miércoles, 28 de diciembre de 2011

Enlace

Un enlace francamente interesante que he encontrado buscando otra cosa. Es un artículo aparecido en The Atlantic Monthly en junio de 2000 sobre la posible influencia en el Unabomber de su estancia como estudante en Harvard.

Para los jóvenes de la casa, el Unabomber fue un terrorista que eludió durante varios lustros al FBI mientras enviaba paquetes bomba a, típicamente, profesores universitarios. Cuando yo estaba en el último año de carrera, fue noticia mundial al conseguir que el New York Times y el Washington Post publicasen un tocho de manifiesto con sus ideas, a cambio de jubilarse. Resultó que su hermano, al ver el manifiesto, le reconoció y le denunció al FBI, y así le pillaron.

He ahí por qué el manual del terrorista recomienda en la página 3 ser hijo único.

El Unabomber se llama(ba) Theodore Kaczynski, era matemático y no solo tenía un cociente intelectual de 167 y había entrado en Harvard a los 16 años, sino que fue profesor universitario en Berkeley antes de abandonar la civilización y ponerse a hacer bombas.

En Harvard, Kaczynski fue sujeto de experimentos psicológicos de los que se hacían en aquella época (como aquellos famosos de hacer creer al sujeto que está administrando una corriente eléctrica peligrosa a otra persona, o de dividir el grupo aleatoriamente en guardias y prisioneros, y ver lo que pasa). En este caso se pedía a los sujetos que proporcionaran una completísima información sobre sí mismos y que escribieran su filosofía de vida y sus ilusiones para el futuro. Después se les citaba para, supuestamente, debatir esas ideas con otro estudiante. Al llegar, esencialmente les ataban a una silla y les ponían bajo la lámpara mientras un profesional de la abogacía usaba la información que habían dado para echar abajo sus creencias. Ahora digo yo: hay que ser hijoputa para pensar estos experimentos. Resulta que el responsable del estudio había diseñado técnicas de interrogatorio para los servicios secretos americanos.

La tesis del artículo es que Kaczynski llegó normal a Harvard, aunque habiendo sufrido problemas familiares. Allí, nos cuentan, los alumnos seguían un programa mixto letras-ciencias en que los profesores eran relativistas para quienes la ciencia amenaza a la humanidad los unos, y cientificistas de los del progreso infinito imposible de detener los otros. Este ambiente intelectual, unido a la menor madurez de Kaczynski por su edad, y los presuntos efectos psicológicos del cruel experimento, habrían alimentado las ideas del manifiesto (hay que destruir la sociedad industrial, etc.)

Lo cierto es que parte del material es periodísticamente muy bueno, como la carta de recomendación para Harvard escrita por su tutora del instituto, para quien "De todos los jóvenes con los que he trabajado, creo que Ted es uno de los que tienen mayores contribuciones que hacer a la sociedad. Es reflexivo, sensible, y profundamente consciente de sus responsabilidades para con la sociedad". Ahí es nada.

martes, 20 de diciembre de 2011

Historia de 784000 euros

Pues nada, podemos leer en El Comercio que en primera instancia los juzgados han dado la razón a la Universidad de Oviedo en el ya celebérrimo conflicto sobre la más famosa aún parcela de la Semana Negra.

Eso sí, a ver si El Comercio rectifica todas las veces que dijo que era una parcela "colindante con el campus" cuando está justo entre la Escuela de Marina Civil y la Escuela Politécnica.

784000 euros gastados en acondicionar una parcela que no sabes si es tuya (o que sabes que no es tuya, no lo sé) con el único fin de que la disfrute un evento organizado por una asociación privada que, aun así, después supimos que le costaba al ayuntamiento del orden de otros 300000 euros al año.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Rosetta

"Creo que estamos en un momento en el que el que gane tiene que ganar, tiene que ganar y ganando tiene que ganar la autoridad."
Declaraciones literales de alguien del PSOE que acabo de oír en la radio.

¡Chúpate esa, Champollion!

domingo, 20 de noviembre de 2011

Pequeño problema

En El País llevan una temporada larga proponiendo un problema cada semana. Me he cruzado con el último y está entretenido. Consiste en encontrar el menor número primo mayor que 100 para el que existe otro número natural distinto que cumpla que las medias aritmética, geométrica y armónica de los son sean las tres enteras. Más definiciones y un vídeo explicativo pueden encontrarse en la web del problema. Aprovecho para divulgar un poco. No hay una sola forma de calcular la media de dos o más números, ya que algunas situaciones no se corresponden con la media aritmética de toda la vida. Dos amigos fumadores se encuentran. Uno lleva encima 4 cigarrillos y el otro 8. La media es 6, ¿por qué? Porque es la cantidad que hace que, si llevaran tantos cigarrillos el uno como el otro, el total (12) sería el mismo. En este caso 6 es la media artimética: 4 más 8, partido por 2. Una inversión hecha hace dos años nos ha rentado el 3% el primer año y el 4% el segundo año. ¿Cuál sería la rentabilidad "media"? La media aritmética es el 3'5%, en cambio la rentabilidad que, si hubiera sido igual los dos años, nos daría el mismo beneficio final, no es el 3'5% sino el 3'464%. En este caso, la idea de "si todos fueran iguales, cuánto tendría que aportar cada uno para obtener el mismo total" es la media geométrica. Otro ejemplo: nos vamos en coche a pasar el fin de semana en una casa rural. Salimos de la ciudad por autovía a 120 km/h. Cuando hemos recorrido la mitad de la distancia, salimos de la autovía a una carretera por la que circulamos a 60 km/h. La velocidad media de todo el trayecto es de 80 km/h. (No, no es de 90 km/h.) 80 es la media armónica de 60 y 120. Otra situación en la que aparece la media armónica es en los problemas "de grifos" o "de albañiles" que se hacían en nuestra época. Dos albañiles tienen que levantar una pared cada uno. El primer, trabajando solo, levanta una pared en 2 horas. El otro, más lento, tarda 3 horas. Si se ponen a hacer toda la tarea juntos, en lugar de cada uno su pared, ¿cuánto tardarían en acabar? (Es decir, cuánto tiempo tendría que aportar cada uno para que, aportando por igual, el resultado final fuera el mismo.) La respuesta no es dos horas y media (media aritmética) sino dos horas y veinticuatro minutos (media armónica). Suponiendo que no se paren a hablar de fútbol...

martes, 15 de noviembre de 2011

Cosas que pasan

Unos alumnos míos tienen que hacer una práctica en la que necesitan generar números aleatorios (cada número representa una factura). Ayer les di el enunciado y les dije que, si no estaban convencidos de haberlos hecho correctamente, me mandaran la hoja de Excel para que le echara un vistazo. Ya me ha llegado la primera lista de números. Me digo: ¿cómo compruebo razonablemente si lo ha hecho bien, cuando en el documento no queda rastro de las fórmulas que ha utilizado? Fácil, pensé: como ha usado el generador de números aleatorios de Excel, basta que haga la media de todos sus números de factura y tendrá que ser cercana al punto medio del lote de facturas con el que estamos trabajando (lo que tienen que hacer es coger una muestra de facturas al azar). Lo hago y me sale muy distinto. Pienso: habrá metido los datos mal. Hago el mínimo y el máximo de sus números de factura. Me salen muy cercanos al principio y el final del lote, así que no lo ha hecho mal. Echo unas cuentas y me sale que la media de su muestra se separa del centro del lote en 9'5 sigmas. Para los que saben lo que digo: Sí, sí, 9'5, nada menos. Para los que no: la sigma es una letra griega (claro) que representa la desviación típica. Lo importante es que con la suerte necesaria para que ocurra un suceso a 9'5 sigmas, uno puede ganar los Euromillones dos semanas seguidas. Tenemos dos opciones: a) Laura es la persona más afortunada del universo. b) El generador de números aleatorios del Excel es una patata. No sé si lo han cambiado a peor en el Excel 2007, el de las versiones anteriores no era nada bueno pero nunca había sido consciente de que fuera tan malo. Seguiremos informando conforme me vayan llegando más listas de números aleatorios.

jueves, 20 de octubre de 2011

Patrones ocultos

El mundo es un sitio raro.

Cuando tenía 16 años, en clase de Geografía tuvimos que hacer por grupos un trabajo sobre algo que se nos ocurriera. En mi grupo había dos de mi barrio y ninguna propuesta alternativa, por lo que ese fue nuestro tema.

La Calzada es el barrio más populoso de Gijón. Fue el último barrio obrero en surgir de la explosión industrial de la ciudad a fines del XIX, por tanto no sorprende su cercanía al puerto. Hasta entrados los 50 sobrevivieron poblados para trabajadores en condiciones indignas, incluso sin agua corriente. Con la reconversión de los primeros 80 empezó a desaparecer la industria, hoy casi inexistente; todo eso ocurrió durante mi infancia... finalmente, en los terrenos de Gijón Fabril pusieron un Carrefour y un complejo de ocio de la cadena Yelmo. Quedan como fantasma onírico los nombres de zonas como las casas de La Algodonera, las de La Sombrerera, El Cerillero, La Estrella (dos edificios con tal forma levantados en el solar de la cervecera La Estrella de Gijón).

La Calzada es un barrio obrero, digo. La iglesia de Fátima fue muchos años una especie de barracón provisional (muchos años: poco provisional) y, durante la construcción del edificio definitivo, la misa se ofició en la sede del Partido Comunista. Vamos, obrero total. El Padre Feijóo también figuró en buen lugar en aquellas listas de los peores institutos de España, o era los más peligrosos, no lo sé; supongo que por iniciativa municipal para chupar del Estado dineros por zona problemática. Que claro que lo sería, en la época de la cosa de la droga, porque los niños son unos egoístas y no quieren compartir los parques.

Cuando hicimos el trabajo pensamos que conseguir datos sobre el barrio para comparar con otras zonas de Gijón sería fácil. De hecho no fue así. Entre lo poco que conseguimos, que tampoco estaría muy actualizado, lo que más me sorprendió fue la enorme diferencia en cantidad de titulados universitarios (y no para bien, claro). Apenas los había en esas estadísticas, y digo "apenas" muy literalmente. El número era asombrosamente cercano a 0.

Intentando explicarlo me acordé de la cantidad de libros de texto de cursos superiores con los que me había ido haciendo de niño por el simple procedimiento de bajar la basura (se dejaba delante del portal para que la recogieran, no había cubos ni nada).

Curiosamente, a la vez La Calzada era un lugar muy distinto. Teníamos la biblioteca con mayor ratio de préstamos por habitante de Asturias, y también un ramillete de minúsculas escuelas infantiles privadas -con las que el largo gobierno del PSOE acabó eficazmente-.

Hasta 5º curso, mi hermano y yo fuimos a un colegio que solo tenía dos profesoras y dos aulas. Trato personalizado (me enseñaron a hacer raíces cúbicas, o el volumen del icosaedro, a los 9) y asistir a las lecciones de los mayores, algo posible gracias a una creencia suficientemente extendida en la falta de calidad de los colegios públicos del barrio (no entro en si sí o si no). Como los libros de texto "de mayores" gratis, sin más que cogerlos de la basura, posible gracias a que no había cubos de basura. Ahí hay una pauta oculta paradójica que no acierto a completar pero que ha tenido gran influencia en mi vida.

Y añado a la mezcla: una biblioteca pública excelente. Para marcar el nivel diremos que tenían en las baldas un ejemplar del Loève, que recoge toda la teoría de la probabilidad conocida por el ser humano hasta los años 50. La Wikipedia, medio siglo después de su publicación, aún lo llama "one of the best known textbooks on measure-theoretic probability theory". No sé cómo pudo acabar allí, claro, pero estaba allí.

Llevo unos días dando vueltas a esto porque ahora estoy dando clase en la Facultad de Comercio, y por puro azar he visto a un vicedecano entrar en su despacho, y resulta que es un chico más o menos de mi edad que vivía a menos de 50 metros de mi casa. Se une a una subdirectora de la Escuela Politécnica de Ingeniería, que también viene a ser de mi edad y vivía en mi calle, a menos de 50 metros de mi casa.

De mi portal, un único portal, han salido entre la gente de mi edad dos médicas, un químico que está en la universidad de Warwick y tiene 3 artículos en revistas del grupo Nature (no sé si son buenas o malas) y varios premios al mejor póster en congresos, y un matemático confuso.

El Sr.R también ganó sus premios al mejor póster antes de irse a la empresa privada; y, hablando del tema, Sr.R, sepa que a Pisonero le han dado el Premio al Investigador Novel en Física Experimental de la RSEF, aparte del premio Nosequé que le dieron en Japón hace un par de años. Otro de la misma zona y de la misma edad.

Tiene que tener alguna explicación, y no me refiero a una del tipo "es un gran éxito del sistema estatal de becas", sino a una seria. De las que valdría la pena desenterrar con esfuerzo para sacar conclusiones.

¿Qué factores han confluido en La Calzada en estas décadas? Por ejemplo, gran parte de la gente que llegó al barrio hacia 1975 -como mis padres- volvían de la emigración; ¿implica eso una prevalencia mayor de una ética del trabajo duro? ¿La durísima reconversión industrial llevó a más padres a pensar que el factor decisivo en el futuro de sus hijos sería una buena educación? ¿El ambiente ultracompetitivo de un barrio obrero resulta ser un caldo de cultivo para carreras científicas?

¿Cuál es el entrelazamiento de factores que ha dado lugar a esta transformación? Que, ojo, a lo mejor no tiene nada de especial y ha ocurrido de hecho por toda España.

En fin, no tengo claro cuáles son las respuestas. ¡Ni siquiera tengo claro cuáles son las preguntas! Pero no creo que el Estado se vaya a gastar dinero en encontrarlas, por valiosas que pudieran ser :(

jueves, 13 de octubre de 2011

Divagación sin mucho interés, la verdad

Pues nada, he abierto otro blog para enlazar textos interesantes sobre (no "de") ciencia-ficción. Como sé que hay lectores de este blog que comparten ese vicio, aquí queda dicho :)

La afición a la CF es algo difícil de explicar. Por ejemplo, hay un antiguo relato de Szilárd en el que se descubre que la financiación de proyectos científicos está en manos de extraterrestres infiltrados que han encontrado ahí la forma de que la humanidad no progrese y sea una futura amenaza para ellos. Aunque podemos remitirnos a Los viajes de Gulliver p.ej. (sátira con seres fantásticos), no es fácil que el tipo de sensibilidad que popularmente asignamos a los literatos generase ese argumento.

En cambio, incluso en un relato anecdótico como este vemos algunos rasgos habituales en la CF:
-El foco apuntando a la ciencia: su mundo, los científicos, sus implicaciones, etc.
-La humanidad como personaje.
-La ganancia de poder expresivo. Respecto a este punto, Szilárd podría haber escrito un relato en el que se descubre que la financiación de proyectos científicos está en manos de una burocracia inepta cuyos intereses no coinciden con los de los científicos. O en las de una casta de espías saboteadores. El elegir extraterrestres allana algunos problemas de comunicación con el lector: primero, los espías son verosímiles, lo que diluye el sarcasmo al provocar en el lector la inquietud de si algo así podría estar pasando realmente. Y segundo, los extraterrestres acentúan el sentimiento clave canalizado por el relato: el de repudio.

Podemos comprender a los extraterrestres de Szilárd: siguen un plan racional e inteligente, con una motivación conectada lógicamente a sus actos. Los efectos de la burocracia que se satiriza son idénticos, pero totalmente ilógicos y en conflicto directo con su motivación declarada. Esa irracionalidad nos es mucho más ajena: eso hace a los burócratas y a la estructura burocrática mucho menos humana que los extraterrestres que en la ficción son evidentemente no humanos. De ahí que se sobrepase el sarcasmo o la sátira hacia el terreno del repudio, declarándoles fuera de la esfera humana.

Lo más interesante es que uno, sobre la base del texto, puede repensar la realidad saliéndose de los canales neuronales de siempre: puede jugar con las consecuencias lógicas de lo leído sin pasar por la parte del cerebro que le recuerda la declaración de los derechos humanos y literalmente le impediría concebir la burocracia como in-humana en sentido literal. Sea esa o no la lectura pretendida por Szilárd, quien probablemente solo quería echarse unas risas o aliviar una frustración recurrente.

En realidad, esta es la realización libre de una de las grandes potencias de la literatura: ofrecer al lector una visión del mundo y de nosotros mismos codificada en la estructura de una historia. Al aumentar los elementos utilizables en la construcción de la historia mientras permanece la exigencia de coherencia lógica, se pueden presentar más fácilmente muchas combinaciones de temas que, en el marco de la (comillas) "narrativa normal" supondrían vencer grandes obstáculos.

Un ejemplo que me gusta es Flores para Algernon, de Daniel Keyes. Es un buen ejercicio tratar de pensar cuánto costaría trasvasar su contenido a una novela que no fuera de ciencia-ficción. Algunos de los temas que se tocan en ella son:
-La ética de la investigación biomédica
-El ejercicio del poder en las relaciones sociales
-La futilidad del intelecto
-La inevitabilidad de la decadencia y la imposibilidad de arbitrar el propio destino

Se puede escribir otra novela con estos temas, pero no sería fácil reproducir con la misma economía las líneas unificadoras y los enlaces, resonancias y paralelos que se establecen entre ellos.

La novela se presenta como el diario o sucesión de "informes de progreso" de Charlie, un deficiente mental sometido a un tratamiento experimental que podría convertirle en un genio. Incapaz de percibir el hilván de los acontecimientos, la supervivencia de Charlie depende literalmente de la benevolencia de quienes le rodean. En general, él es razonablemente feliz y cree que son excelentes personas que le profesan una bella amistad. Conforme el tratamiento avance, entenderá con creciente amargura que esas relaciones eran de un signo totalmente distinto y se basaban en su indefensión frente a lo que las personas "normales" quisieran hacerle creer. Al alcanzar una inteligencia media se da cuenta de que siempre había estado solo, aunque es ahora cuando puede verlo. Y cuando rebasa a los propios directores del experimento, puede verlos por lo que son, unos oportunistas que se dejaron la ética en el bolsillo de la otra chaqueta. Pero esta soledad intelectualizada es sutilmente distinta, ya que el haber alcanzado un nivel en el que nadie puede manipularle le deja sin autoridades, sin guías y sin saber en qué consiste vivir. Charlie, que ha sido siempre como Algernon -el ratón del laboratorio que recorre un laberinto- se encuentra sobre una superficie vacía, sin pasillos dispuestos para él y por lo mismo sin saber hacia dónde dirigirse. Además, Algernon, al que se había sometido al mismo tratamiento (volviéndose un superratón), revierte a su estado anterior y muere, lo que pone a Charlie en una situación nada halagüeña. Aparentemente ha ganado control sobre su destino, pero en realidad ese poder sobre el día a día le es inútil a escala vital, estando condenado a perder sus facultades y probablemente morir igual que Algernon. Finalmente, le llega la anunciada involución de su talento, lo que él, incapaz de retener las abstracciones que había comprendido, vive como un regreso a casa (pues el Charlie nuevamente deficiente ya no experimenta ninguno de los problemas que acuciaban al Charlie genio). La novela concluye con un Charlie nuevamente insouciant que, habiendo "descomprendido" su paralelismo con el ratón, tiernamente propone que alguien se encargue de llevar flores a la tumba de Algernon.

Ah, sí: spoilers :)

El elemento catalizador de CF es, claro, el ficticio tratamiento de potenciación intelectual. Es la piedra maestra sobre la que reposa la cristalización del conjunto de temas e inquietudes de la obra en forma de relato. No es fácil ver por qué el hecho de que tal tratamiento no exista ni haya existido debería impedir a Keyes que monte su historia de forma efectiva y económica.

Más aún, esa falta de correlato real facilita el conseguir la buena percepción lectora de los énfasis pretendidos por el autor. En un mundo en el que esos tratamientos existieran, el lector podría interpretar la novela desde el supuesto razonable de que contiene un mensaje social sobre ellos, o una denuncia de los claroscuros éticos de esa experimentación específica. O podría cuestionar los hechos desde una perspectiva ideológica. Con el distanciamiento que conlleva hablar de lo que sabemos imposible, el autor gana control y claridad en la exposición de temas abstractos y la estructura de relaciones entre ellos.

También puede hablar de lo que le es propio al lector, haciendo en cambio que lo perciba como ajeno y que lo juzgue desde una perspectiva inhabitual.

En todo esto veo enormes ventajas a la CF. Yo no sabría escribir sin esa libertad y esas herramientas -al margen de no saber hacerlo con ellas tampoco. En aquel relato, cosa u objeto que subí una vez, hay un momento en el que la luz de la mañana cae sobre la ciudad, que está enteramente pintada de negro. En esa escena ocurre, en un alto que domina la ciudad, un entierro; se podría pensar que el color negro surge de ahí, baja e inunda toda la vista, que el estado de la ciudad es subjetivo o perceptivo, o alegórico. (Si se entendiera algo, claro.) La fundamentación real es que la escasez energética ha hecho necesario recurrir hasta a absorber la luz del sol para calentar las casas. Es la elección del entierro como marco de la escena lo que es símbolo de la disipación de la energía, y de la entropización "antiprometeica" que invade todo el relato, no al revés. Quiero decir que incluso con relaciones simbólicas "claras" en nuestra cultura, como muerte-negro, me cuesta no verlas a través del prisma sub-cultural de la CF, incluso si eso lleva a invertir la dirección en la que se lee el símbolo: no es el color negro símbolo de la muerte, sino la muerte un significante del cuerpo negro que absorbe toda la energía que recibe.


En fin, por mí seguiría, pero creo que ya he divagado bastante... Que he abierto otro blog.

viernes, 30 de septiembre de 2011

6

Resulta que hoy hace el blog seis años. En conmemoración, voy a contar la peor idea que he tenido nunca.

Esto debió de ser en primero de carrera. Volvíamos de clase en el tren, por alguna razón más tarde de lo normal; quizá salíamos de un examen. Todo seguía su curso hasta que el tren se paró en Serín. Pasa el tiempo y no arranca. Se apagan las luces. Se encienden las luces (supongo que se apagan automáticamente tras un tiempo parado). Al final, nos dicen que la catenaria está cortada entre Serín y Monteana, la siguiente estación. Hemos de bajarnos y un autobús vendrá a recogernos para llevarnos a Gijón.

Este es uno de los casos en que uno tiene mucha información y aun así se demuestra que no es la suficiente.

Mi análisis racional fue el siguiente. Si RENFE tenía un autobús, la persona que iba a conducirlo estaría a esa hora en su casa y tendría que ir de allí a Oviedo, coger el autobús e ir hasta Serín, no habiendo ninguna carretera rápida para llegar (en ningún momento me planteé que el autobús pudiera venir de Gijón, que estaba más cerca; eso es ser listo). Por otro lado, si RENFE no tenía un autobús, tendría que localizar una empresa que le hiciera el servicio, la cual a casi las diez de la noche tendría también que sacar a un trabajador de su cena. Así que podíamos esperar sentados por el autobús.

Por otra parte, Serín y Monteana son las estaciones más cercanas de todo el trayecto. Según el horario, había 3 minutos en tren de una a otra; ni siquiera llega a coger velocidad de verdad. De Monteana parte la línea 24 de autobús urbano; sabía que el último salía a las diez y media de la noche, y que cinco minutos después de coger el 24 estaríamos en nuestro barrio y nos dejaría a cada uno incluso más cerca de casa que el tren.

Así que les expliqué al Sr.R y a David todo esto y mi estimación de que no podíamos tardar más de 15-20 minutos en llegar a Monteana andando por la vía, siendo que, al estar la catenaria cortada entre las dos estaciones, era imposible que nos encontráramos con trenes, y también que, al ser estaciones consecutivas entre las que solo pasaba una línea, no podía haber bifurcaciones donde nos perdiésemos.

La verdad es que, dicho así, parece un plan convincente: estaríamos cenando antes de que llegara el autobús de RENFE a recogernos.

Así que echamos a andar por la vía. La luz de la estación fue haciéndose más tenue hasta desaparecer. Durante un rato seguimos teniendo alguna luz de la relativamente cercana carretera, una suerte que terminó por agotarse. Entonces caminar sobre las traviesas se hizo más difícil. Y más lento, aunque al final interiorizamos el paso exacto.

Al cabo de un rato empezamos a oír a los perros. A los perros se sumaron más perros. Alguno ladraba bien cerca de nosotros; seguimos andando. También encontramos animales muertos en la vía... la forma de encontrar algo en la oscuridad es pisándolo o tropezando con ello.

Hubo bifurcaciones. Por suerte, todas en la dirección contraria, así que las vivimos como vías que se unían a nosotros. También hubo un momento en el que tuvimos mucha luz, claro que no pudimos aprovecharla para avanzar porque era un tren que venía hacia nosotros. Saltamos de la vía a un canal de desagüe que por suerte resultó estar seco. Aquí debió de ser cuando terminaron de cagarse en mis muertos, por suerte el ruido del tren era ensordecedor y no les oí.

Al final llegamos a Monteana, claro. Tardamos 37 minutos y para cuando llegamos el autobús de las diez y media (el último) ya había salido. En un bar llamamos por teléfono al padre del Sr.R para que nos viniera a buscar.

Extrañamente, cuando llegó no nos puso ninguna medalla.

sábado, 24 de septiembre de 2011

La insoportable sisifidad del ser

Estoy con el (espero) último empujón al tema de la acreditación. Esto consiste esencialmente en meter en un multimegaformulario informático todos tus méritos y hacerte con un justificante por cada uno (o sea, varios cientos) para mandarlo a Madrid a que me digan que soy buen chico y puedo presentarme a las plazas de funcionario que hipotéticamente salgan en el futuro.

La pérdida de tiempo que esto supone es inimaginable.

Llevaba meses sin meterme en la herramienta informática donde hay que introducir los méritos. He estado como 20 minutos para meter un mérito por el que probablemente me darán, como mucho, 0'2 puntos en una escala de 100.

Se trata de haber subido los materiales de una asignatura al repositorio "en abierto" de la universidad. Salió una convocatoria y nos apuntamos. Luego nos mandaron un certificado de haberlo hecho, así que para actualizar el CV lo estaba añadiendo.

El primer problema fue determinar en qué apartado de la "Actividad docente y profesional" tenía que ponerlo. A simple vista no encontraba dónde. Los documentos de "Preguntas frecuentes" y "Preguntas frecuentes sobre el modelo de evaluación" (unas 20 páginas cada uno) no me ayudaron. Finalmente, en las páginas 70-71 del "Principios y orientaciones para la aplicación de los criterios de evaluación" vi que en el apartado "Calidad de la actividad docente" entran los "proyectos de innovación docente en convocatorias públicas competitivas".

Claro, la pregunta es obvia: ¿una convocatoria de tu universidad es una convocatoria pública? Y yo qué sé. ¿Adaptar unos apuntes para subirlos a una web es una innovación docente, en la mente de la ANECA? Pues ni idea.

Ya se imaginan que uno tiene que poner cada cosa en un único sitio, en la categoría donde quiere que se evalúe ese mérito. ¿Será "Calidad de la actividad docente" (nótese el aberrante presupuesto de que participar en un "proyecto de innovación docente" automáticamente aumenta la calidad de tu actividad docente) o en "Otros méritos relacionados con la actividad profesional"? Pues bueno, al final lo he puesto donde me ha dado la gana.

Una vez decidido a ponerlo fuera del apartado "Otros méritos" -que supongo que es lo más recomendable- he tenido que rellenar un montón de campos obligatorios con preguntas absurdas: ¿de qué fecha a qué fecha se realizó el proyecto? Y yo qué cojones sé, señores, si fue hace un año. ¿De esa fecha a esa fecha, cuántos meses van? No, el Estado no tiene programadores que sepan cómo hacer para, teniendo dos fechas, calcular cuántos meses van de una a otra.

Al final he puesto unas fechas inventadas, a ver si creen que llevo un diario de en qué día nos han concedido un "proyecto" de tamaña importancia. No voy a ponerme ahora a buscar el teléfono de Ana para ver si ella tiene a mano el documento de concesión del proyecto, o no lo tiene, o el documento no especifica fechas.

Y más. En "Tipo de convocatoria" pongo "Otros", entonces tengo que "Especificar". También tuve que pararme a pensarlo, al final puse "Interna Universidad de Oviedo (competitiva)", espero que les valga. También tuve que poner que la "Entidad financiadora" era "Universidad de Oviedo" y las "Entidades participantes" eran "Universidad de Oviedo". Confío en que, poniéndolo tres veces, les quede claro.

Finalmente, entre "Investigador principal", "Investigador colaborador" u "Otros", ya me hice el tonto y puse "Investigador colaborador": simplemente, para los proyectos docentes te ponen el mismo formulario que para los de investigación. Vale más dejarlo así que escoger "Otros" y tratar de aclarar que para subir unos apuntes a una web no hace falta investigar nada.

Así que ya tenía todo el formulario completado, le doy a "Guardar" y me salen unas letras en rojo que me dicen que no: que la fecha que he puesto 01-09-2010, comillas, "debe cumplir con la máscara DD/MM/YYYY". ¡Dios de los programadores, maldícelos!


Y esto, así, multiplicado por centenares de veces. Menos mal que el fin se acerca; no me importa tanto si es el fin del formulario, de mi vida o del mundo en general.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Qué gracia

He encontrado casualmente un artículo relacionado con la investigación de Beatriz Sinova (la doctoranda benjamina del departamento). Cuando la he buscado en Google para mandarle el trabajo, lo que me he encontrado es esto. Eso, y lo mismo en otros periódicos, claro.

Resulta que Bea accedió a la universidad con un 10 perfecto tanto en todas las asignaturas del instituto como en las pruebas de acceso. Y encima es simpática, que es lo peor.

La semana pasada coincidí con ella en el congreso de jóvenes investigadores. Estuve en su presentación, que fue muy sólida. Al final me acerqué a felicitarla y me dijo: "Yo estaba tranquila porque miraba para ti y veía que tenías una sonrisa".

Sin embargo la presentación me dejó un regusto amargo porque me veía a mí mismo como doctorando intentando explicar los difusos a audiencias que ya han prejuzgado que si estás en ese tema es porque no vales para cajero del Mercadona. Ha pasado una docena de años y seguimos en las mismas. Y veo a Beatriz poner los mismos ejemplos básicos que ponía yo, clarísimos, y que las caras que le ponen son las mismas que me ponían a mí.

Es como explicar las reglas del balonmano en un congreso de hinchas del fútbol: al final, uno le dice a otro: "¿Has visto esa gente que dice que se pasan el balón con la mano? ¿Pero no entienden que es falta?".

En fin, que el artículo-entrevista está muy interesante y desde aquí felicitamos retroactivamente a Beatriz.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Relato de los hechos

Ya toca empezar otro curso. El jueves fue la charla que tenía que dar en el congreso de jóvenes investigadores de la RSME. Allá nos fuimos Bliss y yo; en lugar de salir a la nacional en Burgos, el Tontón nos hizo seguir unos kilómetros hacia Madrid y luego meternos por un camino vecinal para entrar en la nacional... En fin...

El ayuntamiento nos obsequió con un tocho llamado "El libro de la ciudad de Soria", a ver qué hacemos ahora con él. El jueves, la organización llegó tarde, las llaves no abrían la puerta del convento, el portátil del congreso decidió instalar más de 13000 actualizaciones de Windows (literal) y por tanto empezamos "un poco" tarde.

Habló primero Álvaro Pelayo de la Universidad de Princeton, con lo cual a mí me iba a resultar difícil impresionar a nadie y decidí intentar una charla entretenida y fácil de seguir. No sé si lo conseguí, supongo que no. El título era "Probabilidades no aditivas y leyes de los grandes números", que es un tema que a mí me resulta muy curioso e interesante, por lo contradictorio que parece.

Al final, el chairman intentó echarme antes de los 50 minutos; aparentemente, los ordenadores y los fotógrafos están en una categoría superior a los conferenciantes plenarios, ya que esperamos pacientemente a que se instalaran 13000 actualizaciones y luego me cortaron a mí para cumplir el horario de la foto de grupo. En dos palabras: impresentable.

De todas formas, ha sido una experiencia muy graciosa.

domingo, 28 de agosto de 2011

Apunte críptico

I distrust the term "plot" (not to mention "theme" and "setting") in discussions of writing: It (and they) refer to an effect a story produces in the reading. But writing is an internal process writers go through (or put themselves through) in front of a blank paper that leaves a detritus of words there. (...) In short, a vocabulary that has grown from a discussion of effects is only of limited use in a discussion of causes.
Así decía Delany en los 70. Seguro que no pensaba en la escritura en términos de "valor añadido" ni de "diferenciarse de la competencia".

jueves, 25 de agosto de 2011

Ironía soviética

A.G.Vitushkin, en Mathematical Events of the Twentieth Century, unas memorias colectivas de la matemática rusa del siglo XX:

In the 1970s we seldom traveled abroad. The reasons are known. Here is a typical example. Our colleague, the mathematician Esenin-Vol’pin, had been put in a mental institution for his too emotional response to political events. A letter signed by over a hundred mathematicians was sent to the authorities, insisting on his release, and he was freed. A few years later he emigrated to the USA, whereas those who signed this letter were not permitted to take trips abroad for a long time.
(El libro se puede descargar en PDF desde Google Scholar. Buscando "The Life and Fate of Functional Analysis in the Twentieth Century" (uno de los capítulos) y pinchando en el enlace, te sale todo el libro.)

viernes, 15 de julio de 2011

jueves, 14 de julio de 2011

Heterobombo

No siempre va a ser autobombo, ¿no?

Pues nada, el grupo de investigación al que pertenecía en Zaragoza (y del que sigo siendo miembro de algún proyecto), el Grupo de Decisión Multicriterio de Zaragoza, ha entrado en la shortlist para el Premio Europeo del Sector Público, un galardón bienal promovido por el Instituto Europeo de Administración Pública con el apoyo de la Comisión Europea y once países de la unión.

El objeto del premio es "destacar modelos ejemplares de actuaciones públicas innovadoras"; el GDMZ presenta el proyecto que realizamos junto con el ayuntamiento de Cadrete, una población zaragozana de 3000 habitantes. Se titula "Collaborative governance with e-cognocracy. Design of public policies in Cadrete", y aclaro que yo no he tenido arte ni parte en ese proyecto.

Tras dos cortes, la lista inicial de 274 candidatos se redujo a una longlist de 58 que recibirán una mención ("Best Practice Certificate"). A nivel de ayuntamientos, en esa lista están entre otros Viena, Munich, Lisboa, Birmingham, Barcelona, Bilbao y San Baudilio de Llobregat*. Pero también instituciones como el servicio de inmigración de Dinamarca, el ministerio del interior de Holanda, el de economía y hacienda de España, y el de agricultura, ganadería, pesca, alimentación y medio ambiente de Cataluña**.

El premio se entrega en tres categorías, compitiendo nosotros (ellos) en la de "Opening Up the Public Sector Through Collaborative Governance". De los 58 acreedores a una mención, 25 compiten en esa categoría.

La lista larga se redujo posteriormente a 21 (supongo que 7 por categoría), que han sido visitados in situ por un evaluador el mes pasado. En esta lista, que aparentemente no se ha hecho pública, es en la que estamos (están) ahora. Eso significa que a fecha de hoy estamos (están) en el 8% de candidatos que siguen en la competición. A la vista de los informes in situ, el 5 de septiembre se caerán dos de cada grupo de siete, y el 16 de noviembre el jurado elegirá al ganador entre los cinco restantes.

Desde aquí felicito a mis compañeros del GDMZ por este éxito, ya que no es un proyecto que lleve detrás los medios y la financiación que puede poner Viena, Barcelona o un organismo nacional.



* Anda que no ha corrido sangre en la Wikipedia por culpa del nombre "San Baudilio" de Llobregat...

** Ministerio o misterio, no está claro.

domingo, 26 de junio de 2011

viernes, 17 de junio de 2011

Abstract

Es como repetir un chiste, pero aun así me ha hecho gracia.


BEYOND RHYME AND REASON

Panolio della Vita
Universitá "La Pazienza", Roma


Abstract: Examples have long been known of group actions which have no rhyme or reason. However, it was recently found out that, in some cases, weaker properties are satisfied. For instance, a pillow fight flash mob is a group action without rhyme or reason, but it has a quasireason under the assumption of a quirky sense of humour. In this paper, we continue our research on the `almost rhyme or reason' properties of nonsensical group actions. Our main result is that a generalized chaotic semi-nonsense has at least a weak rhyme and a pseudoreason. It is conjectured that pseudoreasons can be infinite in number (contrary to the fact that a group action has finitely many reasons).

miércoles, 15 de junio de 2011

Ayuda

Me vendría bien tener un programa para gestionar mis PDFs.

Cosas que no necesito hacer:
Usarlo de ninguna forma para crear una bibliografía, ni para exportar datos bibliográficos para hacer citas, ni nada de eso.
Usarlo para no sé qué de redes sociales de encontrar investigadores.
Usarlo para leer o gestionar los metadatos de los artículos.
Usarlo para hacer anotaciones en los artículos.
Aprender a resolver el cubo de Rubik.

Cosas que mi programa soñado tiene:
Me bajo el programa y, por un proceso automatizado en el que yo no intervengo en absoluto, inventaria todos los PDFs que tengo en el ordenador.
Sustituye al Adobe Reader como lector por defecto de PDFs.
Funciona en segundo plano haciéndose con todos los PDFs que me bajo.
Puedo copiar y pegar de los PDFs a un procesador.
Haciendo click en el botón derecho mientras leo me da la opción de definir etiquetas para el artículo, y puedo tener en pantalla a la vez varios filtrados distintos por etiquetas distintas.
También, si puedo tener dos PDFs abiertos y leerlos a la vez ocupando cada uno la mitad de la pantalla, pues hombre, a nadie le amarga un dulce.

El objetivo es:
Manejar un volumen de bibliografía de interés secundario mayor del que puedo llevar usando la cabeza y escribiendo las etiquetas en el nombre del PDF. Son artículos que me gustaría poder volver a encontrar si quiero echarles un ojo, pero sin acordarme de cómo se llama el autor, ni en qué revista aparecieron, ni cuál era el tema, ni con qué parte de mi investigación estaban remotamente conectados, ni en qué carpeta los guardé. Para los artículos importantes, ya me acuerdo de todo yo solo :)


Se agradecen sugerencias :)

lunes, 13 de junio de 2011

Conocidos conocidos (III)

La azafata más sexy que me haya atendido en un avión se inclina hacia mí; lleva en la mano una lista de pasajeros salida de una impresora matricial.

-Bonjour, monsieur. Vous avez une connection, destination Madrid, c'est correct?

(Según una creencia surgida de la teoría de los "muchos mundos", en algún universo paralelo o para lelos eso había sido una excusa para añadir: Mon frigo refroidit trop, veuillez-vous venir chez moi ce soir pour le fixer?)

-Ah, ouais, c'est ça.

-Que mira, hemos salido con mucho retraso y es impredecible lo que podemos tardar o no en aterrizar. Tu equipaje está etiquetado como "short connection", en cuanto aterricemos será lo primero que salga de la bodega y se transportará directamente al otro avión. Tú te montas en una furgoneta que te llevará a la puerta de embarque; si no llegas a tiempo, nosotros nos ocuparemos del equipaje hasta que llegues a Madrid. C'est tout bien compris, monsieur?

-Oui, bien sur. Merci beaucoup.

Me bajo del avión con mi equipaje de mano, monto en la furgoneta, arranca con mucha prisa.

Y me quedo mirando al tío que está sentado al lado:

-Urrutia. ¿Qué haces tú aquí?

Urrutia se volvía a pasar las navidades a casa de sus padres. Era una cosa improvisada, y mediados de diciembre no es buena época para comprar billetes de avión. Eso explica qué hacía, como yo, atrapado en la absurda ruta Glasgow-Bruselas-Madrid con Sabena. Cuando yo compré el billete, Glasgow-Bruselas-Madrid ida y vuelta me salía más barato que Glasgow-Londres-Madrid con British. Al año siguiente, Sabena quebró. Ya, a mí tampoco me sorprendió.

-Es que estoy estudiando en Glasgow, me voy a pasar las vacaciones a Gijón.

-Pero si ayer mismo estuve con Nici.

Yo, perplejo. ¿Cuál es la probabilidad de que tres que han ido a clase juntos estén en la misma ciudad extranjera, y dos se vuelvan a España el mismo día en una ruta implausible como Glasgow-Madrid vía Bruselas?

El caso es que él y yo prácticamente pasamos el día juntos, porque, tras habernos conducido a toda prisa a la puerta de embarque, el vuelo acabó saliendo con hora y veinte de retraso, y además al llegar a Madrid descubrimos que habían perdido nuestro equipaje, así que hicimos cola juntos un buen rato para reclamar.

Teníamos justo delante lo que parecía un intelectual francoalemán de unos 45 que combinara la politología con la escalada en los Alpes. Llevaba del brazo una rubia de Europa del Este, por lo menos veinte años más joven que él, con un abrigo de terciopelo rojo. Sin cortarse -estábamos en Madrid y no tenían por qué no saber español- Urrutia me suelta en voz alta:
-Como dicen en las películas, esa es por lo menos su sobrina.
Pero, bueno, ese rol de gracioso es el que había adoptado siempre en el instituto. Por eso me resulta simpático que el de la clase que se ha hecho famosete sea él.

Dejé a Urrutia en Madrid, planeando pasar el último año de la carrera en casa de sus padres con una beca Erasmus (en el examen de idioma, no creo que sacara mala nota). Lo siguiente que supe de él es que había abierto un restaurante en Gijón, Paladares. ¿Restaurante?, dije yo. A fecha de hoy no sé si se estuvo quedando conmigo con lo del Erasmus, o qué.

En 2002 ganó el campeonato de España de cocineros, lo que le llevó a representarla al año siguiente en el Bocuse d'Or, que dicen que es un premio prestigioso. Allí no quedó muy bien, y para más inri Telegijón había enviado un equipo especial para cubrir el evento. El primer plato a elaborar era trucha de los fiordos noruegos y el ganador fue el representante de Noruega, sin que con esto quiera yo más que subrayar lo impredecible de esta coincidencia.

2003 fue también el año en que a Alejandro le dieron una estrella Michelín, algo tan desusado en mi ciudad como ver a Lenny Kravitz echando pan a los patos en el parque. Cerró Paladares y se metió en un proyecto difícil de entender y de explicar, con el que obtuvo otra estrella en 2006: Gallery Art & Food ("Arte y comida unidos por la traumatología").

El concepto Gallery, dicho en mis palabras, consistía en dejarse un mínimo de 30 euros por comer en plato cuadrado debajo de un Lichtenstein. A mí me perdonarán, pero paso. Me conformo con el dibujo de mi sobrina que tenemos en la puerta de la nevera, una Hello Kitty en bicicleta que, sin ser un Poulain, todo sea dicho, está bastante majo. Está calcado, lo que la acerca más a Lichtenstein que a Poulain.

En 2007 vino lo más sorprendente; o, a lo mejor, igual que la trucha noruega, exactamente lo que cabía esperar visto lo anterior: Givenchy le encargó 15000 "gominolas de alta cocina" para repartir en El Corte Inglés.

Entre Lichtenstein y las gominolas de alta cocina, la cosa empieza a tomar un cariz de vendida de moto mediática... aunque no tan original como las gallinas de Adrià a las que sólo daban de comer espárragos para que pusieran huevos con sabor a espárrago.

Al año siguiente Urrutia sale en el programa Con nombre propio del Canal Huevo Frito (que le llamo yo), en el que varios jóvenes cocineros se turnan para enseñarnos sus recetas. En sus programas se hacen recurrentes guiños pseudo-artísticos bastante mal traídos, como la receta del pig al pop art, un "cochinillo deshuesado con flan de champiñones". Nos dice la Wikipedia que
El Arte Pop ... se caracteriza por el empleo de imágenes de la cultura popular tomadas de los medios de comunicación, tales como anuncios publicitarios ... en oposición a la cultura elitista ... además de resaltar el aspecto banal o kitsch de algún elemento cultural, a menudo a través del uso de la ironía.
¿Cómo sería un pig al pop art? ¿Quitándole al cochinillo la típica manzana de la boca para ponerle la capucha de Batman?

Pues de cochinillo popular tiene poco, vean la foto:

Lleva gelatina de tomate y spaghetti de aceite, y tiene ingredientes como kappa, micri, agar, germinados de tahoo, y goma xantana. Micri significa Miguel y Cristina, por cierto. Si en la investigación química se descubrió el curio, ¿por qué en la gastronómica no se iba a descubrir el micri?

En fin, últimamente lo tengo perdido. Cuando puso una flor encima de un taco de bonito (creo que era), calificando esa acción como "darle un toque Andy Warhol", me dije: "Ahí te has pasao, Urrutia. Aunque hayamos ido a clase juntos, tomaduras de pelo las justas..." ;)

domingo, 12 de junio de 2011

Por cultura general ;)

Algunas cosas en las que pierden el tiempo los profesores en vez de estar corrigiendo tu examen:

-Corregir otros exámenes.
-Poner otros exámenes (0'5 días/examen).
-Hacer tutorías (0'8 días/semana) y resolver dudas del último día (1 día/examen en los grupos grandes).
-Cuidar otros exámenes (0'5 días/examen).
-Atender a alumnos que preguntan cuándo estará su nota (esto tiende a ocupar todo el tiempo disponible que tenga el profesor, más el que tenga para dedicar a su blog y contestar al telefonillo del portal).
-Sacar las notas de otros exámenes (0'5 días/examen).
-Hacer revisiones de otros exámenes (1 revisión = depende, este año con los de Bolonia 1 día).
-Enseñar exámenes a alumnos que vienen fuera del plazo de revisión.
-Hacer tutorías fuera del horario de tutorías.
-Reuniones con el director del Departamento para la asignación de la docencia del curso próximo.
-Reuniones para discutir las guías docentes del curso próximo.
-Escribir las susodichas.
-Consejo de Departamento para aprobar el plan docente y las guías docentes (0'5 días).
-Cuidar y corregir exámenes de P.A.U.
-Corregir pruebas de artículos enviadas por la editorial.
-Hacer exámenes de inglés y otras tareas que a la burocracia universitaria le haya apetecido que hagas.
-Leer 15-20 correos al día y contestar a los que toque.
-Dar largas a los editores que reclaman informes de evaluación que debes hace meses.
-Dar largas a los editores que reclaman la versión revisada de un artículo que llevan meses esperando.
-Pedir y preparar papeles que hay que enviar a Madrid para horrendos procesos burocráticos.
-Preparar presentaciones para los congresos de junio-julio.
-Preparar viajes para el verano (congresos o estancias de investigación).
-Preparar informes de actividad de proyectos de investigación, o solicitudes de proyectos, o solicitudes de ayuda para la organización de congresos.
-Solicitar plazas para el curso que viene.

Hasta he oído que de noche duermen en vez de seguir corrigiendo, ¡como si la esclavitud se hubiera abolido o algo! ¿¿No se dan cuenta de que tardarían la cuarta parte si le dedicaran el día y la noche corrigiendo con las dos manos a la vez??

Lo que hace falta es reemplazar a estos vagos por profesores transgénicos con genes de pulpo.

domingo, 5 de junio de 2011

Hala otra vuelta al molino

Hace unos meses se difundió en algunos blogs la lista de revistas científicas elaboradas por la ERA (un organismo australiano que ahora no recuerdo qué significa) y que recomiendo a quien quiera publicar en un campo en el que no domine cuál es el "status" de cada publicación. A partir de una gran encuesta, se elaboró una lista de revistas internacionales clasificadas en cuatro categorías: C, B, A y A+.

C serían revistas "del montón", dentro de lo que es tener una revista y que haya gente de otros países que quiera publicar su trabajo en ella (!). B serían revistas más selectas, A de primer nivel y A+ la crème. En términos futboleros, que pronto sustituirán al sistema internacional de unidades ("-En la manifestación había 20000 personas. -¿Y eso cuánto son? -Pues como para jugar 1000 partidos de fútbol. -¡Oh, cuánta gente!"), supongo que si C fuera la Primera División, B serían los que juegan la Liga Europea, A la Liga de Champiñones y A+ los que llegan a las semifinales y pelean por el título (más o menos, siempre los mismos).

La verdad es que los listados por índice de impacto y similares dan resultados absurdos para algunas categorías problemáticas, como la de Estadística y Probabilidad, mientras que la lista de la ERA es muy exacta (sin librarse la frontera entre A y A+ de algunos sesgos que favorecen a las revistas de comunidades más grandes).

Mirando qué tal estaba situado yo (ay, el ser humano...) me encontré lo que ya sabía inconscientemente pero no quería reconocer. Casi todos mis artículos están en revistas A, sean de la categoría de Matemáticas, Matemática Aplicada, Ciencias de la Computación o Investigación Operativa. En cambio, todos mis artículos publicados en revistas de Estadística y Probabilidad están en revistas C.

Para mí, esto es un absurdo. No entiendo cómo puede pasar que envíes un artículo a una revista B de Probabilidad y ni siquiera se envíe a referees, y luego lo envíes a una revista A de Matemáticas, donde compite por el espacio con trabajos de Álgebra, Topología, Análisis, Geometría, etc. y te lo quiten de las manos. Debo de ser tonto, porque llevo diez años tropezando en la misma piedra.

Creía que lo de la última vez no era superable, pero lo de hoy es mejor aún. Me llega la contestación de un artículo (es lo que voy a contar en Soria en septiembre). El artículo, como de costumbre cuando envío a revistas de mi área, no ha llegado a referees. La valoración que hace el editor asociado que ha manejado el artículo es:
By briefly glancing at the paper, it is quite clear that this is an impressive work of mathematics.
Yo ya no sé qué hacer. Evidentemente el rechazo sistemático en las revistas de mi área me ha motivado mucho para mejorar (el efecto "no podrán conmigo"), pero es que llega un punto en que te queda claro que, mejores lo que mejores, simplemente no te van a escuchar nunca mientras no hables de sus temas de moda. Son como el fandom de la ciencia-ficción, tienen su propio Zeitgeist que pasa por encima de cualquier consideración de calidad literaria (o matemática en este caso).

viernes, 3 de junio de 2011

Efemérides personal

Hoy hace 10000 años del examen final de Álgebra I.

Había una pregunta que era poner un ideal generado por dos polinomios como producto de ideales principales primos. A mí me costó una rato larguísimo siguiendo fielmente la teoría general, y el Sr.R factoriza el segundo polinomio (el primero ya era primo), hace unos cálculos por la cuenta de la vieja y se lo ponen bien.

Ahí sí que tuve la sensación de que me habían tomado el pelo en clase. ¿Para esto tanta teoría abstracta?

miércoles, 1 de junio de 2011

Chi lo sa?

La cara A: Material introductorio de Theory's empire: An anthology of dissent.
La cara B: Material introductorio de The critical tradition: Classic texts and contemporary trends.

Con lo fácil que sería que a cada uno su teórico de cabecera le dijera lo que tiene que pensar. Qué mundo tan sencillo.

lunes, 23 de mayo de 2011

Lecciones prácticas sobre el sistema electoral español

En Asturias, con el 99'6% escrutado, el Partido 1 aventaja en 28 votos al Partido 2. Eso se traduce en que obtiene un escaño más, de 45 que se reparten. Así sería aunque la diferencia final fuera de un solo voto, ya que los restos para ese escaño son 10387, 10385, 9842, 10203 (para los cuatro partidos más votados, los únicos que van obtener representación).

28 votos deciden un escaño, cuando el Partido 5 lleva 14615 votos y se va a quedar sin representación, al tener el 2'46% de los votos y no alcanzar el umbral exigido del 3% (en otras comunidades es incluso del 5%).

El umbral está en 17823 votos (lógicamente el dato definitivo será algo mayor). De los 45 escaños, casi la mitad (22) se han dado con restos inferiores al umbral exigido a los partidos minoritarios (8, 7, 5, 2 a los cuatro partidos). Trece se han asignado con restos electorales inferiores al número de votos del Partido 5.

El Partido 1 recibe un escaño por cada 11036 votos, cifra muy inferior al umbral, e incluso muy inferior al número de votos del primer partido que se queda sin representación (14615). El Partido 2, uno por cada 11770. El Partido 3, uno por cada 11811. El Partido 4, uno por cada 15304 votos.


Y repito: por 28 votos se decide un escaño entre los dos partidos más votados, con restos del orden de 10400, cuando el quinto, con 14615, se queda sin representación.

En fin, un sistema que alguien sabrá por qué es así.


PD: En Asturias, más del 10% de los votantes nos hemos quedado sin representación (creo que la cifra incluye, así a ojo, un dos y pico por ciento de voto en blanco; la web del Principado no lo especifica).

lunes, 9 de mayo de 2011

Aún

Me cuenta un compañero que se ha puesto en contacto con los estudios centrales y ocurre que un "metacriterio" para la reducción de docencia es, directamente, que los criterios de reducción de docencia no se aplican a los titulares interinos.

A la vez, García Amado, hoy en FANECA:
Repasemos la noción esencial. Un sistema de evaluación es institucionalmente disfuncional cuando las posibilidades de evaluación positiva de un candidato disminuyen cuanto mejores son sus prestaciones profesionales para la institución de referencia y cuando, correlativamente, la disminución o la perversión de esas prestaciones aumenta para dicho candidato sus probabilidades de éxito en la evaluación.

viernes, 6 de mayo de 2011

La máquina

La universidad española es una máquina de destruir vocaciones.

Me acaba de llegar un correo del vicerrector en el que me informa de que se ha calculado una reducción de docencia para el año que viene a los profesores, en función de la investigación (I+D+i) que han realizado en los últimos cinco años; y que puedo consultar en un enlace que me pone la reducción que me corresponde a mí.

En los últimos cinco años:

-He ganado el Premio Extraordinario de Doctorado (no espero que me den nada por él, habida cuenta de que tampoco vale gran cosa).
-He ganado el Premio Ramiro Melendreras para Jóvenes Investigadores.
-He publicado un artículo en la selección de los mejores trabajos del congreso mundial de lo mío (se seleccionaron 7 de 340 presentados).
-He codirigido la organización del Encuentro Europeo de Jóvenes Estadísticos.
-He organizado sesiones invitadas en congresos internacionales, y me invitaron a sesiones invitadas, y estuve en comités científicos y todo eso.
-He publicado muchos artículos (13, más dos que están aceptados) y tal y cual.

La reducción máxima es de 90 horas. La reducción por investigación que me corresponde, según los criterios aprobados por el Consejo de Gobierno de 28 de abril de 2011, es de 0 horas.

Esto es en la Universidad de Oviedo, por cierto.

viernes, 29 de abril de 2011

Tranche de vie

Luego el futuro llega y te atrapa, que es lo peor.

Estoy, me temo, a la entrada de mi segundo episodio de cólico nefrítico. Anteayer tuve un episodio bastante fuerte de hiperestesia, que no sé en general pero en mí también ocurrió la otra vez. Ayer me levanté con hematuria y ya empecé a sumar dos y dos, pero me resistía a creer que mis dos años de felicidad renal habían acabado. Esta mañana, en el autobús, he ido sentado en la fila de atrás y con la vibración me ha parecido sentir o imaginar hipocondriacamente una minúscula sensación en la zona lumbar. He estado todo el día trabajando sin problemas, pero al llegar a casa la minúscula sensación ha vuelto, y cuando ya ha quedado claro que no era imaginada he corrido a la farmacia a por Buscapina.

(Buscapina, más conocida como [7(S)-(1α,2β,4β,5α,7β)]-9-butil-7-(3-hydroxi-1-oxo-2-fenilpropoxi)-9-metil-3-oxa- 9-azonitriciclo[3.3.1.0(2,4)]nonano.)

Lo de la hiperestesia es curiosísimo. A mí siempre me había dado a la piel, con lo cual lo que uno siente es una hipersensibilidad con la que incluso el roce de la ropa es muy desagradable. Pero esta vez ha sido mucho más fuerte y a ratos oía un silencio muy fuerte, me dolían los globos oculares por el contacto de los párpados y me molestaba muchísimo la claridad. Y esto último, o es hiperestesia o una posesión diabólica, una de dos.

---
Se me ha ocurrido que alguien en mi circunstancia podría hacerse famoso abriendo un Twitter para ir notificando su estado. Así, la gente, entre retwit de Enrique Dans y powerpoint de gatitos, podría ir siguiendo mi telerrealidad twittera:


"Me acabo de tomar otra Buscapina"

"No sé si pedir la baja"

"Me voy para urgencias"

"Estoy en urgencias retorciéndome, llevo 2 horas y no me atienden, ¡hijos de puta!"

"Meando sangre"

"¡Qué dolor, noto cómo me raja la uretra por dentro!"


Vamos, no tardaría en hacerme trending topic, estoy seguro. Casi me dan ganas de hacer el experimento, a ver qué pasa. (Sobre todo, estaría bien cuando Juan Manuel de Prada protestase en algún medio por la banalización del dolor, etc. etc.)

jueves, 28 de abril de 2011

Bliss en kireei.com

Pues nada, que han dedicado a Bliss una entrada de Kireei "blog de cosas bonitas" (concepto que a los hombres nunca nos han enseñado) y estamos muy contentos.

martes, 26 de abril de 2011

Vanitas vanitatis

Pues nada, amablemente la organización ya me ha mandado el cartel del cada vez más cercano Congreso de Jóvenes Investigadores en celebración del centenario de la Real Sociedad Matemática Española.

Cuando llegue la copia en papel, se la voy a dar a mi madre para que haga lo que proceda (todo lo que le doy, lo enmarca, por alguna razón).

lunes, 18 de abril de 2011

121, el número de la bestia

De pequeño me tocó la moda de que había que enseñar a los niños las matemáticas de modo abstracto. Probablemente en algún país del primer mundo la habían abandonado y por eso la acogimos nosotros como estamos haciendo ahora con los créditos para universitarios, un auténtico problema social en países como el Reino Unido que no hemos podido evitar abrazar.

A los cinco-seis años nos enseñaron los diagramas de Venn para representar conjuntos, los conceptos de frontera, conjunto abierto y cerrado, la unión y la intersección, etc.

A los ocho aprendimos que la multiplicación era un operador, una especie de máquina en la que entraban dos números y salía uno.

A los once nos explicaban que la suma de números naturales era un semigrupo conmutativo con elemento neutro.

A los doce nos definieron los números enteros como cociente del conjunto de pares de naturales. En el examen nos preguntaban que demostráramos la propiedad conmutativa de los enteros, por ejemplo. Aquello antiguo de que los enteros eran los números naturales pero con signo no estaba de moda.

A mí todo esto me gustaba, como se puede suponer. Me decía: ya sabía yo que esa milonga de números con signo era demasiado tonta para ser cierta.

El caso es que a los ocho años aprendimos el sistema binario. "Alí tiene 101 peces", y se veía un dibujo de Alí con una cesta en la que había 5 peces. Esto mi profesora, que era artista y de letras puras y nos estaba dando clase porque el marido de su prima estaba enfermo, y de hecho esta dejó la docencia reglada por eso, no lo veía de ninguna manera. Como para que lo vieran los padres de los niños.

Con los distintos sistemas numéricos se puede explicar, creo yo, por qué ese tipo de enseñanza fracasa.

Verán, resulta que el número 121 tiene una propiedad muy curiosa. Hablando con corrección, no es el número 121 sino los números que en las distintas bases de numeración se representan con los símbolos "121". Podemos hacernos una idea viendo cuáles son:

"121" en base 3 es 16
"121" en base 4 es 25
"121" en base 5 es 36
"121" en base 6 es 49
"121" en base 7 es 64
"121" en base 8 es 81

Espero que todo el mundo imagine ya qué número representa "121" en base 9. El código "121" lleva escrito en la cara que tiene esa propiedad, y también lo sabemos desde pequeños, pues aprendimos la fórmula de "el cuadrado de una suma":
(x+y)2 = x2+ 2·x·y + y2
(el cuadrado del primero, más el doble del primero por el segundo, más el cuadrado del segundo).

"121" en base 10 significa 121, es decir, una unidad, dos decenas (bloques de 10) y una centena (un bloque de 10 bloques). En otra base n, significa una unidad (1), dos bloques de n (2n) y un bloque de n bloques (n2). Esto sería
1+2·n+n2
pero, según la fórmula anterior, eso es
12+ 2·1·n +n2 = (1+n)2.

Por ello

"121" en base 3 es 42
"121" en base 4 es 52
"121" en base 5 es 62,

etcétera. Así que el número 121 está diciendo a gritos que es un cuadrado perfecto. Nosotros no le oímos simplemente porque al leer 121 lo hacemos con la parte del cerebro que identifica 121 con el nombre de un ente individual y no con la de descodificar el significado del código "121".

Por la misma razón, si las matemáticas abstractas fueran algo natural para el cerebro humano, en cuanto viéramos el número 1331, no podríamos evitar detectar sin hacer ninguna operación que representa un cubo en todos los sistemas de numeración, ya que una vez aprendimos que
(x+y)3 = x3+ 3·x2·y + 3·x·y2 +y3
o, escrito de otra forma,
(x+y)3 = 1·x3+ 3·x2·y + 3·x·y2 +1·y3
(fórmula del "cubo de una suma").

Aún digo más. Si las matemáticas abstractas fueran naturales, no nos sorprendería en absoluto que la codificación "121" pueda corresponder a un cuadrado sea cual sea la base, ya que tenemos que 121 es 11 por 11, y por la misma razón "121" es "11" por "11" sea cual sea la base de numeración que estemos considerando.
Porque ahí arriba no pone que once por once son ciento veintiuno, sino que una unidad y un bloque, multiplicado por una unidad y un bloque, da una unidad, dos bloques y un bloque de bloques. Pero, si las matemáticas abstractas fueran naturales, en algún momento ocioso de nuestra vida nos habríamos dado cuenta de eso.

viernes, 8 de abril de 2011

Divulgando

Voy a intentar escribir una pequeña entrada divulgativa sobre cada trabajo que me vayan aceptando.

En el último hay una parte curiosa en la que se da una definición unificada de distintos conceptos conocidos en la Estadística a partir de conceptos de Conjuntos Difusos. Tradicionalmente, si hay algo peor visto en la Estadística que matar a un niño para robarle un riñón, son los Conjuntos Difusos. Se han publicado múltiples intentos de mostrar o bien que los difusos contradicen a la Estadística (y por tanto podemos prescindir de ellos) o bien que los difusos se deducen de la Estadística (y por tanto podemos prescindir de ellos). Es decir, los difusos o dicen lo mismo que el Corán o lo contrario. Así que es gracioso verlo al revés por una vez.

El punto de partida es que tenemos un conjunto de datos y queremos resumirlo en un solo número. Por ejemplo, conocemos los salarios de todos los trabajadores españoles y queremos decir "en torno a qué valor" están para poder hacer comparaciones deprimentes como estas.

Los valores que más se utilizan son la media, la moda y la mediana. Por recordar, la media es el resultado de sumar lo que ganan todos y dividir por el número total (21900 € anuales), la mediana es el valor que cumple que el 50% de los trabajadores gana menos que ese valor y el 50% gana más (18200 € anuales) y la moda el que más veces se repite (15500€ anuales).

La idea en la que se basa el artículo es la siguiente: para definir una estimación del valor "en torno al que" se sitúan los datos, cogemos a todos los trabajadores y los ponemos en línea recta a partir de la Puerta del Sol (km. 0 de la red viaria española) a una distancia igual al sueldo que ganan. Nosotros somos unos ángeles que los miramos desde el cielo, preguntándonos qué valor será el mejor representante de lo que ganan todas esas personas.

Le daríamos vueltas a la cuestión observando desde lo alto. Entonces, se va acercando una formación de nubes que empiezan a taparnos parte de la gente. Lo que faltaba, nos decimos. Van pasando nubes por debajo y a veces vemos a muchos trabajadores, a veces pocos, a veces se les ve bien y a veces mal. Qué lío.

Entonces es cuando se nos ocurre la idea: nos fijamos en que hay un tío con rastas y camiseta tricolor que nos molesta vagamente (nosotros odiamos las rastas) porque parece que siempre está ahí. Cuando a través de las nubes se ven muchos trabajadores, a él se le ve. Y cuando las nubes se mueven y solo se ven zonas de la carretera donde no hay casi nadie, a él no se le ve. Empezamos a sacar fotos desde arriba y nos fijamos en que, para desgracia nuestra, esto es así todo el rato aunque la forma de las nubes vaya variando. Es decir, es como el Vicente de "¿Dónde va Vicente? Donde va la gente".

El tío de las rastas es nuestro representante de lo que ganan todos los españoles.

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Está claro que esta idea, aparte de ser un poco así, no puede funcionar tal como la he contado, ya que si hubiera sólo una nube minúscula sobre la cabeza del rastafari, se vería a todo el mundo menos a él, con lo que es imposible que sea cual sea la forma y posición de las nubes se vea a esa persona siempre que se vea mucha gente.

Lo que se propone es agenciarse un catálogo de formaciones nubosas elegidas a priori e ir sacando fotos en la que cada formación oculta parte de los datos. Según el catálogo elegido, el representante de todos los trabajadores saldrá uno u otro. El objeto del artículo es mostrar que eligiendo el catálogo adecuado obtenemos varios conceptos ya conocidos.

Por ejemplo, si usamos formaciones en las que se pasa progresivamente de la claridad total a una neblina cada vez más espesa y luego nubes densas, o viceversa, obtenemos la media. Si son frentes de nubes con una frontera muy brusca, la mediana. Y si son cielos cubiertos excepto por un solo punto, la moda.

Por otra parte, como la densidad de las nubes puede variar, cada punto se ve unas veces mejor y otras peor. Lo que se hace es calcular, para cada punto, el valor de verdad (difuso, o sea, entre 0 y 1) de la proposición
"En todas las fotos de formaciones de nubes en las que aparece el punto, se ve gran parte de los datos"*,
en la que las partes en negrita representan conceptos difusos.

Se escoge como representante al punto para el que ese valor de verdad sea el máximo. Es decir, el punto cuya visibilidad mejor permite predecir en qué fotos aparecerán muchos datos.

El caso de la moda es paradigmático y fácil de ver. En ese caso decíamos que cogemos el catálogo formado por todos los cielos cubiertos excepto en un punto. Como en cada foto sólo se ve un punto, efectivamente el punto que mejor predice que en su foto sale mucha gente es aquel donde se concentran más datos, todos exactamente con el mismo valor. Es decir, el valor que más veces se repite (la moda).

El artículo luego sigue con más de lo mismo durante páginas y páginas, mostrando cómo obtener más objetos conocidos o desconocidos: el intervalo intercuartílico, la mediana semiespacial, el zonoide, el zonoide elevado, la curva de Lorenz, varias medias y medianas de conjuntos aleatorios (Aumann, Herer, Vorob'ev), la función de recubrimiento de un conjunto aleatorio, varias funciones de profundidad (simplicial, semiespacial y por mayoría), y la integral de Choquet.

Lo que me sigue pareciendo más surrealista no es que se pueda dar una definición común de todos esos conceptos, sino que todos ellos se puedan ver como generalizaciones de la moda.

La mayor parte de las demostraciones son cuentas pero aun así se utilizan resultados graciosos como que toda función medible en un espacio polaco es continua respecto a otra topología polaca que genera la misma sigma-álgebra de Borel que la primera**.

El artículo aparecerá en un número especial de International Journal of Approximate Reasoning con trabajos seleccionados del congreso mundial de difusos de Lisboa 2009.


*Técnicamente, "Para todo suceso difuso A en una familia especificada, si x pertenece a A entonces A es probable". Se usa una lógica difusa que incluye la modalidad "ser probable" dando como valor de verdad de "A es probable" la probabilidad de A, y como implicación difusa la de Goguen.

**Esto no viene a cuento pero es que me hace gracia cómo suena ese teorema :)

domingo, 3 de abril de 2011

Interpolar

Y este podría ser el principio de "Tiempo de silencio y zombis", la novela:


Las cosas fuera siguen igual. Sonaba el teléfono y he oído el timbre. He cogido el aparato. No me he enterado bien. He dejado el teléfono. He dicho: «Amador». Ha venido con sus gruesos labios y su terrible cicatriz y ha cogido el teléfono. Yo miraba por el binocular la contradictoria vitalidad de esos tejidos, sin la cual la preparación no parecía poder ser entendida. He mirado otra vez: «Claro, cancerosa». Pero no solo, pues tras la mitosis la mancha azul se iba extinguiendo. «También se funden estas bombillas, Amador.» Sin luz artificial, nuestra sensación de encierro se acentúa. No; es que ha pisado el cable. «¡Enchufa!» Está hablando por teléfono. «¡Amador!» Había sido tan gordo, tan sonriente. Habla despacio, mira, me ve. «No hay más.» «Ya no hay más.» ¡Se acabaron los ratones! El retrato del hombre de la barba, frente a mí, que lo vio todo y que libró al pueblo ibero de su inferioridad nativa ante la ciencia, escrutador e inmóvil, presidiendo la falta de cobayas. Su sonrisa comprensiva y liberadora de la inferioridad explica -comprende- la falta de créditos. Hay gritos fuera. Pueblo pobre, pueblo pobre. ¿Quién podrá nunca aspirar otra vez al galardón nórdico, a la sonrisa del rey alto, a la dignificación, al buen pasar del sabio que en la península seca espera que fructifiquen los cerebros y los ríos? Las mitosis anormales, coaguladas en su cristalito, inmóviles -ellas que son el sumo movimiento-. Amador, inmóvil primero, reponiendo el teléfono, casi sonriendo, mirándome a mí, con urgencia, diciendo: «¡Se acabó!».

sábado, 2 de abril de 2011

Extra expulsado de un rodaje por hacer de zombi "sin sentimiento"

Antonio R.J., carpintero de profesión y cinéfilo de afición, se encontraba ayer merendando en un descanso del rodaje de Tiempo de silencio y zombis cuando "un segurata se me acercó diciendo que por órdenes del director debía abandonar el set de rodaje inmediatamente". La razón dada a A.R.J., que estaba caracterizado con todos los detalles de un muerto viviente, incluyendo un falso ojo de plástico colgando de una de las cuencas, fue que su presencia como extra estaba "estropeando una escena".

El afectado, visiblemente molesto, declaró: "Es inaudito que te traten así cuando te dan un bocadillo de chope después de todo el rato que te has pasado con el maquillaje. Los extras hacemos esto por amor al cine pero así a uno se le quitan las ganas". A.R.J. niega haber sido compensado económicamente por su participación en la película.

Fuentes de la productora del filme aclaran que la expulsión se produjo porque "su desgana y apatía rompía la tensión dramática exigida por la escena. No daba miedo y además se salía de su marca todo el tiempo por lo que hubo que repetir varias tomas". Según la ayudante de script, la actuación en cámara de A.R.J. fue "abúlica y con pocos matices. No hacía justicia a su personaje y me estaba afectando personal y profesionalmente. La gente viene sin conocer los clásicos y luego pasa lo que pasa".

La escena grabada ayer era el punto culminante en que el protagonista decapita a un muerto viviente. Se rumorea que la gota que colmó el vaso fue que al revisar la toma definitiva, el director Mauricio Montegala constató que el extra aparecía metiéndose un dedo en la nariz. Estos extremos han sido enérgicamente desmentidos por Antonio, quien opina que "si fuera verdad, nada más fácil que arreglarlo después con el ordenador".

"Esta gente de la bohemia no respeta los derechos fundamentales", sentenció finalmente. "Soy afiliado de UGT y se van a enterar".

sábado, 26 de marzo de 2011

Si alguien se aburre

Un problema curioso, de la Olimpiada Matemática Española del año pasado:

Una sucesión pucelana es una sucesión creciente de dieciséis números impares positivos consecutivos cuya suma es un cubo perfecto. ¿Cuántas sucesiones pucelanas tienen solamente números de tres cifras? (La O.M.E. se celebró en Valladolid, de ahí el nombre.)


Una variante más simple que contiene todo el intríngulis: Considerar sucesiones de cuatro impares consecutivos cuya suma es un cuadrado perfecto, y encontrar las que están formadas por números de dos cifras.


Una variante tamaño familiar: Razonar que hay una única sucesión de 64 impares consecutivos de tres cifras cuya suma es una cuarta potencia, y encontrarla.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Gran idea para un documental

Se titularía "Naked in Lybia". Trataríamos de vender los derechos internacionalmente lo antes posible para aprovechar el tirón.

Un minero asturiano, inspirado por la película en que salía Antonio Resines, decide ir en pelotas (pero sin quitarse el tizne de la cara) hasta el palacio de Gadafi para explicarle que el petróleo es de todos y que se vaya, que no hay quien aguante ya el precio de la gasolina.

Vivirá inolvidables peripecias durante su viaje. En su mochila lleva una sola foto de su mujer, igualmente desnuda. Unas veces llora en las noches del desierto contemplándola, al final tendrá que cambiársela a un beduino por un camello para lograr hacer realidad su sueño. Va con él un cantante de rap de Cornellá.


También haríamos una versión en IMAX para pantalla gigante.

domingo, 20 de marzo de 2011

Afotos de la playa

Hace un par de fines de semana estuve en la playa de mi pueblo. La mar estaba alta y tenía un trozo de unos doscientos metros de largo para mí solo. En diciembre, el temporal se llevó casi un metro de arena, dejando a cambio los objetos más insospechados (¡hasta una cocacola caducada en 2008!).

Me lo pasé en grande haciendo fotos a los restos del temporal. Todos los cuales seguirán allí como mínimo hasta que lleguen turistas en verano.










Hacía tiempo que no subía fotos. De hecho, dos años y medio. Entonces, una comisión de selección opinó que lo lógico es que a un matemático con once artículos en revistas internacionales de matemática aplicada, miembro de un grupo del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón tipificado como excelente, etc. etc. etc. etc. se le considere no idóneo para ocupar una plaza de matemática aplicada (que no de filología hebrea, por ejemplo), plaza declarada desierta y adjudicada acto seguido por designación directa a un señor con 0 artículos que, casualmente, es quien llevaba dos años ocupando interinamente esa plaza. Luego, la comisión de reclamaciones también opinó que lo que se había hecho era lo más normal del mundo y que no había en ello ninguna irregularidad ni tenía yo ninguna razón al reclamar (creo que eran tres páginas la reclamación y ni en una línea de mis alegaciones me dieron la razón).

Entre las cosas por las que perdí la ilusión a consecuencia de esta bonita experiencia estuvo el subir fotos al blog.

Nunca he sabido por qué, pero así fue. Deben de ser cosas del subconsciente. Como es un detalle gracioso, pues lo comento.

martes, 15 de marzo de 2011

En la calle

Hoy he visto desde el autobús carteles de #nolesvotes en mi barrio. Uno estaba en la fachada de un BBVA.

lunes, 14 de marzo de 2011

Bayesianismo

Copio aquí un largo comentario que he dejado en el blog de Jesús Zamora a petición de otro comentarista.


"Pedro, ... me gustaría que, si no te importa, respondieras a esto: ¿Cual es el estatuto del bayesianismo dentro del campo de estudio estadístico o probabilista? ¿Es una especie de ‘escuela’ o ‘doctrina’ (la que defiende la interpretación subjetiva de la probabilidad)? ¿Es una rama o especialidad aceptada por toda la comunidad científica de ese campo? ¿En que campos de investigación se utiliza? ¿Cómo herramienta única o hay otras alternativas? ¿Qué aporta? ¿Cuáles son su éxitos?"

Aunque no soy bayesiano, te respondo. Bayesianismo y probabilidad subjetiva no es exactamente lo mismo. El credo bayesiano es que la probabilidad es la única herramienta válida para manejarse en cualquier situación de incertidumbre. Por tanto, no asignan probabilidades sólo a sucesos impredecibles sino a cualquier suceso o cantidad desconocida como p.ej. tu edad, que es conocida para ti pero desconocida para mí. Aquí es donde entra la subjetividad: la asignación de probabilidad la hace el investigador de acuerdo con su información y como mejor sepa o quiera. Se puede ser subjetivo sin ser bayesiano (como yo), y bayesiano sin ser subjetivo o siéndolo en poca medida (como David, creo).

Los bayesianos objetivos buscan criterios para asignar esa probabilidad en un problema de una forma única de acuerdo con la información objetiva disponible. En principio, dos bayesianos subjetivos con la misma información pueden asignar probabilidades distintas, pues entran en juego sus creencias sobre lo que ocurrirá.

Esas probabilidades personales están sometidas a unas condiciones que garantizan que no son indeseablemente absurdas pero no garantizan que tienen conexión con la realidad. Por ejemplo, apostando de acuerdo con ellas no es posible aceptar una combinación de apuestas que nos haga perder dinero ocurra lo que ocurra; en cambio, no nos previenen de apostar contra que va a salir cara 10 veces seguidas si nosotros creeemos que hoy es nuestro día de suerte.

Los bayesianos no encuentran preocupante que estas probabilidades asignadas puedan ser disconformes con la realidad, ya que se revisan de acuerdo con lo que van aprendiendo (usando el teorema de Bayes, de ahí su nombre). Conforme el número de datos adquiridos tiende a infinito, si se hace la asignación inicial con un mínimo de precaución se va desvaneciendo su influencia sobre la revisada, la cual en el límite sólo depende de los datos.

Muchos bayesianos encuentran que esto tiene un parelelo muy atractivo con el método científico o incluso que es el método científico el que debería ser paralelo al suyo (p.ej. el libro de Howson y Urbach).

Tras esta larga introducción, paso a tratar de responder a tus preguntas:

El bayesianismo es una escuela minoritaria entre los estadísticos. La mayoritaria son los frecuentistas, para los que la probabilidad de un suceso es objetiva y es la proporción de casos en los que ocurre si repetimos la experiencia muchas veces. En muchos de los problemas clásicos, la solución frecuentista y la bayesiana son idénticas, a pesar de que la interpretación de lo que significa esa solución sea distinta (vamos, como el PP y el PSOE). En otros problemas, no.

¿Por qué hay menos bayesianos que frecuentistas? Esto tiene menos que ver con cuáles sean los méritos relativos de los dos enfoques que con que no hay libros de texto a nivel de carrera que no sean frecuentistas, ni software estadístico de propósito general que no sea frecuentista. Típicamente, los procedimientos bayesianos exigen resolver unas integrales múltiples que pueden ser de aquí te espero, por lo que su aplicación estaba limitada a algunos casos sencillos o resolubles con trucos. Con la potencia de cálculo actual y algoritmos para aproximar esas integrales haciendo simulaciones en el ordenador, está habiendo una explosión de metodología bayesiana aplicada a problemas de una complejidad hoy inabordable desde el enfoque frecuentista.

La ventaja competitiva del bayesianismo, una vez eliminada la limitación de hacer explícitamente los cálculos, es que todos los problemas se resuelven igual. Puede haber muchos procedimientos frecuentistas para el mismo problema, y hay que inventarlos y luego estudiarlos para ver en qué casos uno es mejor o peor que otro. Sólo hay un procedimiento bayesiano (con matices), y es siempre el mismo.

Otro rasgo del bayesianismo con el que muchos científicos aplicados se sienten cómodos es que tiene sentido hablar de la probabilidad de su hipótesis (ya que se puede hablar de la probabilidad de cualquier cosa que desconozcamos). "Concluimos que la probabilidad de que el nivel de contaminación por mercurio en el lago sea peligroso es del 30%" es una afirmación muy atractiva que, sin embargo, carece de significado frecuentista ya que no podemos crear copias del lago en idénticas condiciones para estudiar la contaminación en cada una. Un frecuentista somete a la hipótesis a un examen de falsación frente a una hipótesis rival y sólo puede concluir que la hipótesis queda falsada o no.

Se utiliza en todas las áreas, un caso conocido en los últimos años es los filtros anti-spam. También los robots que han mandado a Marte utilizan metodología bayesiana para desenvolverse sobre la superficie marciana. Una vez vi una charla sobre aplicaciones a cuestiones de salud pública.

Bueno, no me extiendo más que ya ha sido bastante largo. Espero que te sirva la respuesta y que no contenga muchos errores :)

sábado, 5 de marzo de 2011

El posmodernismo, en una adivinanza

Adivinanza moderna:
"Oro parece, plata no es. ¿Qué es?"

Solución: El plátano.


Adivinanza posmoderna:
"Oro parece, plátano no es. ¿Qué es?"

Solución: No importa, porque la realidad es una construcción más o menos arbitraria. Además, el poder nos ha adoctrinado para reconocer como solución lo que es puro problema. Lo importante es disfrutar del juego intertextual y metaliterario desde una perspectiva transgénero.

jueves, 17 de febrero de 2011

24 horas en la vida de un profesor

En las últimas 24 horas me ha pasado lo siguiente:

Ayer me llegó un correo de un alumno de Estadística Administrativa I de la diplomatura de Gestión y Administración Pública. Como ha entrado en funcionamiento el "plan Bolonia", es una asignatura a extinguir y ya no hay clases de ella. Los alumnos que no aprobaron el año pasado pagan el 25% del precio oficial de matrícula, cubriendo sólo los derechos de examen.

Me dice el alumno que a la vista de las notas de la primera convocatoria (un cinco, un tres y pico, y cuatro doses y pico), han hablado entre ellos y han decidido que como "es muy compleja la preparación total de los contenidos" me piden por favor que no les haga examen sino que les haga "evaluación continua".

Estamos hablando de alumnos universitarios que te dicen a la cara que no ven asumible el preparar un examen final de una asignatura de 60 horas (aparte de que lo que me piden es ilegal y no lo puedo hacer).


Esta tarde a las 3 estoy haciendo ejercicios con un grupo de 1º de Ingeniería por Bolonia, y por primera vez en mi vida he tenido que parar la clase, sentarme y decirles que siguieran haciendo ejercicios ellos solos, que no son menores de edad y por tanto yo no tengo que aguantarles. Unos, que se marchan de clase y vuelven cuando les da la gana. Otro, que me doy la vuelta y está dándole una colleja al de dos asientos a la izquierda. Estoy en la pizarra y de vez en cuando oigo uno que grita (sin duda relacionado con lo anterior). Me llegan conversaciones, una que si la evolución de los peces en una cueva, otra, que si a mí me dio Religión no sé quién, otra, que si no sé quién tiene 16 años y va vestida como una puta.

A mí no me molesta que hablen en clase, porque no me desconcentra, pero sí me molesta que en la segunda fila, que están a tres metros de mí, no oigan lo que digo.

Les he intentado explicar lo absurdo que es, en una persona adulta, estar con esa actitud en una clase que es voluntaria. Les digo que estarían mucho más cómodos discutiendo la evolución de los peces en la cafetería, donde debe de hacer menos calor que en clase. Y contesta uno: "¿Podrías abrir la ventana?".


Y esta tarde a las 4:45, justo a continuación, llego a otro grupo de ingenieros bolonios y me encuentro el aula vacía y un escrito en la pizarra que dice: "Lo sentimos mucho, pero es muy tarde y queremos irnos a casa".

Será para acostarse a las 8, digo yo; si no, no me lo explico...


Si sumamos a esto que el año pasado ya tuve una alumna de Biología que entró en mi despacho a la revisión de un examen con su madre, estoy viendo que la única opción que me va a quedar es amenazarles con llamar a sus padres.


Esto es lo que hay.

lunes, 14 de febrero de 2011

Hoy me apetece

ceder el protagonismo a Bliss y hacerle un pequeño homenaje, por aquello del 14 de febrero.

Como medio contamos una vez, Bliss dejó un puesto fijo en la rama española de una multinacional para lanzarse sin red a vivir de la fotografía. Fue ayudante de la famosa fotógrafa prima de Esperanza Aguirre, trabajó de documentalista pasando malos tragos como seleccionar material gráfico del 11-M para varios periódicos nacionales, abrió su propio estudio y finalmente se vino a vivir a Gijón, donde ahora está intentando lanzar su negocio exclusivamente a través de Internet.

Lo que no está siendo fácil: dada la profundidad de la crisis económica, a ver quién tiene dinero para fotos... Bliss está aprovechando esa "contracción de la demanda" para marcharse a hacer cursos con fotógrafos de primera línea internacional; hace poco estuvo con Jerry Ghionis y en abril se me va a New Jersey para pasar varios días con Cliff Mautner, un curso que tiene ocho meses de lista de espera.

Lo que más me gusta de ella es su estilo desenfadado pero elegante, su entusiasmo por las nuevas posibilidades que ofrece el posprocesado digital, y su facilidad para comunicar, poniendo siempre la técnica al servicio de la calidez y la transmisión de los sentimientos. Sin duda, parte de su solidez en el retrato tiene que agradecérsela a su etapa seleccionando fotos ajenas como documentalista.

Como su tema favorito son los niños, aquí van unas pocas. Se pueden agrandar pinchando en ellas. La primera imagen es un recordatorio de comunión (!).






Podéis ver sus fotos en su blog profesional, otro día elijo fotos de su blog personal.