martes, 22 de abril de 2008

Argumentación

El borrador de nuestro calendario académico establece que el lunes 22 de diciembre será el último día antes de las vacaciones de Navidad.

Hemos recibido un emilio de la CGT (o sea, unos 5000 emilios o los que sean) para explicarnos que ese sindicato va a presentar alegaciones para impedir esa falta de consenso entre el calendario y la realidad. (Que podrían limitarse a alegar y punto; la política mediática ya ha llegado a todas partes.)

Lo que dicen es:

Observación 1. "La realidad demuestra que la actividad lectiva en lunes víspera de vacaciones de Navidad será muy escasa" (o sea, nuestros representantes dicen que no tenemos suficiente profesionalidad como para ir a dar clase un lunes 22 de diciembre).

Pero esto es sólo una observación, entonces llegan los argumentos:

Argumento 1: "se conseguiría facilitar la conciliación laboral y familiar".

Argumento 2: "se potenciaría el ahorro energético".

Y apostillan: "Dos aspectos que desde este sindicato se han defendido reiteradamente."


¡Qué conciliación laboral y familiar y ahorro energético conseguiría la universidad si extendiera esa medida a todos los días del año!

4 comentarios:

Sr. R dijo...

Por si te da por pasar unos días en Asturias, que sepas que estaré por allí desde mañana hasta el 5 de mayo. Yo también voy a conciliar la vida laboral y familiar y a ahorrar un montón de energia.

Juan Pablo dijo...

ehem... ¿no te sobran un par de representantes sindicales de esos para mandar por aquí?

Leónidas dijo...

La política mediática es un ejemplo más de la sumisión a los poderes dominantes. En las elecciones a rector uno de los candidatos ha hecho hasta chocolatinas con su cara, yo me pregunto, ¿por qué se gastan el dinero en marketing? Ya me veo dentro de unos años el día del examen entregándole a los alumnos una galletita de chocolate con mi silueta para que me evaluen positivamente en el cuestionario de calidad docente...

Topo Universitario dijo...

Un artículo reciente compara la evaluación al profesorado tras chocolatina y sin cocholatina, entregada, eso sí, por los encuestadores, no por el docente. La condición de chocolate mejoraba los resultados.