domingo, 17 de octubre de 2010

Nada es imposible para Supersokal

"Ya sé de qué tratará mi próximo libro Imposturas plagiarias", debió de pensar el amigo Supersokal cuando su poder de superlectura de correos electrónicos le reveló un mensaje similar al siguiente.
Amigo Supersokal:

Busco desfacedor de entuertos; es que yo mandé un artículo a una revista criticando a Fulanito, y Fulanito era editor de la revista y se cruzó por medio e hizo que se rechazara el artículo, y luego descubrí que unos párrafos de Fulanito en realidad los había copiado de un libro de Menganito.

Firmado,
Un indefenso doctorando croata

Acto seguido, su poder de superbúsqueda en Google le reveló que Fulanito era bien conocido en los estudios de políticas no sé de qué. De ahí a tener bosquejado el índice de tres o cuatro capítulos, sólo fue un instante.

Supersokal declara haberse pasado 50-100 horas este verano aplicando algún software de reconocimiento de plagios al grueso de la obra de Fulanito. Los detalles pueden encontrarlos aquí.

Es pesado pero muy instructivo leer los comentarios, que incluyen también la intervención tanto de Fulanito como de Supersokal.

(Algunos de los comentarios meten miedo.)

5 comentarios:

Bliss dijo...

Ahí, ahí, devolviéndome la fe en el ser humano en cada post... :(

Topo Universitario dijo...

El doctorando croata debería aprender a revisar el comité editorial de las revistas antes de decidir a dónde envía sus escritos. ¿A quién se le ocurre escoger como juez al foco de tus críticas?

Pedro Terán dijo...

Lo más curioso es que es uno de esos casos de "escalada armamentística" en los que se empieza con una tontería y acaba saliendo a la luz hasta la porquería que tenía cada uno debajo de la alfombra del salón.

Lo que ocurrió fue lo siguiente:

1. El doctorando fue a un congreso y contó sus cosas, más tarde a los participantes en su sesión se les invitó a preparar una versión larga para revista (en la revista de Fulanito, que estaba arrancando).

2. Entonces Fulanito le dice que ha malinterpretado su postura en tal y cual libro, que acorte el artículo sustancialmente y que él escribirá una réplica para publicar en la sección de "forum" de la revista.

3. Pero claro, al doctorando le parece que el discurso posmoderno es en serio y le escribe una carta diciendo que él tiene derecho a interpretar sus libros como le dé la gana, aunque Fulanito en persona le diga lo contrario.

(Inciso: Esto es un clásico de la retórica contemporánea, yo mismo conozco un caso en que esa réplica ha aparecido publicada.)

4. Fulanito monta en cólera y le dice que ahora hay que mandar el artículo a referees y le rechaza el artículo.

5. El doctorando le dice que le mande los informes de los referees, entonces recibe lo que parecen ser dos informes teledirigidos por Fulanito.

6. Pero este chico, que tiene un sentido del humor tan desafortunado como el mío, lo que hace es escribir su historia y mandarla como artículo a otra revista de política. Es aquí donde nace la acusación de plagio: viene a decir que "Fulanito me recomendó que estudiara mejor su obra y hete aquí que mientras lo hacía descubrí por casualidad que en la página tal..."

7. La segunda revista manda el "artículo" a Fulanito y este le escribe al doctorando amenazándole no sólo con llevarle a juicio, sino con azuzar a la editorial para que lo haga también. Por otro lado, en un correo (supongo que a la segunda revista) Fulanito se defiende diciendo que la culpa es la editorial, que más o menos le borraron las comillas que él había puesto en la fase de corrección del libro.

8. Aquí es cuando entra Sokal y un estudio sistemático da lugar a un texto de 70 páginas en el que se analizan más de 40 coincidencias, muchas de varios párrafos o hasta más de una página), dándose el caso de que un texto primario de otro autor haya aparecido hasta en cinco libros distintos de Fulanito. Amén de casos curiosos como textos copiados por Fulanito que posteriormente también le fueron copiados a él.

Pedro Terán dijo...

Las opiniones suscitadas son para todos los gustos, ya que estamos las apunto para quien no quiera perder una tarde:

Postura A: Esto es un escándalo, más dada la prominencia de Fulanito en su campo. Si pillo a un alumno haciendo esto, lo suspendo.

Postura B: Circulen, que aquí no pasa nada. En sus variantes:

B0: No hay plagio porque ha sido un descuido y además la culpa es de la editorial (!)

B1: No hay plagio porque el libro plagiado aparece en la bibliografía (!)

B2: No hay plagio porque Fulanito es muy prestigioso y por tanto sólo cabe pensar que se le olvidaron las comillas cuando tomaba notas y luego creyó sinceramente que esos párrafos los había inventado él (!)

B3: Da igual si hay plagio o no, no hace falta estudiar las pruebas porque Sokal es nuestro enemigo y hay que desoír todo lo que diga (!)

B4: Habría que ver si Sokal, en el supuesto de que sus textos tuvieran algún valor, resistía el mismo análisis (!)

B5: Da igual si hay plagio o no, no hace falta estudiar las pruebas porque el uno está resentido por que le rechazaran un artículo y el otro por que hace x años Fulanito le llamó "reaccionario intelectual" (!)

B6: Da igual si hay plagio o no, porque Fulanito sólo plagia para contextualizar sus propias ideas, que son muy interesantes (!)

B7: Fulanito es muy buena gente y a mí me echó una mano una vez, por lo tanto esto tiene que ser una campaña de calumnias (!)

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En fin, que hablamos de un problema que claramente no es de Fulanito, sino de extensas comunidades que tienen ideas sobre la ética académica que otros consideramos peregrinas. Como nos contará Sokal en un próximo libro, al tiempo.

Topo Universitario dijo...

A mí me han gustado especialmente los comentarios del tipo "Fulanito, cuando copia sin citar, consigue mejorar la claridad de la expresión con respecto al autor original; por tanto, no podría llamarse plagio".