lunes, 14 de diciembre de 2009

A esta hora ya lo habrá dicho Malaprensa, pero lo decimos nosotros también

Hay cosas que cansan, y perdón por estar yo en una fase un poco cansina también últimamente. No hace mucho, oía por la noche en Radio Nacional a un grupo de periodistas criticar la idea de que las cosas sean gratis en Internet (en particular, las noticias). La gente, decían, "la gente tendrá que acostumbrarse a pagar por las cosas".

En fin, cada uno que viva en el mundo que quiera. Hace poco leía que Google iba a abrir, aprovechando todo el mapeado que ya tiene hecho para Google Maps y Street View, un servicio de mapas para navegación. Eso sí, no tratará directamente con los consumidores sino que dará su servicio a los fabricantes de móviles. O sea, te comprarás un móvil y ya llevará su GPS y un software de navegación. Lo que quiero resaltar es que Google no va a cobrar a las compañías por ese servicio sino que, negrita, les va a pagar por utilizarlo con un porcentaje de los ingresos por publicidad contextual.

Hemos llegado a la cuadratura del círculo: no sólo son posibles modelos de negocio en los que uno regala su producto y sólo recibe ingresos indirectos, sino también pagar a los clientes por usar tu producto compartiendo con ellos tus ingresos indirectos.

Mientras tanto, los listos del lugar dicen que el periodismo es una noble empresa y hay que pagar por el fruto de sus desvelos. El periodismo es, nos dicen, mantener caras corresponsalías en el extranjero, pagar a profesionales exquisitamente formados; si nadie pone dinero al otro extremo, ¿qué será de eso?

Bien, todo el mundo tendrá parte de razón, digo yo. Esta mañana nos desayunábamos con la noticia de que una minúscula discográfica de blues se ha hecho con publicidad gratuita por valor de muchos millones de dólares por el sencillo procedimiento de llevar a juicio a Rapidshare, Microsoft y Google. En resumen, alguien ha subido a Rapidshare (que no es, como dicen las noticias, una "página de descargas" sino un servicio de alojamiento de archivos) discos de artistas de la tal compañía. Resulta que Bing, el buscador de Microsoft, y Google, en cumplimiento de su función, daban enlaces a páginas donde había enlaces a páginas de Rapidshare donde había enlaces a los archivos que contienen copias de las canciones. ¡Criminales!, se dijeron, y les han demandado en legítima defensa de sus derechos.

(O eso, o simplemente vieron que el primero en hacerlo se quedaría con toda la publicidad: otro mal recurrente de nuestro tiempo, la pasmosa vulnerabilidad del sistema periodístico a noticias basura prefabricadas.)

Pues bien, el caso es que si buscan en Google "Plaintiff Blues Destiny Records" verán dos tipos de resultados: uno son noticias en inglés donde nos informan de la demanda interpuesta por Blues Destiny Records; el otro, noticias en español que nos informan de la demanda interpuesta por una misteriosa entidad llamada "Plaintiff, propietaria de Blues Destiny Records".

Si miran aquí, saldrán de dudas respecto a quién interpone la demanda:
BLUES DESTINY RECORDS, LLC v. GOOGLE, INC. et al

Plaintiff: BLUES DESTINY RECORDS, LLC
Defendant: GOOGLE, INC., MICROSOFT CORPORATION and RAPIDSHARE AG
Y es que "plaintiff" no es el nombre de nada, sino la palabra inglesa para decir "el demandante".

Entre los nobles medios que copipegan noticias de juicios traducidas sin conocer el más básico vocabulario jurídico están: El Mundo, Radiotelevisión Española, ABC, El Diario de Mallorca, Levante-EMV, y más que habrá.

No comparen las redacciones de las noticias, que les puede dar un síncope. Han fusilado el despacho de Europa Press, que ya sería traducido de un copipasteo de alguna parte, sin molestarse ni en entrar en Google a leer la noticia en algún medio estadounidense.

Estos son los tíos a los que tenemos que acostumbrarnos a pagar por el cojonudo trabajo que hacen. Que les pague quien crea que eso guarda algún parecido con la profesionalidad.

4 comentarios:

Topo Universitario dijo...

Juas.

Pedro Terán dijo...

A ver si me pongo en serio con lo tuyo durante las vacaciones.

Bliss dijo...

Pues no entiendo que andemos preocupados por las consecuencias de Bolonia. El futuro está aquí. Ays... :(

borjano dijo...

Sabes si Ramoncín está al tanto de esta entrada. Mándasela por Dios.