jueves, 29 de marzo de 2012

Las vacas y la ley de Moore

Es curiosa la tendencia del ser humano a instalarse en el máximo consumo de recursos que la situación le permita.

En el último año de carrera hice un cursillo

(Abrimos aquí un paréntesis para homenajear una histórica conversación entre una alumna y el profesor promotor del cursillo:
-¿Y hacer este cursillo luego me servirá para poner en el currículum?
-Sí, te servirá aproximadamente como haber hecho un cursillo de corte y confección.
Ahora es decano, qué podemos decir, la vida es injusta.)

sobre C++ Builder, una cosa de aquello de la programación orientada a objetos. Pues bien, si uno hace un programa con el Builder para que le escriba en la pantalla "Hola, mundo", luego lo compila y genera un ejecutable, este ocupa(ba) casi casi 1 Mb.

Veinte años antes, el ZX-81, que es el primer ordenador en cuyo manual vi lo de "Hola, mundo", tenía 2 Kb de memoria de los cuales hasta 800 bytes (25 filas de 32 caracteres) se iban en guardar el contenido de la pantalla.

Huelga decir que no hacía falta cargar varias librerías para poder hacer el programa, simplemente escribir
1 PRINT "Hola, mundo"

Que no estoy diciendo que sean mejores los lenguajes interpretados que los compilados, ni que las librerías sean una mala idea, simplemente que en el ZX-81 ocupaba 21 bytes y en C++ Builder, 1 mega.

Aquí fue la primera vez que me di cuenta de que esto no podía seguir indefinidamente.


Otro ejemplo, ahora ya echándome la culpa a mí mismo, es mi relación con el Firefox. El número de pestañas abiertas tiende a infinito, de hecho lo único que le impide llegar a infinito es el límite de los recursos del ordenador.

Ahora mismo, en el portátil que uso el límite está alrededor de 400 pestañas, y de PDFs no estoy seguro, no hace mucho no te abría más de 24 a la vez pero sospecho que ya permite más.

¿De qué me sirve eso? ¡De nada! Si cada vez necesito dejar abiertas más cosas es porque nunca vuelvo atrás a leerlas. Sí que vuelvo, el problema es que al aumentar las ventanas y pestañas, primero a ver quién encuentra dónde está un contenido, y luego a ver quién se acuerda de que tiene una pestaña abierta con ese contenido.

Es un síndrome de Diógenes cibernético. Sigues acumulando más material en vez de leer el que tienes porque siempre te parece que quedan muchas cosas más interesantes que encontrar en Internet. Gestionar sensatamente lo que tienes llevaría tiempo y sería aburrido: ¿qué mejor que dedicar ese tiempo a la actividad, mucho más divertida, de encontrar más cosas aún mejores que las que tienes en espera?

¿No es eso la esencia del consumismo: encontrar el hecho de la adquisición mucho más atractivo que el disfrute del bien? ¿Para qué disfrutar del bien, si puedes estar adquiriendo otros?


Otro ejemplo: a fecha de hoy, una foto digital ocupa más espacio que el que tenía un disco duro hace veinte años.


En todo caso, no sé hasta qué punto puede sostenerse esta escalada de hiperabundancia de ciertos recursos. En el imaginario popular, la idea del progreso sin límites ha llegado hasta a la venta de leche. En un anuncio radiofónico de una marca de leche, dice un real o presunto ganadero: "Si la madre da mucha leche, imagínate la que dará la hija".

Y no: una vaca no es como un disco duro o una cámara digital. Aunque la publicidad ha roto ya la barrera de lo plausible, y cualquier combinación de palabras puede darse en un anuncio, me pregunto si de verdad nos están haciendo olvidar aspectos básicos del mundo real.


(Vaya, como que los apuntes no caen del cielo...)

lunes, 26 de marzo de 2012

Mundo este

Hace cuatro horas, Enrique Dans anunciaba en su blog que Promusicae, un algo formado por las mayores discográficas españolas, le reclama en los tribunales 20000 euros por haber dicho que el sistema actual de gestión de las emisiones radiofónicas de música excluye a las discográficas pequeñas.

Las posibilidades de que la demanda prospere son tan nulas que el propio Dans ha dicho en los comentarios de su blog que se negará a pagar si resulta condenado.

Ahora, o sea, cuatro horas después, OCHO de los diez primeros resultados de Google para "Promusicae" son páginas que cuentan la historia. Las otras dos son la propia web de Promusicae y la entrada de Wikipedia sobre la asociación.


Y yo digo: ¿Tan difícil es gestionar la imagen pública de uno?

viernes, 23 de marzo de 2012

Apostilla a la entrada de ayer

(Lo he puesto en un comentario pero lo copio aquí también)


Ojo, que yo no les critico a ellos por creer que lo natural es que te pongan el material en la mano y el que no lo hace es mal profesor (también aclaro que no era una conversación sobre mí). Si ellos ven que la mayoría de los profesores les dan unos apuntes y unos pocos no, es lógico que piensen que los que han hecho esa tarea son mejores que los que no la han hecho.

El problema es una "educación superior" con alumnos que piensen que es de justicia que los apuntes les caigan del cielo sin hacer ningún esfuerzo. Y hablamos de la época de Internet, que en cinco minutos puedes conseguir los apuntes de la asignatura en cinco universidades distintas.

(Y hablamos de la época de Bolonia, que se supone que iba de formar alumnos con capacidad de aprendizaje autónomo durante toda la vida.)

Otra cosa que me llama la atención es que tienen un profundo "prejuicio tecnológico", o sea, que las cosas son mejores por involucrar tecnología moderna.

Me vienen a las prácticas y el 90% prefieren tener un PDF del guión en pantalla a tenerlo imprimido, aunque tengan que estar todo el rato pasando de una ventana a otra.

jueves, 22 de marzo de 2012

Sin novedad en el frente

Alumna de Ingeniería:

-... y encima hay asignaturas en las que ni siquiera te dan apuntes, los tienes que coger tú.

Ya es el segundo año que noto el fenómeno de los alumnos que consideran inferior a su dignidad el tomar apuntes.

¿Universidad = CCC?

martes, 20 de marzo de 2012

Deseos insatisfechos

Hace un par de días que vi que la dirección de mi blog "ha cambiado". Cuando voy a pedroteran.blogspot.com, en realidad la página que aparece es pedroteran.blogspot.com.es.

Probablemente esto no ocurre a quienes me lean fuera de España.

La consecuencia es que, si entender el estatus legal de mi blog me resultaba difícil, ahora me parece casi imposible.

Por ejemplo, ¿de qué depende de que lo que escribo sea legal o no, al margen de lo triste que resulta que un ciudadano normal que no es un delincuente tenga que hacerse estas preguntas? Por centrarnos en un caso concreto, la ley española solo permite realizar citas de textos ajenos con un fin docente o de investigación (artículo 32 de la Ley de Propiedad Intelectual). Es archicomún en un blog citar algo dicho en otra parte de Internet, yo mismo lo hice en la entrada anterior. ¿Quiere esto decir que la entrada anterior, con una cita de un artículo de un periódico, es ilegal?

Bueno, pues sí, no, o depende, porque otra pregunta es: ¿qué jurisdicción se aplica a mi blog? ¿La española, por ser yo español? ¿La de Google, que debe de ser la de California o un sitio que ni siquiera sé cuál es, por ser quien provee el servicio? ¿La que corresponda a los servidores donde está alojado el contenido del blog, del que doy por hecho que Google tiene copias redundantes en distintos países?

¡Ay, carallo!

Y si la autora del artículo, o el periódico, iniciaran un procedimiento contra mí ante la famosa Sección Segunda que empezó a operar el 1 de marzo, con el propósito de eliminar esa cita, ¿cerrarían esa entrada o cerrarían todo el blog? (ya que el reglamento olvida especificar qué se considera "la página" donde se comete la infracción; sí, ya sé que nosotros sabemos la diferencia entre un dominio y una página, pero, ¿la saben ellos, y, si la saben, la van a tener en cuenta?).

Eso ya es imposible saberlo.

Y, por lo mismo, ¿estoy abierto a que se inicien contra mí procedimientos en todos los países del mundo, de acuerdo a la jurisdicción sobre páginas de Internet extranjeras que cada país se otorgue a sí mismo?

(Esto aún hemos de verlo en la "lucha contra la piratería", pero ya caerá el que Sony demande a Fulanito de Tal en los tribunales de Tanzania por tener una página de enlaces alojada en las Bahamas.)

Como tengo todas estas preguntas, me pregunto qué relación hay entre todo esto y que a mi blog se le haya añadido, sin pedirme opinión a mí, un punto es.

Parece claro que, automáticamente, los tribunales (o las comisiones administrativas) españoles podrían cerrar mi blog. También parece claro que solo en España se muestra mi blog como "punto es", o eso espero.

Los tribunales (o comisiones administrativas) españoles ya podían ordenar bloquear la dirección de mi blog a todos los proveedores nacionales de Internet, aunque este en sí mismo estuviera fuera de su jurisdicción. Podían bloquear la página pero no cerrarla.

Ahora lo que Google les da es una página que efectivamente pueden cerrar, aunque presuntamente Google no muestra esa página a nadie fuera de España (espero), por lo que su cierre sería irrelevante fuera de España.

Me gustaría comprender en qué consiste el gambito de Google. También existen ahora (no sé si lo hacían antes, pero supongo que no) copias de mi blog en los dominios pedroteran.blogspot.fr y pedroteran.blogspot.de, por ejemplo.

No termino de ver el quid de la cuestión. Evidentemente es un fenómeno de redundancia como el que decíamos la otra vez, lo que no veo es cuál es la estrategia de Google ni frente a qué es una estrategia.

(Y es que de preguntas como "Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos", hemos quedado devaluados a "Qué está haciendo Google exactamente con nosotros"...)

domingo, 18 de marzo de 2012

El presente ya ha alcanzado a la ciencia-ficción

He visto la siguiente cita en este interesante enlace.

¿Por qué no abandonarles a los negociantes la palabra "novela", tan trajinada, y utilizar, por ejemplo, para las narraciones que requieren pasión y sufrimiento, aquella denominación propuesta por Unamuno para sus propias obras de ficción: "nivola"?

Yo me apunto, a partir de mañana diré: "No, no, si Ulises nunca ha sido una novela, ¿de dónde puedes haber sacado esa idea?".

De hecho, como no creo que arraigue eso de usar un nombre con las mismas consonantes, sea "nivola" o "navula", voy a ir registrando la marca "literatura novelativa". De esta me hago rico.

martes, 28 de febrero de 2012

Noticia: Los neutrinos superlumínicos eran culpa de la señora de la limpieza

Urstrid Heijmans había oído hablar del efecto mariposa, pero poco pensaba que tener al hijo haciendo la mili llevaría a que la comunidad científica pusiera en duda la genialidad del propio Albert Einstein.

Urstrid, limpiadora que llegó a la colaboración internacional OPERA con un brillante currículum tras haber trabajado en las oficinas de Tulip Computers y Rabobank ("Me fui porque me hacían meter solicitudes de hipotecas en la destructora de papel, fuera de mi horario laboral y de mis funciones"), sería según anticipa el New Amsterdam Times la responsable última de lo que ya se considera el mayor fiasco científico de los últimos años: la detección de neutrinos viajando por encima de la velocidad de la luz. Así lo ha determinado una subcomisión delegada encargada de analizar los resultados del experimento.

En palabras de Mariusz Bross, director de la subcomisión, "examinamos detenidamente todo el equipamiento durante meses, incluso extrajimos del anillo el cronotopizador heteroglótico dialógico (de media tonelada de peso), lo desmontamos pieza a pieza... y al volver a ponerlo con una grúa resulta que no arranca y es porque alguien había sacado el enchufe de la regleta". Según un becario que, se dice, es el único que entiende el aparato, "al ignorar la ausencia de cronotopización, los algoritmos adaptativos de ajuste de datos se hicieron la picha un lío y salió que los neutrinos eran superlumínicos como pudo salir la silueta de Marilyn Monroe enseñando las bragas".

Para identificar al culpable se recurrió a juntar a todos los sospechosos en una habitación sin ventanas. Tras romper el hielo con un "Probablemente os preguntaréis por qué os hemos convocado aquí", Bross procedió a explicar la situación: "Ya nos hemos enterado de que el cronotopizador estaba desenchufado... el cronotopizador es el chisme grande redondo que tiene unos acabados como de marquetería... el que lo haya apagado es el culpable de la mierda de los neutrinos, vaya que sí... cuando le pillemos se va a enterar... más le vale confesar para salvar a todos sus compañeros o va a haber castigo general... como no salga pronto me voy a cansar...". Al final, Urstrid Heijmans no pudo aguantar la presión y se fue poniendo cada vez más roja hasta echarse a llorar (presuntamente; la Sra. Heijmans ha declinado confirmar ni negar ningún extremo de la reunión).

Según ha trascendido, Urstrid confesó haber quitado el enchufe de la regleta para recargar su móvil. Tras hablar con su hijo, que se encuentra realizando el servicio militar, olvidó reconectar el aparato. El cronotopizador, que incorpora tecnología de Steve Jobs, estuvo fuera de funcionamiento durante más de cuatro meses sin que nadie se diera cuenta. "Analizar los gigas de datos de un experimento no es tan fácil", declaró un becario chinito sonriente. "¿Quién sabe si el panel detector A118 C1 está funcionando correctamente? Yo no, desde luego..." Representantes del sindicato UHT culpan del incidente a "la falta de un cursillo de formación específico sobre inserción de conectores".

El hijo disfruta de su súbita popularidad y ha confirmado en las redes sociales que a menudo departe amigablemente con su madre mientras esta trabaja en la instalación científica. Según un twit fechado a las 13:14, la Sra. Heijmans barre con unas zapatillas magnéticas como las de la azafata de 2001: Una odisea del espacio, aunque no se termina de manejar bien con el móvil estando boca abajo.

La comunidad científica se encontraba dividida ante las evidencias presentadas por OPERA de que los neutrinos (unas cosas pequeñas) superaban la velocidad de la luz, algo "propio de un episodio de Los Simpson" según el físico Stephen Hawking. La teoría cuántica de Albert Einstein afirma que nada puede ir más allá de la velocidad de la luz. De hacerlo así, vería a Ronald Reagan dejar la Casa Blanca para ganarse la vida como actor, o a Bibiana Aído renunciar un sueldo de 100000€ en una agencia de la ONU para irse de tuppersex con sus amigas. Einstein afirmó que, como Dios no juega a los dados, tales sucesos eran imposibles, pero el experimento OPERA lo ponía en entredicho.

Al cierre de la edición, a este periódico le ha sido imposible contactar con el Sr. Einstein para recabar su valoración de los hechos.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El gran plan

Es curioso, pero el DRAE no recoge ninguna acepción de plan que esté libre de la intención de ejecutar el plan. Es decir: ¿cómo se llama un plan cuando no planeas llevarlo a cabo?

2. m. Intención, proyecto.

3. m. Modelo sistemático de una actuación pública o privada, que se elabora anticipadamente para dirigirla y encauzarla.

4. m. Escrito en que sumariamente se precisan los detalles para realizar una obra.

Así las cosas, no es correcto decir que yo elaborara un plan para robar un ejemplar de la primera edición de los Principia Mathematica, ya que nunca tuve ni la intención ni el proyecto de llevármelo: pero sí tuve el gusto de pensar de qué forma podría sustraerse de la biblioteca de la Universidad de Glasgow.

Principia Mathematica es un libro muy interesante, se lee en un pispás prácticamente como si fueran los deportes en el periódico. Trata sobre los principios de las matemáticas, y lo de principios es en serio, ya que la demostración de que 1+1=2 no se alcanza hasta la proposición 6.3.4 del capítulo 110. A continuación los autores nos avisan de que "esta proposición es útil a veces".

(Aviso para que nadie busque el capítulo 110 en el primer tomo: el capítulo 110 está en el segundo tomo.)

Bertrand Russell también escribió otro libro sobre los principios de las matemáticas, llamado (pásmense) The principles of mathematics. No hay que pensar que, solo por tener el mismo autor y el mismo título, son el mismo libro. De hacerlo cometeríamos el mismo error que Russell, quien, yendo en tren a su boda, se benefició a la hermana de su novia (al fin y al cabo, también tenía el mismo autor y el mismo título). Y eso no: hay que prestar atención a los detalles.

El caso es que la biblioteca, que tiene nueve pisos y vistas al río Kelvin, el que da nombre al famoso Lord Kelvin, es común para toda la universidad, y tiene al alcance de cualquiera los materiales antiguos. Supongo que no los de tiempos de Chaucer, pero sí de mil ochocientos y pico en adelante, porque yo he tenido en mis manos un ejemplar original de las publicaciones de Galois (1843).

En España, esas cosas no estarían al alcance de las manos de cualquiera que pase por allí.

El caso es que me sorprendió tanto esta circunstancia que me dije: si alguien quisiera llevárselo, ¿le sería fácil o difícil? Y eso fue lo me llevó a diseñar el plan.

Resulta que no es fácil, sino muy fácil, llevarse el libro sin que sospechen que te lo has llevado.

Problemas a evitar:
-El acceso al edificio se hace con una tarjeta electrónica, luego tienes que salir por la puerta principal para que no quede constancia de que entraste y no saliste.
-Para salir por la puerta principal hay que pasar los típicos arcos.
-La salida de emergencia está conectada a la alarma.

Aquí dejo el problema por si alguien se quiere entretener un rato. Si alguien quiere, puedo decir mi solución dentro de unos días.

domingo, 12 de febrero de 2012

Amenaza cósmica

Llevo algunos meses resistiéndome a hacer una serie de entradas sobre "letras" y "ciencias", o "ciencias" y "humanidades", o lo que sea. Las entradas serían del estilo de la descripción de una comida como "los humanos se reúnen para meter cosas en un agujero que tienen en la cabeza", ya que el mundo de las humanidades me resulta intrínsecamente alienígena, aperplejante e incomprensible. Más que el Otro, son el Pero Que Muy Otro.

Mi renuencia es similar a la que pueda tener a visitar los barrios bajos de Sao Paulo: me conozco, soy un egoísta y en el fondo quiero mis dos riñones para mí solo. En este caso, a mi célebre talento para hacer amigos en Internet se une la advertencia de Bliss (filóloga además de fotógrafa) de que, como a los franceses con los españoles, a los de ciencias les puede bastar con abrir la boca para hacer que los de letras se sientan ofendidos. Los franceses, por cierto, no tienen ni idea de que invadieron España alguna vez haciendo como que nada más pasaban para irse de vacaciones a Estoril; no lo aprenden en el colegio. Igualmente, los de ciencias tampoco saben que han hecho algo tolerado en silencio pero de mala gana, menos aún qué es.

Yo lo intuyo porque ella enarca la ceja en cuanto digo las palabras "pero es que ese pensamiento de letras que tienes tú...". Pone una cara como de "A ver qué me suelta ahora este imbécil". De alguna manera le parece que "pensamiento de letras" esconde una actitud no reconocida de repudio o hasta de acusación, vete a saber.

De todas formas, me vendría bien hacer esas entradas, aunque fuera para tratar de aclararme yo. Sigo leyendo y nunca llega la esperada iluminación sobre el sentido global de la empresa humanística. Hoy he oído un podcast que sigo de un especialista en Dante de la Universidad de Stanford, el tema era "La vocación de las humanidades" y me he quedado a dos velas. Ni ha tratado sobre la vocación de las humanidades, sea la que sea (sigo sin descubrirla), ni me ha aclarado por qué los humanos meten cosas en un agujero que tienen en la cabeza.

Lo más cerca que estuve fue otra vez, cuando el presentador del podcast dijo que el propósito de sus estudios era conocerse a sí mismo. Ajá, son gente que piensa que estudiar La Divina Comedia o darle vueltas al Dasein de Heidegger conduce a conocerse a uno mismo. Personalmente no veo cómo podría conocer a Heidegger dándole vueltas al Dasein, mucho menos cómo podría conocer a mi abuela o a mí, o distinguir a mi abuela de mí. Para conocerme a mí mismo en tanto que yo, parece que procedería observar y analizar mi comportamiento; en tanto que ser en general, sería interesante entender por ejemplo el proceso de nucleosíntesis en el interior de las estrellas. ¿Cuál es la diferencia? No lo sé. El concepto de yo-en-la-cultura me parece extraño, pero la idea de que "yo soy el yo-en-la-cultura" o que "para entender mi relación con el tiempo, estudiaré desde la cultura la relación de la cultura con el tiempo" me son totalmente alienígenas. Ni siquiera pienso que el yo-entre-otros sea un yo-en-la-cultura.

Pero una amenaza cósmica mucho peor que hablar de ciencias y letras sería que me pusiera a hacer filosofía, o lo que yo llamase filosofía :)

lunes, 6 de febrero de 2012

Pues ¿qué, entonces?

Leía ayer con entusiasmo la transcripción (enriquecida con Avecrem) de un encuentro de Samuel Delany con una clase de alumnos universitarios de Ciencia-ficción. Uno puede leerla aquí.

¡Qué buena!

Coincide que esta entrada viene a continuación de la anterior, así que aquí queda el enlace para clarificar el nivel que querría que tuviera esa revista.

jueves, 2 de febrero de 2012

Una bonita tradición

Prytania es una publicación igual a sí misma (oh, no, ¡Prytania otra vez, no!). Es como el anuncio de Fiat que decía: "Solo Seicento vence a Seicento". Pues sí, mola ver a los seicentos jugando al fútbol, pero no deja de ser un truco para que no pienses en que no es más que un 600 cuadrao.

Ahora Prytania se va a convertir en una revista científica "o algo". Claro, no es fácil tener fe en gente que te parecen dañinos y deletéreos según estándares de fanzine, cuando se disponen a cometer una nueva etapa sometidos a estándares infinitamente más duros. Pero, bueno, cada uno elige la forma de dolor que le proporciona más placer; yo no me acuesto hasta haber terminado mi Prytania.

Eso sí, de una revista científica que va a decidir en siete días sobre los artículos recibidos, y que va a publicar contribuciones a congresos sin actas, qué se puede decir salvo que seguirán siendo iguales a sí mismos.

viernes, 20 de enero de 2012

La evolución, en palabras

Así es el mundo del periodismo: por la tarde se habla de que si el apagón de webs contra la SOPA, y por la noche el cierre de Megaupload -con esa sincronización temporal tan curiosa- hace olvidar a los radicales pro-cultura, supongo que antes o después los llamarán así.

El cierre de Megaupload estaba cantado. Para una empresa que opera en la frontera de la legalidad, amparándose en vacíos legales, salir en los periódicos es lo peor que puede pasar. Y Megaupload y su servicio de streaming hermano Megavideo estaban en el punto de mira mediático. Me sorprendería descubrir que no se había mencionado nunca a Megaupload en Extremadura Hoy, por ejemplo.

Por eso es fascinante que, desde hace al menos 2-3 meses, se hubiera notado un drástico cambio en los hábitos de quienes suben series o películas, habiendo abandonado Megaupload muy claramente. Es decir, que la red ya había reaccionado al cierre de Megaupload antes de que ocurriera.

No solo había reaccionado a la inminencia del cierre, sino que, como voy a explicar, ya venía reaccionando desde tiempo antes al hecho evidente de que antes o después se cerraría Megaupload. Nos dicen que Megaupload era una conspiración criminal contra los derechos de autor, que ha causado daños por 386 millones de dólares a la industria. Que era una de las webs con mayor tráfico del planeta; en algún periódico han dicho que el 4% del tráfico total de la red (una cifra que espero que sea absurda, porque, si no lo es, ¿a qué espera la industria para crear su propio Megaupload?). Que tenía mil millones de usuarios, dos millones y medio en España.

¿Y quién creó ese mastodonte? Pues lo que yo voy a defender es que Megaupload fue creado por la lucha anti-piratería. No que detrás de la empresa Megaupload estén ejecutivos de la Sony o agentes del FBI, sino que detrás del fenómeno Megaupload está una incomprensión profunda de Internet que les ha llevado a poner el fertilizante en el terreno en que ha crecido la empresa.

Para entender esto debemos remontarnos a Rapidshare. Un día, Rapidshare estuvo en el nº1 de los servicios de almacenaje de archivos. Inevitablemente, cuando Rapidshare llegó a los periódicos la lucha anti-piratería se fijó en ellos; o bien, cuando la lucha anti-piratería se fijó en Rapidshare, en las redacciones de los periódicos aprendieron su nombre. Al principio, Rapidshare explicó que cumplía rigurosamente la legislación alemana, y por tanto que lo que dijeran desde EE.UU. les daba lo mismo. Es decir: que los usuarios se comprometían a no subir ficheros de los que no fueran propietarios, y que ellos borraban las cuentas de los usuarios infractores en cuanto las descubrían. Pero, al final, Rapidshare cedió a la presión y prefirió un negocio de un perfil más bajo manteniendo el servicio de almacenaje que daba a empresas, a luchar contra el lobby anti-descargas.

La forma de utilizar un servicio de almacenaje para poner a disposición ajena obras es evidente: Fulanito se crea una cuenta, sube la obra y publica la dirección de la página donde está archivada; todo el que conozca esa información puede acceder a esa página y bajarse el archivo. Rapidshare no inventó ese servicio, simplemente era el más popular.

Y las preguntas que debemos hacernos son tres:
-Qué características tenía el servicio de Rapidshare para ser más popular que la competencia.
-Qué características tenía Megaupload en ese momento.
-Qué ocurrió cuando la inmensa mayoría de las obras alojadas en Rapidshare se desvanecieron en la nada.

¿Por qué Rapidshare era popular? Fácil: la velocidad de descarga era mayor que con la competencia, y el tamaño máximo de los archivos era 200 Mb. Desde el punto de vista de la difusión de música, que era el tema en ese momento, Rapidshare era el alojamiento de elección de un disco largo o en buena calidad. Incluso un episodio de una serie comprimido con una calidad horrorosa cabe en 200 Mb.

¿A pesar de qué era popular Rapidshare? A pesar de que, al ser el servicio con más tráfico, hacía molesto no ser cliente de pago: para bajar, había que esperar un retardo de 2 minutos y tras descargar un archivo estabas hasta 90 minutos sin poder descargar; y para subir, si no eras usuario de pago te borrarían el archivo al cabo de un mes sin ser descargado.

¿Qué ofrecía Megaupload entonces? Una velocidad muchísimo más lenta, un tamaño máximo de 100 Mb por archivo, y un cupo máximo de unos 300 Mb de descarga al día (no siendo cliente de pago). Megaupload era indistinguible de muchísimos otros servicios, no tenía nada de especial. Tenía la ventaja de que, en caso de corte de conectividad, podías reiniciar la descarga justo a continuación, sin esperar hora y media; pero muchos otros ofrecían lo mismo y, aun así, era Rapidshare por un lado y luego todos los demás.

Y la pregunta clave es qué ocurrió cuando se creó artificialmente el vacío de poder, cuando miles de archivos que estaban en Rapidshare fueron borrados casi de un día para otro, dejando la red llena de enlaces apuntando al mensaje "Este archivo ha sido eliminado por violación de los términos de servicio".

Primero, que la gente que había subido esos archivos tuvo que volver a subirlos a otro sitio. Y segundo, que no le pareció agradable porque es un gasto de tiempo, y por eso apareció el modelo de negocio consistente en la subida de archivos a múltiples servicios de almacenaje. Es decir, en lugar de subir el archivo a Fulanit o a Menganit o a Zutanit, aparece la empresa Multiperenganit. Se sube el archivo a Multiperenganit, ves la publicidad que te pone Multiperenganit, y Multiperanganit, de forma automatizada, sube el archivo a Fulanit, a Menganit, y a Zutanit. Multiperenganit te da una dirección donde ya no está el archivo sino (publicidad y) los enlaces a Fulanit, a Menganit, y a Zutanit. ¿Que Fulanit borra el archivo? Ya no hay que preocuparse, sigue estando en Menganit y en Zutanit. Es simplemente otra capa interpuesta con publicidad, a cambio de la comodidad de no tener que subir el archivo a varios servidores personalmente.

Por eso, el que cierren Megaupload, incluso considerando que el volumen de obras subidas ilegalmente es con seguridad muchísimo superior al que tuvo Rapidshare en su día, va a tener un efecto muchísimo menor. Porque todo lo que estaba en Megaupload a través de subidas sistemáticas, está también en Fileserve, o en doce sitios más. Y porque donde antes te darían un enlace al episodio 8 de la 4ª temporada de Fringe, ahora te dan 24 enlaces. En el peor caso el descargador copia los 24 a su gestor de descargas y se olvida del tema, el gestor los prueba uno por uno, y una vez uno funciona ya no intenta descargarlo de los demás.

La disminución del coste del espacio de almacenaje hace que a la amenaza de borrar archivos se responda con la redundancia, almacenándolos en múltiples sitios o incluso en el mismo sitio con cuentas de usuario distintas, lo cual multiplica el volumen de tráfico y multiplica los beneficios de esas empresas, porque de cada archivo hay múltiples empresas que albergan una copia.

Al deshacerse de Rapidshare, crearon las condiciones bajo las cuales los mismos efectos no van a repetirse. La característica principal de la red es la adaptabilidad, y es imposible que funcione la estrategia de "Voy a echar abajo Fulanit, y si luego mi problema es Menganit echaré abajo Menganit, y si luego mi problema pasa a ser Zutanit, echaré abajo Zutanit".

El lobby anti-descargas, por alguna razón que no entiendo, no vio que su mejor amigo era la posición dominante de Rapidshare. Que estábamos todos acostumbrados a usar Rapidshare y, por tanto, la propia gran popularidad de Rapidshare bloqueaba los intentos de otras empresas de hacerse populares invirtiendo para ofrecer mejores condiciones. Al igual que la propia popularidad de Google disuade a cualquiera de invertir para competir con Google en prestaciones, y al igual que, si mañana cerrasen Facebook, habría bofetadas por ofrecer una red social sin los evidentes defectos de Facebook. Ahora da igual que la ofrezcan o no, porque nadie se va a ir de Facebook sin que lo hagan también todos sus amigos.

Así, al quitarse la industria del ocio de enmedio a Rapidshare, Megaupload ganó la batalla por el nº1 por la simple estrategia de correr a ofrecer más que las demás. Aumentó la velocidad y quitó la restricción a 100 Mb, lo que abrió la posibilidad de la descarga directa de episodios de series en buena calidad y de películas, con un solo enlace (antes había que dividir el archivo en trozos, bajárselos independientemente, abrirlos con el compresor y descomprimirlos en un solo archivo; y si eran 9 trozos y resulta que uno estaba borrado, los otros 8 no servían para nada). Aumentó mucho el cupo máximo de descargas diarias, quizá está en 2 Gb o algo así (?) si es que sigue existiendo.

En suma: al acabar la percibida amenaza de Rapidshare a los derechos de autor, lo que se consiguió fue:
a) Multiplicar el tráfico con el que se pretendía acabar.
b) Ofrecer a los usuarios de P2P una alternativa en pie de igualdad a través de las descargas directas. Mucha gente dejó el P2P por imperativo legal o por salirse del punto de mira.
c) Facilitar el encontrar "el material" y hacer la búsqueda menos vulnerable al borrado de enlaces.
d) Hacer más cómoda y más rápida su descarga.
e) Dificultar que otra operación idéntica surtiera el mismo efecto disuasorio que la primera vez.

Por eso digo que el fenómeno Megaupload lo han creado los que echaron de la carretera a Rapidshare. Y en cuanto se pose el polvo sabremos quién es el que va a correr a ofrecer más de lo que ofrecía Megaupload para ocupar el nº1.

Lo que no es fácil de entender es qué les importa que la empresa que explote ese nicho se llame Rapidshare, Megaupload o Fulanit. Acabar con la empresa no acabará con el nicho. Tendrán que tratar con el hecho de que esas empresas tienen una demanda, y que, si no quieren explotar ellos esa demanda, otros lo harán.

A lo mejor los 186 millones de dólares que se supone que ha hecho Megaupload es una cantidad ridícula para Hollywood y no les merece la pena esforzarse por esa calderilla.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Enlace

Un enlace francamente interesante que he encontrado buscando otra cosa. Es un artículo aparecido en The Atlantic Monthly en junio de 2000 sobre la posible influencia en el Unabomber de su estancia como estudante en Harvard.

Para los jóvenes de la casa, el Unabomber fue un terrorista que eludió durante varios lustros al FBI mientras enviaba paquetes bomba a, típicamente, profesores universitarios. Cuando yo estaba en el último año de carrera, fue noticia mundial al conseguir que el New York Times y el Washington Post publicasen un tocho de manifiesto con sus ideas, a cambio de jubilarse. Resultó que su hermano, al ver el manifiesto, le reconoció y le denunció al FBI, y así le pillaron.

He ahí por qué el manual del terrorista recomienda en la página 3 ser hijo único.

El Unabomber se llama(ba) Theodore Kaczynski, era matemático y no solo tenía un cociente intelectual de 167 y había entrado en Harvard a los 16 años, sino que fue profesor universitario en Berkeley antes de abandonar la civilización y ponerse a hacer bombas.

En Harvard, Kaczynski fue sujeto de experimentos psicológicos de los que se hacían en aquella época (como aquellos famosos de hacer creer al sujeto que está administrando una corriente eléctrica peligrosa a otra persona, o de dividir el grupo aleatoriamente en guardias y prisioneros, y ver lo que pasa). En este caso se pedía a los sujetos que proporcionaran una completísima información sobre sí mismos y que escribieran su filosofía de vida y sus ilusiones para el futuro. Después se les citaba para, supuestamente, debatir esas ideas con otro estudiante. Al llegar, esencialmente les ataban a una silla y les ponían bajo la lámpara mientras un profesional de la abogacía usaba la información que habían dado para echar abajo sus creencias. Ahora digo yo: hay que ser hijoputa para pensar estos experimentos. Resulta que el responsable del estudio había diseñado técnicas de interrogatorio para los servicios secretos americanos.

La tesis del artículo es que Kaczynski llegó normal a Harvard, aunque habiendo sufrido problemas familiares. Allí, nos cuentan, los alumnos seguían un programa mixto letras-ciencias en que los profesores eran relativistas para quienes la ciencia amenaza a la humanidad los unos, y cientificistas de los del progreso infinito imposible de detener los otros. Este ambiente intelectual, unido a la menor madurez de Kaczynski por su edad, y los presuntos efectos psicológicos del cruel experimento, habrían alimentado las ideas del manifiesto (hay que destruir la sociedad industrial, etc.)

Lo cierto es que parte del material es periodísticamente muy bueno, como la carta de recomendación para Harvard escrita por su tutora del instituto, para quien "De todos los jóvenes con los que he trabajado, creo que Ted es uno de los que tienen mayores contribuciones que hacer a la sociedad. Es reflexivo, sensible, y profundamente consciente de sus responsabilidades para con la sociedad". Ahí es nada.

martes, 20 de diciembre de 2011

Historia de 784000 euros

Pues nada, podemos leer en El Comercio que en primera instancia los juzgados han dado la razón a la Universidad de Oviedo en el ya celebérrimo conflicto sobre la más famosa aún parcela de la Semana Negra.

Eso sí, a ver si El Comercio rectifica todas las veces que dijo que era una parcela "colindante con el campus" cuando está justo entre la Escuela de Marina Civil y la Escuela Politécnica.

784000 euros gastados en acondicionar una parcela que no sabes si es tuya (o que sabes que no es tuya, no lo sé) con el único fin de que la disfrute un evento organizado por una asociación privada que, aun así, después supimos que le costaba al ayuntamiento del orden de otros 300000 euros al año.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Rosetta

"Creo que estamos en un momento en el que el que gane tiene que ganar, tiene que ganar y ganando tiene que ganar la autoridad."
Declaraciones literales de alguien del PSOE que acabo de oír en la radio.

¡Chúpate esa, Champollion!

domingo, 20 de noviembre de 2011

Pequeño problema

En El País llevan una temporada larga proponiendo un problema cada semana. Me he cruzado con el último y está entretenido. Consiste en encontrar el menor número primo mayor que 100 para el que existe otro número natural distinto que cumpla que las medias aritmética, geométrica y armónica de los son sean las tres enteras. Más definiciones y un vídeo explicativo pueden encontrarse en la web del problema. Aprovecho para divulgar un poco. No hay una sola forma de calcular la media de dos o más números, ya que algunas situaciones no se corresponden con la media aritmética de toda la vida. Dos amigos fumadores se encuentran. Uno lleva encima 4 cigarrillos y el otro 8. La media es 6, ¿por qué? Porque es la cantidad que hace que, si llevaran tantos cigarrillos el uno como el otro, el total (12) sería el mismo. En este caso 6 es la media artimética: 4 más 8, partido por 2. Una inversión hecha hace dos años nos ha rentado el 3% el primer año y el 4% el segundo año. ¿Cuál sería la rentabilidad "media"? La media aritmética es el 3'5%, en cambio la rentabilidad que, si hubiera sido igual los dos años, nos daría el mismo beneficio final, no es el 3'5% sino el 3'464%. En este caso, la idea de "si todos fueran iguales, cuánto tendría que aportar cada uno para obtener el mismo total" es la media geométrica. Otro ejemplo: nos vamos en coche a pasar el fin de semana en una casa rural. Salimos de la ciudad por autovía a 120 km/h. Cuando hemos recorrido la mitad de la distancia, salimos de la autovía a una carretera por la que circulamos a 60 km/h. La velocidad media de todo el trayecto es de 80 km/h. (No, no es de 90 km/h.) 80 es la media armónica de 60 y 120. Otra situación en la que aparece la media armónica es en los problemas "de grifos" o "de albañiles" que se hacían en nuestra época. Dos albañiles tienen que levantar una pared cada uno. El primer, trabajando solo, levanta una pared en 2 horas. El otro, más lento, tarda 3 horas. Si se ponen a hacer toda la tarea juntos, en lugar de cada uno su pared, ¿cuánto tardarían en acabar? (Es decir, cuánto tiempo tendría que aportar cada uno para que, aportando por igual, el resultado final fuera el mismo.) La respuesta no es dos horas y media (media aritmética) sino dos horas y veinticuatro minutos (media armónica). Suponiendo que no se paren a hablar de fútbol...

martes, 15 de noviembre de 2011

Cosas que pasan

Unos alumnos míos tienen que hacer una práctica en la que necesitan generar números aleatorios (cada número representa una factura). Ayer les di el enunciado y les dije que, si no estaban convencidos de haberlos hecho correctamente, me mandaran la hoja de Excel para que le echara un vistazo. Ya me ha llegado la primera lista de números. Me digo: ¿cómo compruebo razonablemente si lo ha hecho bien, cuando en el documento no queda rastro de las fórmulas que ha utilizado? Fácil, pensé: como ha usado el generador de números aleatorios de Excel, basta que haga la media de todos sus números de factura y tendrá que ser cercana al punto medio del lote de facturas con el que estamos trabajando (lo que tienen que hacer es coger una muestra de facturas al azar). Lo hago y me sale muy distinto. Pienso: habrá metido los datos mal. Hago el mínimo y el máximo de sus números de factura. Me salen muy cercanos al principio y el final del lote, así que no lo ha hecho mal. Echo unas cuentas y me sale que la media de su muestra se separa del centro del lote en 9'5 sigmas. Para los que saben lo que digo: Sí, sí, 9'5, nada menos. Para los que no: la sigma es una letra griega (claro) que representa la desviación típica. Lo importante es que con la suerte necesaria para que ocurra un suceso a 9'5 sigmas, uno puede ganar los Euromillones dos semanas seguidas. Tenemos dos opciones: a) Laura es la persona más afortunada del universo. b) El generador de números aleatorios del Excel es una patata. No sé si lo han cambiado a peor en el Excel 2007, el de las versiones anteriores no era nada bueno pero nunca había sido consciente de que fuera tan malo. Seguiremos informando conforme me vayan llegando más listas de números aleatorios.

jueves, 20 de octubre de 2011

Patrones ocultos

El mundo es un sitio raro.

Cuando tenía 16 años, en clase de Geografía tuvimos que hacer por grupos un trabajo sobre algo que se nos ocurriera. En mi grupo había dos de mi barrio y ninguna propuesta alternativa, por lo que ese fue nuestro tema.

La Calzada es el barrio más populoso de Gijón. Fue el último barrio obrero en surgir de la explosión industrial de la ciudad a fines del XIX, por tanto no sorprende su cercanía al puerto. Hasta entrados los 50 sobrevivieron poblados para trabajadores en condiciones indignas, incluso sin agua corriente. Con la reconversión de los primeros 80 empezó a desaparecer la industria, hoy casi inexistente; todo eso ocurrió durante mi infancia... finalmente, en los terrenos de Gijón Fabril pusieron un Carrefour y un complejo de ocio de la cadena Yelmo. Quedan como fantasma onírico los nombres de zonas como las casas de La Algodonera, las de La Sombrerera, El Cerillero, La Estrella (dos edificios con tal forma levantados en el solar de la cervecera La Estrella de Gijón).

La Calzada es un barrio obrero, digo. La iglesia de Fátima fue muchos años una especie de barracón provisional (muchos años: poco provisional) y, durante la construcción del edificio definitivo, la misa se ofició en la sede del Partido Comunista. Vamos, obrero total. El Padre Feijóo también figuró en buen lugar en aquellas listas de los peores institutos de España, o era los más peligrosos, no lo sé; supongo que por iniciativa municipal para chupar del Estado dineros por zona problemática. Que claro que lo sería, en la época de la cosa de la droga, porque los niños son unos egoístas y no quieren compartir los parques.

Cuando hicimos el trabajo pensamos que conseguir datos sobre el barrio para comparar con otras zonas de Gijón sería fácil. De hecho no fue así. Entre lo poco que conseguimos, que tampoco estaría muy actualizado, lo que más me sorprendió fue la enorme diferencia en cantidad de titulados universitarios (y no para bien, claro). Apenas los había en esas estadísticas, y digo "apenas" muy literalmente. El número era asombrosamente cercano a 0.

Intentando explicarlo me acordé de la cantidad de libros de texto de cursos superiores con los que me había ido haciendo de niño por el simple procedimiento de bajar la basura (se dejaba delante del portal para que la recogieran, no había cubos ni nada).

Curiosamente, a la vez La Calzada era un lugar muy distinto. Teníamos la biblioteca con mayor ratio de préstamos por habitante de Asturias, y también un ramillete de minúsculas escuelas infantiles privadas -con las que el largo gobierno del PSOE acabó eficazmente-.

Hasta 5º curso, mi hermano y yo fuimos a un colegio que solo tenía dos profesoras y dos aulas. Trato personalizado (me enseñaron a hacer raíces cúbicas, o el volumen del icosaedro, a los 9) y asistir a las lecciones de los mayores, algo posible gracias a una creencia suficientemente extendida en la falta de calidad de los colegios públicos del barrio (no entro en si sí o si no). Como los libros de texto "de mayores" gratis, sin más que cogerlos de la basura, posible gracias a que no había cubos de basura. Ahí hay una pauta oculta paradójica que no acierto a completar pero que ha tenido gran influencia en mi vida.

Y añado a la mezcla: una biblioteca pública excelente. Para marcar el nivel diremos que tenían en las baldas un ejemplar del Loève, que recoge toda la teoría de la probabilidad conocida por el ser humano hasta los años 50. La Wikipedia, medio siglo después de su publicación, aún lo llama "one of the best known textbooks on measure-theoretic probability theory". No sé cómo pudo acabar allí, claro, pero estaba allí.

Llevo unos días dando vueltas a esto porque ahora estoy dando clase en la Facultad de Comercio, y por puro azar he visto a un vicedecano entrar en su despacho, y resulta que es un chico más o menos de mi edad que vivía a menos de 50 metros de mi casa. Se une a una subdirectora de la Escuela Politécnica de Ingeniería, que también viene a ser de mi edad y vivía en mi calle, a menos de 50 metros de mi casa.

De mi portal, un único portal, han salido entre la gente de mi edad dos médicas, un químico que está en la universidad de Warwick y tiene 3 artículos en revistas del grupo Nature (no sé si son buenas o malas) y varios premios al mejor póster en congresos, y un matemático confuso.

El Sr.R también ganó sus premios al mejor póster antes de irse a la empresa privada; y, hablando del tema, Sr.R, sepa que a Pisonero le han dado el Premio al Investigador Novel en Física Experimental de la RSEF, aparte del premio Nosequé que le dieron en Japón hace un par de años. Otro de la misma zona y de la misma edad.

Tiene que tener alguna explicación, y no me refiero a una del tipo "es un gran éxito del sistema estatal de becas", sino a una seria. De las que valdría la pena desenterrar con esfuerzo para sacar conclusiones.

¿Qué factores han confluido en La Calzada en estas décadas? Por ejemplo, gran parte de la gente que llegó al barrio hacia 1975 -como mis padres- volvían de la emigración; ¿implica eso una prevalencia mayor de una ética del trabajo duro? ¿La durísima reconversión industrial llevó a más padres a pensar que el factor decisivo en el futuro de sus hijos sería una buena educación? ¿El ambiente ultracompetitivo de un barrio obrero resulta ser un caldo de cultivo para carreras científicas?

¿Cuál es el entrelazamiento de factores que ha dado lugar a esta transformación? Que, ojo, a lo mejor no tiene nada de especial y ha ocurrido de hecho por toda España.

En fin, no tengo claro cuáles son las respuestas. ¡Ni siquiera tengo claro cuáles son las preguntas! Pero no creo que el Estado se vaya a gastar dinero en encontrarlas, por valiosas que pudieran ser :(

jueves, 13 de octubre de 2011

Divagación sin mucho interés, la verdad

Pues nada, he abierto otro blog para enlazar textos interesantes sobre (no "de") ciencia-ficción. Como sé que hay lectores de este blog que comparten ese vicio, aquí queda dicho :)

La afición a la CF es algo difícil de explicar. Por ejemplo, hay un antiguo relato de Szilárd en el que se descubre que la financiación de proyectos científicos está en manos de extraterrestres infiltrados que han encontrado ahí la forma de que la humanidad no progrese y sea una futura amenaza para ellos. Aunque podemos remitirnos a Los viajes de Gulliver p.ej. (sátira con seres fantásticos), no es fácil que el tipo de sensibilidad que popularmente asignamos a los literatos generase ese argumento.

En cambio, incluso en un relato anecdótico como este vemos algunos rasgos habituales en la CF:
-El foco apuntando a la ciencia: su mundo, los científicos, sus implicaciones, etc.
-La humanidad como personaje.
-La ganancia de poder expresivo. Respecto a este punto, Szilárd podría haber escrito un relato en el que se descubre que la financiación de proyectos científicos está en manos de una burocracia inepta cuyos intereses no coinciden con los de los científicos. O en las de una casta de espías saboteadores. El elegir extraterrestres allana algunos problemas de comunicación con el lector: primero, los espías son verosímiles, lo que diluye el sarcasmo al provocar en el lector la inquietud de si algo así podría estar pasando realmente. Y segundo, los extraterrestres acentúan el sentimiento clave canalizado por el relato: el de repudio.

Podemos comprender a los extraterrestres de Szilárd: siguen un plan racional e inteligente, con una motivación conectada lógicamente a sus actos. Los efectos de la burocracia que se satiriza son idénticos, pero totalmente ilógicos y en conflicto directo con su motivación declarada. Esa irracionalidad nos es mucho más ajena: eso hace a los burócratas y a la estructura burocrática mucho menos humana que los extraterrestres que en la ficción son evidentemente no humanos. De ahí que se sobrepase el sarcasmo o la sátira hacia el terreno del repudio, declarándoles fuera de la esfera humana.

Lo más interesante es que uno, sobre la base del texto, puede repensar la realidad saliéndose de los canales neuronales de siempre: puede jugar con las consecuencias lógicas de lo leído sin pasar por la parte del cerebro que le recuerda la declaración de los derechos humanos y literalmente le impediría concebir la burocracia como in-humana en sentido literal. Sea esa o no la lectura pretendida por Szilárd, quien probablemente solo quería echarse unas risas o aliviar una frustración recurrente.

En realidad, esta es la realización libre de una de las grandes potencias de la literatura: ofrecer al lector una visión del mundo y de nosotros mismos codificada en la estructura de una historia. Al aumentar los elementos utilizables en la construcción de la historia mientras permanece la exigencia de coherencia lógica, se pueden presentar más fácilmente muchas combinaciones de temas que, en el marco de la (comillas) "narrativa normal" supondrían vencer grandes obstáculos.

Un ejemplo que me gusta es Flores para Algernon, de Daniel Keyes. Es un buen ejercicio tratar de pensar cuánto costaría trasvasar su contenido a una novela que no fuera de ciencia-ficción. Algunos de los temas que se tocan en ella son:
-La ética de la investigación biomédica
-El ejercicio del poder en las relaciones sociales
-La futilidad del intelecto
-La inevitabilidad de la decadencia y la imposibilidad de arbitrar el propio destino

Se puede escribir otra novela con estos temas, pero no sería fácil reproducir con la misma economía las líneas unificadoras y los enlaces, resonancias y paralelos que se establecen entre ellos.

La novela se presenta como el diario o sucesión de "informes de progreso" de Charlie, un deficiente mental sometido a un tratamiento experimental que podría convertirle en un genio. Incapaz de percibir el hilván de los acontecimientos, la supervivencia de Charlie depende literalmente de la benevolencia de quienes le rodean. En general, él es razonablemente feliz y cree que son excelentes personas que le profesan una bella amistad. Conforme el tratamiento avance, entenderá con creciente amargura que esas relaciones eran de un signo totalmente distinto y se basaban en su indefensión frente a lo que las personas "normales" quisieran hacerle creer. Al alcanzar una inteligencia media se da cuenta de que siempre había estado solo, aunque es ahora cuando puede verlo. Y cuando rebasa a los propios directores del experimento, puede verlos por lo que son, unos oportunistas que se dejaron la ética en el bolsillo de la otra chaqueta. Pero esta soledad intelectualizada es sutilmente distinta, ya que el haber alcanzado un nivel en el que nadie puede manipularle le deja sin autoridades, sin guías y sin saber en qué consiste vivir. Charlie, que ha sido siempre como Algernon -el ratón del laboratorio que recorre un laberinto- se encuentra sobre una superficie vacía, sin pasillos dispuestos para él y por lo mismo sin saber hacia dónde dirigirse. Además, Algernon, al que se había sometido al mismo tratamiento (volviéndose un superratón), revierte a su estado anterior y muere, lo que pone a Charlie en una situación nada halagüeña. Aparentemente ha ganado control sobre su destino, pero en realidad ese poder sobre el día a día le es inútil a escala vital, estando condenado a perder sus facultades y probablemente morir igual que Algernon. Finalmente, le llega la anunciada involución de su talento, lo que él, incapaz de retener las abstracciones que había comprendido, vive como un regreso a casa (pues el Charlie nuevamente deficiente ya no experimenta ninguno de los problemas que acuciaban al Charlie genio). La novela concluye con un Charlie nuevamente insouciant que, habiendo "descomprendido" su paralelismo con el ratón, tiernamente propone que alguien se encargue de llevar flores a la tumba de Algernon.

Ah, sí: spoilers :)

El elemento catalizador de CF es, claro, el ficticio tratamiento de potenciación intelectual. Es la piedra maestra sobre la que reposa la cristalización del conjunto de temas e inquietudes de la obra en forma de relato. No es fácil ver por qué el hecho de que tal tratamiento no exista ni haya existido debería impedir a Keyes que monte su historia de forma efectiva y económica.

Más aún, esa falta de correlato real facilita el conseguir la buena percepción lectora de los énfasis pretendidos por el autor. En un mundo en el que esos tratamientos existieran, el lector podría interpretar la novela desde el supuesto razonable de que contiene un mensaje social sobre ellos, o una denuncia de los claroscuros éticos de esa experimentación específica. O podría cuestionar los hechos desde una perspectiva ideológica. Con el distanciamiento que conlleva hablar de lo que sabemos imposible, el autor gana control y claridad en la exposición de temas abstractos y la estructura de relaciones entre ellos.

También puede hablar de lo que le es propio al lector, haciendo en cambio que lo perciba como ajeno y que lo juzgue desde una perspectiva inhabitual.

En todo esto veo enormes ventajas a la CF. Yo no sabría escribir sin esa libertad y esas herramientas -al margen de no saber hacerlo con ellas tampoco. En aquel relato, cosa u objeto que subí una vez, hay un momento en el que la luz de la mañana cae sobre la ciudad, que está enteramente pintada de negro. En esa escena ocurre, en un alto que domina la ciudad, un entierro; se podría pensar que el color negro surge de ahí, baja e inunda toda la vista, que el estado de la ciudad es subjetivo o perceptivo, o alegórico. (Si se entendiera algo, claro.) La fundamentación real es que la escasez energética ha hecho necesario recurrir hasta a absorber la luz del sol para calentar las casas. Es la elección del entierro como marco de la escena lo que es símbolo de la disipación de la energía, y de la entropización "antiprometeica" que invade todo el relato, no al revés. Quiero decir que incluso con relaciones simbólicas "claras" en nuestra cultura, como muerte-negro, me cuesta no verlas a través del prisma sub-cultural de la CF, incluso si eso lleva a invertir la dirección en la que se lee el símbolo: no es el color negro símbolo de la muerte, sino la muerte un significante del cuerpo negro que absorbe toda la energía que recibe.


En fin, por mí seguiría, pero creo que ya he divagado bastante... Que he abierto otro blog.