jueves, 9 de diciembre de 2010

Democracia, decisión en grupo, etc. (I)

El lunes vuelvo a Zaragoza, a ver si me pegan con una llave inglesa en la cabeza y rearrancamos la línea de investigación que quedó cortada cuando dejé esa universidad para tomarme un año sabático (que duró ocho días, pero esa es otra historia). A ver si cuento un poco de qué trata la cosa.

Decisión multicriterio. Supongamos que tenemos que comprar un coche, por decir algo. Podemos pensar en varios criterios que queremos que el coche satisfaga: que sea seguro, que sea fiable, que sea cómodo, que consuma poco, que sea barato... Çon una idea clara de lo que queremos, acabaremos con una lista de candidatos más o menos pequeña, en la que descubriremos que ningún coche es el mejor en todo lo que queremos. Por ejemplo, quizás los coches más fiables y más seguros sean menos baratos: hay conflictos entre las preferencias que nos indican los distintos criterios. El problema de decisión multicriterio sería: ¿qué coche tengo que elegir?

Puede ser un problema de elegir la mejor alternativa o también de ordenar de más a menos preferible las alternativas. Por ejemplo, si queremos fichar un jugador de fútbol para una determinada posición, los criterios podrían ser: velocidad, habilidad, juego sin balón, experiencia, precio, camisetas que se espera vender, comisiones extraoficiales que de alguna oscura manera van a revertir a nuestros bolsillos... Pero en este caso debemos ordenar los candidatos, ya que los coches no se pueden negar a ser comprados pero las personas (aún) sí.

Hay muchos métodos para resolver problemas multicriterio. Ninguno de ellos es bueno, porque pretenden responder preguntas que no tienen respuesta. No existe "la" solución "verdadera" del problema, y ante los mismos datos un método y otro pueden proponer conclusiones distintas. Por supuesto que hay casos en los que todos los métodos dan el mismo resultado, pero normalmente es porque la solución se ve tan a las claras que no haría falta matematizar el asunto. Es decir, no es que exista un problema bien formulado con solución única y se busquen métodos que garanticen identificar esa solución, sino que se tiene una pregunta que probablemente no tiene solución pero nosotros queremos una respuesta igualmente. (No sé de otras, pero esto es muy propio de nuestra civilización: ¿para qué dedicar tiempo a pensar cuáles son las preguntas correctas, cuando podemos avanzar hacia alguna parte elaborando respuestas cada vez más sofisticadas a la primera pregunta que se nos ocurra?)

Proceso analítico jerárquico. Es un método para resolver problemas multicriterio. Se basa en despedazar (analizar) el problema formando una jerarquía de la que surge una cantidad muy grande de problemas muy pequeños; se resuelven esos miniproblemas y se echa una cierta cantidad de cuentas para ir agrupando toda esa información a lo largo de la jerarquía.

Por coger el caso del coche, en la cima de la jerarquía tendríamos la meta de nuestro problema: elegir el coche que vamos a comprar. Dividimos el problema de acuerdo con los criterios que tenemos: por ejemplo, criterios económicos, criterios técnicos (de prestaciones o rendimiento), y criterios estéticos, o las categorías que nos parezcan. A su vez, dentro de los criterios económicos podríamos tener el precio, el consumo y el coste previsto de mantenimiento dada la marca. Dentro de los "estéticos" tendríamos el gusto visual que nos dé, la consideración que tenemos de la marca, el estatus social asociado a ese modelo,... Todos estos serían subcriterios. Y dentro de cada subcriterio, nosotros podemos comparar las alternativas con relativa comodidad. Es decir: ¿cuál es el mejor, fijándonose exclusivamente en el precio?, ¿cuál es el mejor fijándonos en el consumo?, etc. Como se ve, es un enfoque netamente reduccionista.

Ahora nos quedan varios problemas: ¿Qué criterios son los más importantes? ¿Qué subcriterios son los más importantes dentro de cada criterio? ¿Qué coches son los mejores dentro de cada subcriterio? El quid de la cuestión es que todos estos problemas son del mismo tipo: ponderar la importancia que deben tener los elementos de un nivel de la jerarquía en la consideración del nodo del que dependen. Los tres criterios dependen del nodo "meta del problema"; los subcriterios "precio", "consumo" y "mantenimiento" dependen del nodo "criterios económicos", etc.

Así que hemos descompuesto el problema original en un número grande de problemas iguales consistentes en valorar qué importancia tienen unos cuantos elementos "competidores" respecto a un único nodo claramente definido. La competición entre los criterios económicos, técnicos y estéticos respecto a cuál es más relevante para elegir el coche es, esencialmente, igual a la competición entre los coches candidatos respecto a cuál es preferible en cuanto al precio, o en cuanto al estatus social. Y además se garantiza que los factores en conflicto nunca intervengan a la vez: se comparan por un lado sólo en cuanto al precio, y por otro sólo en cuanto al estatus social.

Vale. Hasta aquí ya hemos hecho dos fases: establecer la jerarquía y usarla para partir el problema en trozos pequeños en los que los distintos aspectos del problema no pueden entrar en conflicto. También hemos dicho que todos esos problemas son del mismo tipo: tenemos un conjunto de alternativas y queremos compararlas teniendo en cuenta exclusivamente el aspecto indicado por el nodo superior de la jerarquía del problema.

Para resolver cada miniproblema, vamos a coger un 100% de "importancia" y repartirlo entre las alternativas que sean. Como la capacidad humana para hacer este reparto decrece rápidamente con el número de alternativas (¿la alternativa 5 debería tener un 16% de importancia, o sería mejor un 19%?), se vuelve a despedazar el problema. Lo que se hace es comparar las alternativas por pares. Empezaríamos por el principio: respecto a la meta del problema, ¿qué es más importante, los criterios económicos o los técnicos? Pues pongamos que los económicos. ¿Cuánto de más importante? Aquí es donde aparecen ya los números. ¿Dos veces más importante? ¿Tres veces? ¿Ocho veces? Hombre, pues yo diría que dos veces, por ejemplo. Ahora, ¿qué es más importante, los criterios económicos o los estéticos? Pues los económicos, yo diría que podrían ser 5 veces más importantes. Y, ¿qué es más importante, los criterios técnicos o los estéticos? Pues yo diría que los técnicos, 2 veces más importantes. No digo que lo dijera yo, es un personaje imaginario ;)

Se trata de repartir el 100% en tres partes, tratando de respetar esas proporciones. Ya vemos que esto no se puede hacer, porque no puede ser que x sea 2 veces y, y sea 2 veces z, y x sea 5 veces z. Lo que se hace es buscar una solución aproximada, tampoco importa cómo (aquí, Sección 5, aunque no es la única forma). Pongamos que nos ha salido: criterios económicos, 60%; criterios técnicos, 28%; criterios estéticos, 12%. De la misma forma, dentro de los criterios económicos, compararíamos el precio con el consumo, el precio con el mantenimiento, y el consumo con el mantenimiento. Supongamos que sale: el precio, el 50%; el consumo, el 30%; el mantenimiento, el 20%. Y dentro del precio tenemos el modelo A el 40%, el B el 30%, el C el 20% y el D el 10%.

Esto quiere decir que el precio vale el 50% de los criterios económicos, y estos el 60% del total, así que el precio es el 30% (el 50% del 60%) del total. Y ese 30% tenemos que repartirlo entre los cuatro modelos, con lo que, por así decirlo, tendríamos:

Modelo A -- 12 puntos (el 40% de 30)
Modelo B -- 9 puntos (el 30% de 30)
Modelo C -- 6 puntos (el 20% de 30)
Modelo D -- 3 puntos (el 10% de 30)

Vamos haciendo todas las comparaciones hasta que agotemos todos los subcriterios, y solo se trata de sumar los "puntos" que ha sacado cada modelo en todos los subcriterios. Esto permite tanto elegir una alternativa como ordenar todas las alternativas si queremos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Yo quiero tener un millón de amigos

Ante la negativa de una persona identificada como moderador de la página web literaturaprospectiva.com a permitirme ejercer el derecho de réplica a unos comentarios particularmente desafortunados sobre mí, realizados por Fernando Ángel Moreno, colaborador de dicha página y miembro de la asociación responsable de ella, y porque me apetece, transcribo aquí literalmente la susodicha réplica para que cada cual juzgue si es el tipo de respuesta que merece no pasar la moderación de un blog:

Fernando Ángel, mira, tú no eres familiar ni amigo mío, por lo que el que hagas las cosas mal ni me va ni me viene. Si tú crees que las haces bien, pues sigue así, ¿qué quieres que te diga?

Como ejemplo que has sacado a colación tú mismo, yo llevaba 380 páginas leídas de la tesis de Óscar Casado cuando tuve la nefasta idea de hacerle un par de consultas a través de los comentarios de este blog. El resultado de nuestro intercambio (mío y tuyo, no por parte de Óscar al que estoy muy agradecido) fue que comprendí que tenía cosas mejores que hacer que sacar tiempo de la nada para seguir leyéndola.

Te repito la pregunta: ¿Qué ganaste con ello?

Otra vez en este mismo blog te pregunté cómo conseguir tus artículos y pasaste de mí. También te pregunté si conocías dónde conseguir material docente de Teoría de la Literatura en Internet y pasaste igualmente de mí.

Si no comprendes que esa actitud está totalmente equivocada y es contraproducente, pues muy bien, sigue preguntándote el resto de tu vida por qué rayos será que algunos lectores no tienen una imagen exacta y amable de los académicos.

Un saludo cordial.


Desde aquí saludo a Nacho Illarregui, a quien felicito por su magnífica ecuanimidad.

Y cada palo, que aguante su vela.

El eterno retorno

Como sé que a alguno le pone que me peguen, la última ha sido en pastelesprincesadeasturias.com

En fin, en algún momento tendré que cumplir los 12 años...

viernes, 3 de diciembre de 2010

...en el amor, la guerra y el feminismo

Acabaremos teniendo que practicar la etnografía para entendernos con nuestros vecinos en el ascensor.

Resulta que en la Wikipedia en español hay un wikiproyecto sobre Ciencia, tecnología y género. Este wikiproyecto busca nuevos miembros, por lo que cualquiera de ustedes que no sepa qué hacer con su vida puede prestarles su colaboración.

Para que no prejuzguen lo que los responsables del wikiproyecto entienden por "ciencia, tecnología y género", les pongo algunas de las páginas a crear:

Capitalismo sobre bienes inmateriales
Feminismo en el medio rural
Feminismo en Japón
Diferencia salarial de género
Políticas de sexo y género
Mujer y trabajos del cuidado
Puntos de vista feministas sobre la pornografía
Mujeres, chicas y TIC
Técnica de recogida de datos
Experimentos basados en web

También hay un apartado de "feministas islámicas" a las que dar entrada en la Wikipedia. He pinchado en sus entradas en inglés o francés, y, por supuesto, su relación con la ciencia y la tecnología es inexistente (excepto quizás por utilizar el correo electrónico). Una fue la primera presidenta de la Unión Feminista Egipcia, otra es tertuliana en la tele francesa, y cosas así.


Este wikiproyecto está inserto en la categoría "Wikiproyectos: Ciencia". Tiene 16 miembros y sin embargo figura en un lugar prominente del tablón de la comunidad bajo el rótulo "Si tu wikiproyecto tiene menos de 10 usuarios y buscas nuevos voluntarios, agrégalo a esta lista". Eso sí, uno de los objetivos que proclama el proyecto es "Añadir en otros artículos aportaciones ... para garantizar el punto de vista neutral".

Hay gente a la que el respeto por lo ajeno le cae un poco lejos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Huelga decir

que no podíamos dejar pasar esta noticia.


Versión periódico.

Versión Emule Francis.


En Onda Cero, están debatiendo del resultado de las elecciones autonómicas en Cataluña. En Radio Nacional, de las competencias de las autonomías. En la SER, de Wikileaks. En la COPE, de la política exterior española.

Como dijo Labordeta: ¡Váyanse a la mierda!

Con su permiso, me voy a brindar con Bliss.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El WTF cotidiano

Voy oyendo la radio ayer en el autobús. Resulta que nos van a poner una incineradora en Gijón (de basura, no de políticos). Pero, ojo, al igual que un desguace es un Centro de Tratamiento Medioambiental de Vehículos al Final de su Vida Útil, y un cementerio nuclear un Almacén Temporal Centralizado (sin especificar de qué), nos enteramos ahora de que una incineradora no es una incineradora, sino un Centro de Revalorización Energética.

Supongo que Leire Pasquín también es una Ministra.

Pero, cuando todavía no me había recuperado del golpe, meten un anuncio de una caja que ofrece un plan de pensiones garantizadísimo. Te dan el 6% garantizado durante los tres primeros... ... ...meses.


Yo creo que se han dado cuenta de que a nosotros lo que de verdad nos importa es el Faceboo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Enlace

Me ha mandado Bliss un enlace a una galería de fotos muy curiosa. Hace un tiempo (al ritmo que se suceden las modas en Internet, no sé muy bien si hace seis meses o dos años) se puso de moda el coger una fotografía antigua, plantarse en el lugar donde se había sacado y hacerle una nueva foto situándola de forma que la continuidad entre la imagen antigua y el espacio actual diera la impresión de una ventana al pasado. Muy chulo.

En este caso es una variante de esa idea con dibujos en vez de fotos antiguas, lo que da bastante juego.

Mi favorita es esta. Tampoco está mal esta otra.

La galería completa está aquí. El artista es Ben Heine.

martes, 9 de noviembre de 2010

La irrazonable efectividad

Informe sobre el artículo "Pampanitos verdes sin hojas de limón" de Máximo Pendejo


El presente artículo se inscribe en el desarrollo de la teoría de pampanitos generalizados iniciada con el trabajo seminal de Bigshot (2003). El autor ha contribuido a esa teoría con varios trabajos (Pendejo, 2007, 2008a, 2008b) estudiando la clasificación y propiedades de las foliaciones holomorfas en hipersuperficies de pampanitos generalizados rojos y azules.

En (Masque-Pendejo, 2009) se deriva una extensión del teorema de estructura de Calvete según el que todo pampanito es homeomorfo a la unión de la frontera de un limón en un espacio de Hilbert y un conjunto infinito numerable de hojas las cuales (salvo quizá un número finito) son cerradas. Sin embargo, la técnica de prueba se basa en resultados anteriores de Pendejo y, así, sólo funciona para pampanitos rojos y azules.

En este artículo, Pendejo muestra la imposibilidad de una extensión completa del teorema de Calvete, exhibiendo una familia de pampanitos generalizados verdes cuya estructura tiene únicamente una cantidad finita de hojas de limón. Suponiendo cardinales suficientemente grandes, mediante un elaborado argumento se obtiene que la existencia de pampanitos (generalizados) verdes sin hojas de limón es compatible con ZFC. El revisor conjetura que dicha existencia puede ser indecidible en el sistema Zimbabwe-Fried-Chicken, teniendo en cuenta las implicaciones del axioma de Martin para la salchicha de Wiener.

El resultado es muy relevante y su demostración emplea técnicas nuevas. Por lo tanto, es apto para su publicación en la Revista de Horticultura Geométrica y Aplicaciones pero recomendamos que el artículo se someta a una REVISIÓN MENOR en las direcciones siguientes. Sería deseable identificar propiedades que caractericen a los pampanitos verdes sin hojas de limón, así como aclarar su decidibilidad en ZFC. Aunque no es razonable pedir resultados definitivos en estas líneas, sí parece necesario (dada la relativa brevedad del trabajo) algún examen preliminar de estas cuestiones para valorar el impacto sobre la teoría de pampanitos de los resultados presentados.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Reservado el derecho de admisión

Siempre hay quien gane, pero la capacidad de exclusión que tienen las revistas de Probabilidad y Estadística es difícil de igualar. O a lo mejor no, todo es igual en todas partes y es sólo que me imagino que lo que yo conozco es distinto (y peor).

Resulta que, siguiendo mi fea costumbre, se me ocurrió hacer un artículo. Esto siempre es una mala idea y recomiendo a todo el mundo que se centre en actividades que puedan procurarles mayor satisfacción, como vaciar el mar con un cubo o hacerse el harakiri (un harakiri bien hecho es un orgullo para toda la familia).

Envié el artículo a una revista de probabilidad que publica muchos trabajos sobre esos mismos objetos de los que trata el mío. Uno de los editores de la revista es experto en el tema del artículo. Dos y dos, cuatro, dije yo.

Pues bien, el artículo llegó a ese editor y me lo devolvió sin mandarlo a referees. Me sugería que podía mandarlo al Israel J. Math., que es un revista que tiene un nivel muchísimo más alto. Cualquier persona normal verá que hay algo ilógico en tener en las manos un trabajo de tu campo, que te parece que puede entrar en una revista mejor, en competencia además con los de otras ramas de las Matemáticas, y tomar la decisión de devolvérselo al autor con una nota de "Mire, no queremos su artículo, pero no porque sea bueno o malo: ni siquiera nos vamos a molestar en buscar a alguien que valore si es bueno o malo".

Pues nada, vamos a mandarlo a otro sitio. Y lo mando a una revista de matemáticas en general que no es el Israel, por supuesto, y ayer me llega el resultado.

Se supone que los referees son anónimos, pero cuando una persona ya te ha hecho de referee muchas veces (y hay además comentarios que se repiten en la carta de rechazo y en este informe), como que sabes quién es. Y es la misma persona. Y empieza su informe así:
The paper contains a new and important result, even more importantly, the author works out a new line of proof for the xxxxx theorem in the theory of xxxxx.
Así, con dos cojones.

Por lo menos, en el mundo literario se entiende que si a un editor le encanta tu novela y no la quiere publicar, es porque cree que perdería dinero. En el mundo científico, no sé cuál es la excusa.

Hacía más de veinte años que no se había hecho ningún progreso en este problema. Y, como de costumbre, me he visto abocado a salir a las revistas generales de matemática ante la imposibilidad de publicarlo en una revista del área a la que pertenece el problema.

Qué clase de área es esa en la que un libro de 1975 y uno de 2005 tienen exactamente la misma versión del teorema fundamental de una teoría, y viene uno de Lepe con la primera mejora sustancial en 35 años y tiene que marcharse a otro sitio a contarlo porque nadie le quiere escuchar*. Es que yo me moriría de vergüenza.



*El artículo ya tiene una historia previa antes de lo que cuento en esta entrada, que ha sido la guinda del pastel.

domingo, 31 de octubre de 2010

Pregunta

Hay una pregunta que me hago recurrentemente y que se me ha vuelto a plantear al leer esta entrada de Sergio Parra y sus comentarios. Y es: ¿en qué momento y por qué proceso se rompen definitivamente amarras entre "lo de letras" y "lo de ciencias"?

Las dos culturas de Snow es de 1949, y el último pensador "de letras" del que yo sepa que se puede decir que los científicos tomaron en consideración lo que tenía que decir, aunque no fuera a servirles de nada, fue Bergson.

¿?

jueves, 28 de octubre de 2010

Con lo rarunos que somos,

seguro que algunos preferimos esto al periódico de hoy:

Paul Hoyningen-Huene (2006). More letters by Paul Feyerabend to Thomas S. Kuhn on Proto-Structure. Studies on History and Philosophy of Science 37, 610-632.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Pasatiempo para desconocedores de Google

Anda que no llevamos tiempo los autores quejándonos de los referees...

Le Mémoire ci-joint est extrait d'un ouvrage que j'ai eu l'honneur de présenter à l'Académie il y a un an. Cet ouvrage n'ayant pas été compris, les propositions qu'il renferme ayant été révoquées en doute, j'ai dû me contenter de donner, sous forme synthétique, les principes généraux, et une seule application de ma théorie. Je supplie mes juges de lire au moins avec attention ce peu de pages.


Véase la "traducción" aquí.

Y la pregunta es: ¿Quién es el autor de este lamento tantas veces repetido? El idioma y la incomprensión son buenas pistas.

martes, 26 de octubre de 2010

Solipsismo y robots

La última entrada del blog de Malena me ha recordado una historia de mi infancia. Male habla del solipsismo (si queda algún lector normal en el blog, la doctrina filosófica de que sólo uno mismo existe) y un conjunto de preocupaciones netamente filosóficas como distinguir entre los sueños y la realidad, etc.

Yo, que soy de pueblo, me conformo con creer que si me atropella un camión me voy a morir; el que el camión sea un fragmento de mi imaginación o no, me parece de menor importancia.

La historia es la siguiente. Tenía yo cinco años e iba dando un paseo con mi hermano y mi madre. Siempre subíamos por una larga cuesta que terminaba en una fuente, pero ese día nos salimos del camino habitual y entramos por una senda que pasaba al lado de una chatarrería. Un poco más arriba, se me ocurrió la idea de que quizá mi madre era en realidad un robot; ¿a dónde nos estaría llevando por esa senda? ¿Cómo saber si era mi madre o un infiltrado robótico? Pensé que, si fuera un robot, mi padre se habría dado cuenta. Esto, claro, no resolvió nada: ahora el problema era determinar si mis padres eran mis padres o ambos habían sido reemplazados por robots.

Examiné de reojo a mi hermano y me pareció que él sí era él. Pero, por más vueltas que le daba, no era capaz de saber si mi madre era mi madre o un robot indistinguible de mi madre. Entonces me di cuenta de que si ella era o bien mi madre, o bien indistinguible de mi madre, no tenía sentido hacerse la pregunta. Tras pasar junto a una acequia, giramos a la izquierda y, para mi sorpresa, desembocamos en el camino de siempre.

Y por eso me hice científico en vez de filósofo.

viernes, 22 de octubre de 2010

Los zombis no se peinan

y por tanto no necesitan colonia. Cuando le conté la teoría siguiente a Bliss, la verdad es que me miró como si estuviera un poco p'allá, pero creo que ahora está casi convencida.

Habrán notado la moda zombi que nos invade. Los números de películas y novelas de tal temática aumentan más rápido que las cifras del paro, y hasta hay editoriales que están sacando colecciones de novelas de zombis. Habrán oído hablar quizás de las versiones zombi de Orgullo y prejuicio, El lazarillo de Tormes, La casa de Bernarda Alba,...

Se han dado varias explicaciones de lo que representan los zombis contemporáneos: para uno, los zombis son una metáfora de la masa consumista indiferenciada; para otros, son los parados, o los inmigrantes. La zombificación se extiende por la sociedad como un virus; nuestros vecinos de al lado, esos que nos caían tan mal, llaman a la puerta para hacernos como ellos, sólo que ahora pegarles un tiro cuenta con todos los parabienes éticos. ¡Cómo mola la literatura! En cualquier caso los zombis son los otros, sean unos otros u otros, y estamos dispuestos a todo para no caer en sus manos.

Yo soy de la escuela de la masa indiferenciada, en parte porque leí en su momento el manifiesto del Unabomber y me quedé con la idea de que los centros de decisión que conforman a nuestras vidas cada vez están más lejos, y nosotros cada vez más desposeídos de la capacidad de crear las condiciones en las que queremos que se desarrolle nuestra existencia. Eso, y que he constatado que, en un momento cualquiera, la moda a 3000 kilómetros de distancia es exactamente la misma que aquí.

Pero mi pregunta al respecto era: ¿valen algo esas explicaciones post hoc que racionalizan lo que quizá no es más que una moda coyuntural? De ser así, la moda zombi tendría un correlato en el trabajo de los profesionales más interesados en las pulsiones inconscientes del hombre moderno: los publicistas.

Y, ¿en qué producto concreto se apreciaría más claramente? En las colonias, me dije: porque los seres asquerosos llamados zombis no se peinan, y por lo tanto no usan colonia.

Así que este año estoy examinando los anuncios de nuevas colonias (que ya llevan algunas semanas dando la matraca para que en diciembre estemos familiarizados con sus marcas).

Mi impresión es que, en los últimos años de bonanza económica, el mensaje era que la colonia es una inversión: a través de la compra de colonia conseguirás cosas. Ahí tenemos imágenes como la chica atravesando una piscina de oro (J'Adore de Dior) o la que escala una montaña de manzanas para alcanzar el verdadero amor que cuelga, como una joya, de un árbol (Nina de Nina Ricci; toma subtexto).

Pero sí que me parece que el mensaje ha cambiado en los nuevos productos de este año, como Bleu de Chanel y 212 VIP de Carolina Herrera: con esta colonia no serás igual que los demás. Ambos anuncios coinciden en oponer el protagonista a una multitud (por oposición a productos que anteriormente jugaban la carta del diferente, como Solo y Hugo Boss). Esto creo que viene para quedarse y se debe al ascenso de las redes sociales; quizá debamos acostumbrarnos a los anuncios de colonias con tanta gente como una página de Facebook.

Es interesante que, también, ambos asocian directamente (no a través de un símbolo focal como el oro, la joya) su producto al consumo de experiencias: la colonia es explícitamente la llave a un mundo reordenado donde gozamos del control vital y nosotros focalizamos la atención; los demás ponen sus ojos sobre nosotros y saboreamos su constatación de nuestra diferencia.

Un entorno ficticio, pero que mola más que el mundo real, y eso es algo que no anhelaríamos si nuestra verdad no fuera tan anodina e indistinta como la de esos malditos otros a los que querríamos no parecernos.


En fin, denle alguna vuelta a la hipótesis zombi cuando les aburran los anuncios. Es divertido.

martes, 19 de octubre de 2010

Las matemáticas con un A4


Un A4 es un A3 partido por la mitad.

(a) Ambos tienen la misma proporción entre largo y ancho.

(b) Si uno hace dos arcos de compás en un A4 como en la figura, acaba exactamente en la esquina opuesta.

Las matemáticas consisten en crear un lenguaje en el que quede claro que (a) y (b) dicen lo mismo.

En el siglo XX hemos (han) llevado al extremo ese enfoque "abstraccionista". Cada vez sospecho más que esa fase se irá acabando poco a poco, si es que no lleva ya algún tiempo decayendo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Nada es imposible para Supersokal

"Ya sé de qué tratará mi próximo libro Imposturas plagiarias", debió de pensar el amigo Supersokal cuando su poder de superlectura de correos electrónicos le reveló un mensaje similar al siguiente.
Amigo Supersokal:

Busco desfacedor de entuertos; es que yo mandé un artículo a una revista criticando a Fulanito, y Fulanito era editor de la revista y se cruzó por medio e hizo que se rechazara el artículo, y luego descubrí que unos párrafos de Fulanito en realidad los había copiado de un libro de Menganito.

Firmado,
Un indefenso doctorando croata

Acto seguido, su poder de superbúsqueda en Google le reveló que Fulanito era bien conocido en los estudios de políticas no sé de qué. De ahí a tener bosquejado el índice de tres o cuatro capítulos, sólo fue un instante.

Supersokal declara haberse pasado 50-100 horas este verano aplicando algún software de reconocimiento de plagios al grueso de la obra de Fulanito. Los detalles pueden encontrarlos aquí.

Es pesado pero muy instructivo leer los comentarios, que incluyen también la intervención tanto de Fulanito como de Supersokal.

(Algunos de los comentarios meten miedo.)

domingo, 10 de octubre de 2010

Más varios

A veces, uno se siente como un DJ:

1
2
3
4


Más enlaces que aparco aquí:

1
2
3

sábado, 9 de octubre de 2010

Enlaces y música

Se me está ralentizando el Windows; antes de que se me rompa el Firefox, aprovecho a poner algunos enlaces que a lo mejor interesan a alguien.

Gotas de agua y nanotubos de carbono, historia visual de un desencuentro en el blog de Emule Francis.

Cómo cantar death metal, en Wikihow, algo que ningún ocioso debería ignorar.


Por otro lado, ya puestos, vamos a poner algunos enlaces a Spotify con música que no es mi tipo habitual, por aquello de recompensar a quienes pinchan y luego me hacen sentir culpable. En esta ocasión, van dos de jazz y dos de clásica.


Jan Johansson fue un pianista sueco al que reconocerá una minoría si digo que es el padre de Jens y Anders Johansson, y una mayoría si digo que compuso la cabecera de Pippi Calzaslargas. Esto es de un disco muy entretenido inspirado en melodías tradicionales suecas.

Siempre digo que me tengo que poner con John Zorn pero nunca lo hago.

El Vals Triste de Kuolema, de Sibelius, en versión de la Filarmónica de Oslo con Mariss Jansons a la batuta. A mí no me gustan los vals, como demuestra el que mis favoritos sean este y el carnavalesco de Khatchaturian. Esta versión se aproxima relativamente a como yo creo que debería sonar: triste y subrayando las oleadas de tensión y liberación, no relajante, ni liviano, ni como algo que podría salir en nuestros televisores el día de Año Nuevo. Al fin y al cabo, se supone que al concluir el vals la Muerte (Kuolema) llamará a la puerta para llevarse a un niño.

Y, finalmente, el Capricho nº24 de Paganini, por Ryu Goto. Sin intentar parecer más pedante de lo habitual, es difícil encontrar al azar grabaciones meramente aceptables; por aceptables quiero decir que no tengan defectos tan evidentes que yo los note, y que también suenen remotamente como yo creo que deben. Como todos estos violinistas pertenecen a una cultura musical radicalmente distinta de la mía, pues eso. De la minoría de violinistas capaces de tocar los Caprichos (este, en concreto) sin parecer terriblemente incómodos, parece que casi todos tienen ese enfoque de respeto por la obra y de que la música tiene que sonar "elegante"... lo que a mí me parece contraproducente en casos como el de esta pieza, con un marcado componente enérgico y transgresor que se suele omitir por completo. Ese es el caso de Goto, que, si bien crea la fantástica ilusión de que está tocando cómodo y hasta despacio, dan ganas de gritarle: ¡Pero desmelénate! ¡Dónde está la violencia?


PD: Y, por contra, a quien no le guste el vals de Sibelius, siempre puede ponerse el Unquestionable presence de Atheist. ¡Qué pedazo de disco!

miércoles, 6 de octubre de 2010

DDoS y enchufes

La última moda en la disfuncional relación entre las sociedades de gestión de derechos de autor y los ciudadanos consiste en comunicarse mediante ataques de denegación de servicio.

En estos mismos momentos, según elpais.com, los impacientes llevan toda la tarde tumbando las webs de la SGAE y el Ministerio de Cultura. El acto de comunicación estaba previsto para esta medianoche, pero ¿alguna vez alguien ha querido esperar a la mañana de Reyes para usar sus juguetes nuevos? Al decir de El País, a las siete de la tarde la web de SGAE ya había caído más de veinte veces.

Estos últimos días, una de las preguntas que rondaban era el estatus penal de la cosa. Como siempre, no se sabe. Unos dicen que el ataque DoS está penado con cárcel y penuria económica; otros, que es inviable actuar penalmente contra un DoS distribuido realizado por miles de personas, ninguna de las cuales tiene la capacidad de provocar por sí sola la caída del servidor.

Desgraciadamente, y al margen de la anécdota de hoy, ¿quién son esas sociedades? Pues unos señores a los que dice la ley que tengo que pagar x dinero cuando me compro una tarjeta de memoria para la cámara de fotos, en concepto de compensación al autor de las obras (o sea, yo) porque puede ocurrírseme guardar en ella varias copias de la misma foto, sin pedirme permiso a mí mismo y por tanto en detrimento de mi derecho a hacer dinero con las copias de mis fotos. Lo curioso es que a mí nadie me liquida a fin de año el dinero recaudado por soportes destinados a guardar mis obras, o sea que el sistema funciona sólo a medias.

Por así decirlo.