Eso se lo comenté a Irma, convencido de que a ella le parecería normal que no se considerase normal tener el cabello normal (como así fue... vamos, que la conozco, ríanse de Feyerabend).
Seguimos debatiendo el tema cuando nos vemos. Ahora he encontrado un argumento mucho más demoledor:

Seguro que ella sigue considerándolo normal. Me diría: ¿Tú no has visto esos productos que dice la etiqueta: "Contiene trazas de frutos secos"? Porque hay personas que son sensibles a los frutos secos, y que les sientan mal, entonces es lógico que adviertan a la población que las bolsas de cacahuetes realmente contienen partículas de cacahuete.
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