domingo, 15 de abril de 2012

¿Persistencia?

Esta tarde, Bliss y yo hemos estado de vagabundeo con el coche. Hemos acabado en un parque-bosque a las afueras de Lugones que ella tenía que ver para una sesión de fotos. Al volver al coche me percaté de una gran furgoneta azul aparcada a cierta distancia (llovía a ratos y apenas había otro coche allí).

Condujimos unos 25 kilómetros de vuelta a casa y subimos del garaje al Mercadona. A la salida, enfrente de la puerta había parada una gran furgoneta azul.

-Esa furgoneta lleva siguiéndonos desde Lugones -le dije.

Ella me puso esa mirada de "¿Por qué no pude conseguir alguien con un sentido del humor normal?"

-Pues es la mejor explicación: según la navaja de Occam ("No hay que multiplicar los entes sin necesidad"), en esta explicación hay una furgoneta, y cualquier otra explicación necesita dos furgonetas.

Y ahora hablando en serio, cuando uno es un bebé termina concluyendo que, cuando su madre se oculta la cara detrás de una servilleta y luego reaparece, en realidad había estado allí todo el tiempo y sigue siendo el mismo ser.

¿Por qué la furgoneta reaparece pero no pensamos que ha estado allí todo el tiempo y sigue siendo la misma?

No sé cuál es la respuesta buena, me parece una pregunta muy difícil.

4 comentarios:

zeyar5 dijo...

Quizá sea porque sabemos que las furgonetas se producen en serie, por lo que suponer que son dos, no multiplica el número de entes existentes (se presupone que existen otras iguales en los rasgos básicos), por lo que a no ser que veas alguna marca específica que indique que ambas son la misma, la cuestión es calcular qué probabilidad hay de que veas dos furgonetas del mismo modelo en dos sitios distintos (dependerá del número de furgonetas fabricadas, la región por donde se mueven y la región por donde os movéis vosotros). Luego viene un factor que es el interés que alguien pueda tener en seguiros. Dependiendo de como estimes estos factores el cerebro tiende a decantarse por una opción u otra.

Un saludo, y buen fin de semana.

Arke dijo...

Más corto y más sencillo sería decir que se trata de simple probabilidad. Ver furgonetas es un hecho más o menos habitual, mientras que ver la cara de tu madre no tanto (por ejemplo, yo creo que no la he visto nunca).

Por ello teniendo la posibilidad que implica la duplicación de un ente o su permanencia, en el caso de "hechos habituales", no nos causa ningún trauma admitir la existencia de dos o mas iguales, mientras que en la de hechos poco habituales, a lo mejor no podemos admitir su duplicidad.

Pedro Terán dijo...

Gracias por contestar :)

Me pregunto si hay una respuesta que no dependa de presuponer que las furgonetas no funcionan igual que las madres.

¿?

zeyar5 dijo...

Lo que pienso no es que las furgonetas funcionen distinto que las madres, sino que nuestra capacidad para diferencias a nuestra madre de otra persona es distinta a la capacidad para diferenciar furgonetas del mismo tipo. Y hablo de una capacidad adquirida mediante el aprendizaje. Si pasas suficiente tiempo con una furgoneta, aprenderás a diferenciarla de otras a pesar de ser del mismo tipo, ya que tu modelo de "la furgoneta" se hace mas exacto (pegatinas, abolladuras, manchas, objetos del interior, ...). Por último, no solo aprendemos a diferenciar objetos y personas, sino que además estimamos como de precisa es esa capacidad. Por ejemplo, sabemos que podemos diferenciar una moneda de un euro de una de dos euros, pero que es más difícil diferenciar dos monedas de un euro.

Buen fin de semana :)