Por alguna razón, está de moda Klimt (más en concreto, "El beso" de Klimt). Primero pensé que la moda se circunscribía a Zaragoza, al haber visto reproducciones de Klimt en varias tiendas de cosas de colgar en la pared (sospecho que deben de hacerlas por algún procedimiento similar al de imprimir fotos en las tartas de cumpleaños).
Pero no, porque este fin de semana he visto "El beso" en unas bolsas de una tienda de ropa y en un anuncio de Coca-Cola Light.
He aquí un misterio antropológico.
El cine de Buñuel contado por uno de su pueblo
Hace 15 horas
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