque no tienen juicios ni saben del alcance de la ciencia."
(Gustavo Bueno, en La Nueva España el domingo pasado)

domingo, 11 de julio de 2010

Según se dijo después en "Faceboo", había explotado un transformador cercano

Bueno, ya tenemos tema de conversación para un mes: dos jugadores de la selección corriendo por el campo con la copa y una bandera de Aragón en la mano.

En cualquier caso, esto es lo que pasaba hace un rato en mi barrio:

Quedan 53 minutos para "el" partido (ríete tú de la hora H del día D) y se ha ido la luz.

Oigo por la ventana:

-¿Se fue la luz ahí abajo?
-¡La Virgen María!
-Cagüen la mar...
-¡Dios mío!
-¡No hay luz!
-Pero, ¿no hay luz en todo el edificio, en todo?
-¿Y cómo vemos el partido?

Gente asomada a las ventanas.

-¡No hay luz! ¡No hay luz!

´
Por suerte, a veinte minutos del partido volvió la luz; si no, podríamos haber caído en cualquier tipo de pesadilla ballardiana.

miércoles, 7 de julio de 2010

¿Para qué inventaríamos las matemáticas del siglo XX?

Uno de Lepe tiene un espacio topológico E y un subespacio suyo A (podemos coger A cerrado si queremos), y hace el cociente E/A, y construye el espacio de Stone-Cech beta(E/A), y luego coge los conjuntos de Baire B0(beta(E/A)), y entonces formamos filtros con ellos, Filt(beta(E/A);B0) o yo qué sé, pero tampoco todos, sino solo los que además cumplen una propiedad especial (en particular son filtros principales).

Y la pregunta es, claro, si todos esos filtros provienen de "pasar al cociente" filtros de conjuntos de Baire de beta(E), identificando todos los puntos de A en sus conjuntos.

Ni idea, ¿eh?

A lo mejor si lo pienso hasta es fácil, pero es que me desanima mucho.

martes, 6 de julio de 2010

Frases inadvertidamente graciosas

En un comentario anónimo aquí, hablando de Cataluña:

"Muchos españoles aún se creen la mentira política y de medios derechistas y centralistas de que se multa a los locales que escriben sus carteles en castellano. Vamos a ver, la multa debería ponerse a los que no escriben en catalán"

---
En (parcial) descargo del comentarista hay que decir que acto seguido explica que lo mejor sería que el dueño del comercio rotulase en catalán, español, inglés y francés. Claro que luego añade:

"ya me harto de ver cartas y etiquetas SÓLO en español."

Aprovecho para plantear aquí un caso que conozco. La alumna Fulanita se muda de Cataluña a otra comunidad autónoma. Fulanita, en la Universidad de X, ha aprobado una asignatura similar a la Estadística que tiene que cursar en su nueva universidad, y pide la convalidación. Para ello va a la Universidad de X y solicita el programa de la asignatura (necesario para que se valore si efectivamente los contenidos de las dos asignaturas son los mismos o muy similares). A Fulanita, aunque explica que lo quiere para pedir una convalidación en otra comunidad autónoma, le dan el programa de la asignatura en catalán. Fulanita pide la convalidación. La Comisión de Convalidaciones pide informe al Departamento que imparte la asignatura. El Departamento dice que, institucionalmente, la Universidad de Y pida a la Universidad de X una copia en español del programa. La Universidad de X se niega a proporcionarla. El Departamento informa desfavorablemente la convalidación por no poder comparar los programas de las dos asignaturas. La solicitud de convalidación es denegada.

Probablemente alguien piensa que ya está harto de ver programas de asignaturas en español, y está actuando al respecto.

Ahora voy a contar otro caso que conozco. La página web de la Universidad de X' (y de X'' y X''', vamos) tiene versión en español y versión en catalán. Sin embargo, hay una pequeña diferencia entre las dos: sólo hay información sobre plazas a concurso en la versión en catalán. Huelga decir que las convocatorias de las plazas y demás documentación también están sólo en catalán. (Esto me ocurrió a mí hace ocho años pero no creo que la situación se haya corregido lo más mínimo.)

Probablemente alguien ya está harto de ver convocatorias de plazas en español, y está actuando al respecto.

Nada más fácil que prohibir o quemar las cartas en español, desde aquí animamos cordialmente a esta persona a que se ponga manos a la obra. Al fin y al cabo, ya hemos entendido todos que no es por estar en español (una mentira derechista y centralista) sino por no estar en catalán...